Edward Lucie-Smith: explicar el arte con claridad y elegancia

El pasado día 11 fallecía a los 93 años Edward Lucie-Smith, uno de los críticos de arte más brillantes, y prolíficos, de las últimas décadas. Autor de cerca de un centenar de títulos, su trabajo se difundió en España sobre todo a través de la estupenda colección El Mundo del Arte, que impulsada por la casa británica Thames and Hudson publicaba entre nosotros la editorial Destino. 

Seguir leyendo…

 El destacado autor británico, colaborador del ‘Cultura/s’, falleció a los 93 años dejando una extensa obra  

El pasado día 11 fallecía a los 93 años Edward Lucie-Smith, uno de los críticos de arte más brillantes, y prolíficos, de las últimas décadas. Autor de cerca de un centenar de títulos, su trabajo se difundió en España sobre todo a través de la estupenda colección El Mundo del Arte, que impulsada por la casa británica Thames and Hudson publicaba entre nosotros la editorial Destino. 

Títulos como Movimientos artísticos desde 1945 o Diccionario de términos artísticos han sido de lectura obligada para distintas promociones de estudiantes –cuando leer libros completos era aún la norma universitaria–, por su claridad, concisión y buena información. Pero el panorama abarcado por Lucie-Smith resultaba muy amplio y en la misma colección ofrecía también estudios sobre la historia del mueble, la pintura simbolista, el arte latinoamericano o, uno de sus grandes temas recurrentes, la sexualidad en el arte occidental. 

Títulos como éste han sido de lectura obligada para interesados en el arte contemporáneo
Títulos como éste han sido de lectura obligada para interesados en el arte contemporáneo

Desde fines del siglo XX y durante más de tres lustros fue un colaborador habitual de La Vanguardia, primero en el suplemento Libros y Arte y luego en este Cultura/s .

Le invité a escribir en nuestro diario en 1999, tras un primer contacto personal en Barcelona. Le había propuesto dar una conferencia acompañando la exposición Realismo en Catalunya en el Centre Santa Mònica, donde se mostraban distintas tendencias de la pintura figurativa local. En una época de grandes dogmatismos, Lucie-Smith era uno de los pocos tratadistas con prestigio internacional que habían mantenido las antenas desplegadas y estaban al tanto de las mejores novedades en ese campo, entonces muy oscurecidas por el predominio del arte conceptual y la abstracción. 

Su estancia en la capital catalana sirvió para que pusiera en valor a artistas como Luis Marsans, los hermanos Santilari o Julio Vaquero. Y aunque era un hombre de carácter bastante retraído, su visita también le fue útil para dar un empuje promocional a sus libros y conocer nuestro ambiente cultural: el entonces editor de Destino Andreu Teixidor de Ventós le reunió en diálogo público con Daniel Giralt-Miracle y dio una recepción en su honor en su domicilio de la parte alta.

⁄ Su trabajo se alineaba con el de expertos en arte de la escuela anglosajona como John Richardson o Robert Hughes

Lucie-Smith había nacido en Kingston, Jamaica, y estudió en Oxford. Pasó por el ejército, se inició como poeta y pronto empezó a colaborar como comentarista artístico en radio y en publicaciones como The New Statesman y Art News/Art Review, a la que se mantuvo vinculado toda su carrera.

En tiempos en que en Europa se imponía una reflexión sobre el arte espesa, críptica y muy teórica (y a menudo notablemente pretenciosa), de raigambre francesa, Lucie-Smith se alineaba con firmas de la escuela anglosajona como John Richardson o Robert Hughes. Compartía con ellos la voluntad de transmitir el pálpito de la creación (y analizar el circuito de las grandes exposiciones) con buen estilo literario, conocimiento, sentido común y humor. 

El Art Deco figuró entre las tendencias que Lucie-Smith analizó y resumió en obras que tuvieron amplia difusión.
El Art Deco figuró entre las tendencias que Lucie-Smith analizó y resumió en obras que tuvieron amplia difusión.

Ponía en duda que el arte de vanguardia pudiera ser genuino cuando se vinculaba a organismos oficiales, y criticaba la banalización y espectacularización del arte abanderada por Damien Hirst y los British Young Artists.

Puesto que los más relevantes museos y galeristas del mundo le invitaban a sus eventos, la calidad y variedad de su información era notable. En este suplemento informó sobre exposiciones y creadores de Londres, Venecia, Ostende, Los Ángeles, Teherán, Tel Aviv, San Petersburgo o Kuala Lumpur, y dio repetido testimonio directo del espectacular resurgir en la creación y el mercado del arte chino. 

A la vez seguía publicando grandes libros-resumen como Vida de los grandes artistas del siglo XX, Art deco painting, Women and art o Art tomorrow

Cultivaba la fotografía, y en la galería Berini de Barcelona expuso sus imágenes, de inspiración clasicista y en buena parte de carácter homoerótico, que en palabras de Maria Lluïsa Borràs conseguían transmitir “una emoción estética profunda”.

Gracias por tu dedicación y por todo lo que nos aportaste y enseñaste, admirado Edward Lucie-Smith.

 Cultura

Te Puede Interesar

  • Mujeres que marcan

  • Mascarada en blanco y negro por la gloria de Truman Capote

  • La casita de los autómatas

  • Àngel Jové, el artista de los múltiples intereses, del cine a las artes visuales