El verano es una época difícil para mantener una rutina estricta y unos hábitos adecuados. Las vacaciones, viajes y planes improvisados suelen provocar que no prestemos demasiada atención a algo tan importante como la salud ósea.Y es que los huesos también sufren durante las vacaciones, a pesar de que nos preocupemos más por aspectos como el cuidado de la piel (por la exposición al sol). Esto sostiene la nutricionista Boticaria García en ‘Y ahora Sonsoles’.Una de las causas fundamentales de lesiones y fracturas es el uso inadecuado de las chanclas, un calzado que debería limitarse a trayectos muy cortos, como bajar a la piscina, pero que muchas personas utilizan para realizar caminatas.Boticaria García, nutricionista, da unos trucos para mantener fuertes los huesos«Los huesos también duelen en verano», recalca. Por ello, la experta cree que el verano es el momento ideal para mejorar nuestra salud ósea, ya que el sol facilita la síntesis de vitamina D: «Para la cara podemos utilizar unos 10 minutos sin protección para sintetizar la vitamina de los huesos y luego ya el protector».Dentro de las opciones de alimentación para las vacaciones, Boticaria García destaca un producto estrella: «Las sardinas, sobre todo las que son en lata, es como huesecillos en lata porque tienen ese calcio para comerlo con la espina». «Las sardinas tienen vitamina D que es la que va a ayudar a que el calcio se fije en el hueso», explica, señalando que esto ayuda a evitar la fragilidad y posibles fracturas en los huesos.Además del consumo de sardinas, la dietista recomienda aumentar la ingesta de proteínas y otros lácteos. «El kefir y el yogur líquido porque tiene calcio y proteínas». Además de los huevos revueltos, que son una excelente opción por ser «proteína de calidad, son los ladrillos del hueso».Boticaria García insiste en que, además de la alimentación, el hueso requiere estímulos mecánicos para mantenerse fuerte. «Nuestros huesos necesitan impacto». Sus consejos son hacer ejercicios como saltos a la pata coja y subir las escaleras de dos en dos. Todos estos consejos forman parte de su libro ‘Mujeres de Hierro’, un estudio científico dirigido especialmente a mujeres de entre 40 y 70 años, una etapa en la que el riesgo de fracturas aumenta. El verano es una época difícil para mantener una rutina estricta y unos hábitos adecuados. Las vacaciones, viajes y planes improvisados suelen provocar que no prestemos demasiada atención a algo tan importante como la salud ósea.Y es que los huesos también sufren durante las vacaciones, a pesar de que nos preocupemos más por aspectos como el cuidado de la piel (por la exposición al sol). Esto sostiene la nutricionista Boticaria García en ‘Y ahora Sonsoles’.Una de las causas fundamentales de lesiones y fracturas es el uso inadecuado de las chanclas, un calzado que debería limitarse a trayectos muy cortos, como bajar a la piscina, pero que muchas personas utilizan para realizar caminatas.Boticaria García, nutricionista, da unos trucos para mantener fuertes los huesos«Los huesos también duelen en verano», recalca. Por ello, la experta cree que el verano es el momento ideal para mejorar nuestra salud ósea, ya que el sol facilita la síntesis de vitamina D: «Para la cara podemos utilizar unos 10 minutos sin protección para sintetizar la vitamina de los huesos y luego ya el protector».Dentro de las opciones de alimentación para las vacaciones, Boticaria García destaca un producto estrella: «Las sardinas, sobre todo las que son en lata, es como huesecillos en lata porque tienen ese calcio para comerlo con la espina». «Las sardinas tienen vitamina D que es la que va a ayudar a que el calcio se fije en el hueso», explica, señalando que esto ayuda a evitar la fragilidad y posibles fracturas en los huesos.Además del consumo de sardinas, la dietista recomienda aumentar la ingesta de proteínas y otros lácteos. «El kefir y el yogur líquido porque tiene calcio y proteínas». Además de los huevos revueltos, que son una excelente opción por ser «proteína de calidad, son los ladrillos del hueso».Boticaria García insiste en que, además de la alimentación, el hueso requiere estímulos mecánicos para mantenerse fuerte. «Nuestros huesos necesitan impacto». Sus consejos son hacer ejercicios como saltos a la pata coja y subir las escaleras de dos en dos. Todos estos consejos forman parte de su libro ‘Mujeres de Hierro’, un estudio científico dirigido especialmente a mujeres de entre 40 y 70 años, una etapa en la que el riesgo de fracturas aumenta.

El verano es una época difícil para mantener una rutina estricta y unos hábitos adecuados. Las vacaciones, viajes y planes improvisados suelen provocar que no prestemos demasiada atención a algo tan importante como la salud ósea.
Y es que los huesos también sufren durante las vacaciones, a pesar de que nos preocupemos más por aspectos como el cuidado de la piel (por la exposición al sol). Esto sostiene la nutricionista Boticaria García en ‘Y ahora Sonsoles’.
Una de las causas fundamentales de lesiones y fracturas es el uso inadecuado de las chanclas, un calzado que debería limitarse a trayectos muy cortos, como bajar a la piscina, pero que muchas personas utilizan para realizar caminatas.
Boticaria García, nutricionista, da unos trucos para mantener fuertes los huesos
«Los huesos también duelen en verano», recalca. Por ello, la experta cree que el verano es el momento ideal para mejorar nuestra salud ósea, ya que el sol facilita la síntesis de vitamina D: «Para la cara podemos utilizar unos 10 minutos sin protección para sintetizar la vitamina de los huesos y luego ya el protector».
Dentro de las opciones de alimentación para las vacaciones, Boticaria García destaca un producto estrella: «Las sardinas, sobre todo las que son en lata, es como huesecillos en lata porque tienen ese calcio para comerlo con la espina».
«Las sardinas tienen vitamina D que es la que va a ayudar a que el calcio se fije en el hueso», explica, señalando que esto ayuda a evitar la fragilidad y posibles fracturas en los huesos.
Además del consumo de sardinas, la dietista recomienda aumentar la ingesta de proteínas y otros lácteos. «El kefir y el yogur líquido porque tiene calcio y proteínas». Además de los huevos revueltos, que son una excelente opción por ser «proteína de calidad, son los ladrillos del hueso».
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Boticaria García insiste en que, además de la alimentación, el hueso requiere estímulos mecánicos para mantenerse fuerte. «Nuestros huesos necesitan impacto». Sus consejos son hacer ejercicios como saltos a la pata coja y subir las escaleras de dos en dos.
Todos estos consejos forman parte de su libro ‘Mujeres de Hierro’, un estudio científico dirigido especialmente a mujeres de entre 40 y 70 años, una etapa en la que el riesgo de fracturas aumenta.
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