‘La Odisea’ (★★★✩✩), gran espectáculo sin emoción y otros estrenos de la semana

Por Jordi Batlle Caminal

Seguir leyendo…

 Los críticos de ‘La Vanguardia’ también analizan ‘Posesión infernal: En llamas’, ‘Hombres de acero’, ‘La vida és Verdi’, ‘Omaha’, ‘Apuntes para una ficción consentida’ y ‘Ni contigo ni sin mí’  

Calificaciones

★★★★★ obra maestra
★★★★ muy buena
★★★ buena
★★ regular
★ mala

La Odisea ★★★✩✩
Dirección: Christopher Nolan
Intérpretes: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson
Producción: Gran Bretaña-EE.UU., 2026 (172 minutos). Aventuras.

Gran espectáculo sin emoción

Por Jordi Batlle Caminal

La Odisea es una película de aventuras mitológicas de presupuesto multimillonario cuyo principal atractivo es la textura de las imágenes, muy físicas. El océano, la montaña, la arena de las playas, las rocas, las tempestades, la madera… Todo tiene una presencia real. Las naves parecen naves de verdad y no parafernalia generada por las computadoras: estamos más cerca de la verosimilitud de Los vikingos, de Richard Fleischer, tan lejana en el tiempo, que del derroche digital de Troya, de Wolfgang Petersen. Es la recompensa al empeño escrupuloso de Christopher Nolan por servirnos una superproducción en 70 mm a la antigua usanza.

Megalómana y elefantiásica (sin duda merece la famosa etiqueta “arte elefante blanco” acuñada por Manny Farber), La Odisea es una obra sólida, aunque tal vez demasiado solemne, refractaria a la emoción o al entusiasmo. No le faltan secuencias de cierta bravura, como la referente al caballo de Troya, que no es épica sino tenebrosa, oscura y aun escatológica (durante las larguísimas horas que pasan antes de salir al exterior del caballo, los soldados nadan en sus propios orines y excrementos, detalle curioso). En cambio, otras escenas están filmadas sin estilo y muy mal montadas, como la pelea final que sigue a la exhibición del arco y la flecha y que acaso disimula la música potente de Ludwig Göransson, tan invasiva que incluso entra por los ojos.

La escena probablemente más jugosa es la de Circe convirtiendo a los soldados de Ulises en cerdos. Aquí Nolan parece haber sido abducido por el espíritu del Brian Yuzna de Society. La observación es pertinente, en tanto que el cine de aventuras mitológicas es terreno abonado para el delirio, como demuestra el excitante peplum que en Italia cultivaron Mario Bava (Hércules en el centro de la Tierra), Vittorio Cottafavi (La conquista de la Atlántida), Riccardo Freda (Maciste en el infierno) o Mario Camerini, autor precisamente de la reivindicable Ulises, protagonizada por Kirk Douglas. Más delirio hubiera mejorado el producto.

A Nolan habría que susurrarle al oído, discretamente, que, si hay una película auténticamente homérica, no es la suya, sino El hombre tranquilo, de John Ford. Seguramente no se daría por enterado.

Posesión infernal: en llamas ★★★✩✩
Dirección: Sébastien Vanicek
Intérpretes: Souheila Yacoub, Tandi Wright, Hunter Doohan, Luciane Buchanan
Producción: Estados Unidos. 2026 (110 min). Terror

“Kunda, Astratta, Montosse, Canda…”

Por Philipp Engel

Si por casualidad se encuentran con un ejemplar del Necronomicón, no se les ocurra pronunciar las cuatro palabras que preceden (ni otras parecidas). El director de la tan contundente como refrescante Vermin. La plaga (2023), que revolucionó el cine aracnofóbico, no lo ha tenido en cuenta, y ha desatado un nuevo resurgir de las fuerzas del infierno alrededor, esta vez, de la polvorienta mansión de una familia estirada, decadente y poco avenida, cuyos problemas se verán más que exacerbados en un auténtico festival de ultraviolencia y gore, sustos de infarto y un humor bestial ligado al ingenio con el que se despliega todo lo anterior, en un conjunto de factura bastante impecable.

Fotograma de la película
Fotograma de la películaScreen Gems

El francés no se anda con chiquitas y nada más empezar asume el ya clásico plano subjetivo recorriendo el bosque (con el que Sam Raimi, aquí productor, abrió su legendaria Posesión infernal en 1981) para servirnos la introductoria muerte de un pescador a merced de sus anzuelos que rápidamente conectará con la turbia familia en crisis. Más allá de dos clásicos de la chanson que nos pillan desprevenidos –La chanson des vieux amants, de Jacques Brel, y Elle était si jolie, de Alain Barrière–, la mayor contribución francesa de esta producción integrada en el canon es la siempre soberbia Souheila Yacoub (ClímaxEntre las olas…), que bien podría ser la nueva Béatrice Dalle, sugiriendo que el terror galo más extremo podría estar de vuelta. Ella es la scream queen de motosierras tomar y la final girl que triunfará sobre la inevitable masculinidad tóxica. Aunque con barnices contemporáneos, la última Posesión infernal, y van seis –sin contar la serie– es una función de terror puro centrada en sacudir y zarandear al espectador en todo momento, sin llegar a aburrirlo con tanto meneo, sorprendiéndolo en cada tramo con una nueva animalada como si de una atracción de feria bien engrasada se tratara. Obviamente, si la sangre y las visceras les indisponen, no se suban a ella.

Hombres de acero ★★★★✩
Dirección: Cal McMau
Intérpretes: Tom Blyth, David Jonsson, Neil Linpow
Producción: Reino Unido. 2026 (90 minutos). Thriller

Mucho más que una de cárceles

Por Salvador Llopart

Lo único reprochable de esta vital, enérgica y tensa película carcelaria, dotada de voz propia, es su título en español: Hombres de acero. ¿En serio? Un nombre tan tópico, gastado por el uso, más propio de una adocenada película de superhéroes, desmerece una obra tan singular como esta. No se dejen engañar, pues. Vale la pena acercarse a esta intensa y conmovedora historia de supervivencia entre rejas. Un destello de humanidad (e ingenio) en medio de la violencia de un sistema cuya primera condena pasa por anular la dignidad.

Fotograma del filme
Fotograma del filmeLions Gate Films

Omaha ★★★★✩
Dirección: Cole Webley
Intérpretes: John Magaro, Molly Belle Wright, Wyatt Solis, Talia Balsam
Producción: Estados Unidos. 2025 (83 minutos). Road movie

El viaje a ninguna parte

Por P. Engel

Podría formar un triángulo en clave indie americano con la plácida Rebuilding y con la más nerviosa Go Get Some Rosemarie, de los Safdie: hombres heridos y venidos a menos que no pueden o no saben hacerse cargo de sus hijos. John Magaro, un tótem de desesperación contenida, lo borda como el tipo desahuciado que lo ha perdido todo, pero el niño y la niña que le acompañan en este viaje sin retorno no se quedan atrás. Extraordinario el modo en el que logra hacernos digerir un desgarrador proceso de abandono.

Imagen de la película
Imagen de la películaAvalon

Ni contigo ni sin mí ★★✩✩✩
Dirección: María Ruiz
Intérpretes: Gorka Otxoa, Adrián Lastra, Manuela Vallés
Producción: España. 2026 (81 minutos). Comedia.

Enredos veraniegos

Por J. Batlle

Comedia de enredos sentimentales y fingimientos de corte tradicional: un tipo atribulado y pusilánime hace creer a su exmujer que tiene una nueva pareja. Las situaciones se suceden con ritmo aceptable y el elenco de actores y actrices aporta un cierto atractivo a la agitada función, aunque los personajes que interpretan carezcan de sustancia. Ambientada en una casa preciosa junto al mar, es una película adecuadamente veraniega y tan refrescante como un helado de agua de colonia.

La vida es Verdi ★★★★✩
Dirección: Berta García Lacht
Producción: España. 2026 (92 minutos). Documental

La luz del Verdi

Por S. Llopart

Frente a un encargo -en principio, obra menor— para conmemorar los cien años del cine Verdi, el más antiguo de Barcelona en funcionamiento, Berta García Lacht se ha superado a sí misma y ha firmado una obra llena de encanto. Toda la película tiene luz. La del barrio de Gràcia, del que el Verdi es uno de los símbolos indiscutibles. Y la del propio arte del cine. Una luz que no eclipsa a las personas que, a lo largo del tiempo, han dado al barrio su singularidad. Obra mayor, pues. Gracias, Berta.

Apuntes para una ficción consentida ★★★✩✩
Dirección: Ana Serret Ituarte
Intérpretes: Isabelle Stoffel, Àlex Brendemühl, Violeta Rodríguez
Producción: España. 2025 (79 minutos). Drama

La fragilidad de una actriz

Por P. Engel

Bien secundada por Brendemühl, entre otros, la suiza Isabelle Stoffel, presencia recurrente en el universo de Jonás Trueba, atraviesa un melancólico Madrid en bicicleta, mientras se empeña en encontrar trabajo como actriz, pese a su marcado acento expat. Una delicada radiografía del vértigo, de las las inseguridades y de la frustración que se vive en una profesión con apenas un 8% de viabilidad. La exquista puesta en escena y la elegante fotografía de Almudena Sánchez la convierten en una seductora miniatura.

 Cultura

Te Puede Interesar

  • Pablo La Parra: “Sin una Filmoteca fuerte, nuestra memoria visual se borraría”

  • Correctores incorregibles

  • La poesia elegíaca sense drama de Jordi Llavina

  • La poesía elegíaca sin drama de Jordi Llavina