La llegada del otoño trae consigo bancos de niebla que pueden complicar los desplazamientos por carretera, especialmente a primera hora de la mañana y en determinados tramos donde este fenómeno es habitual. Conducir en estas condiciones exige extremar las precauciones, ya que la visibilidad disminuye y la humedad puede reducir la adherencia de los neumáticos al asfalto.
La Dirección General de Tráfico recuerda cómo adaptar la conducción cuando la niebla reduce la visibilidad
La llegada del otoño trae consigo bancos de niebla que pueden complicar los desplazamientos por carretera, especialmente a primera hora de la mañana y en determinados tramos donde este fenómeno es habitual. Conducir en estas condiciones exige extremar las precauciones, ya que la visibilidad disminuye y la humedad puede reducir la adherencia de los neumáticos al asfalto.
Ante estas situaciones, la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda una pauta sencilla que conviene tener presente al volante: la regla de las tres V. Su objetivo es ayudar a los conductores a adaptar la marcha y la distancia de seguridad a las condiciones reales de visibilidad, evitando circular demasiado rápido o acercarse en exceso al vehículo que va delante.
¿En qué consiste la regla de las tres V de la DGT?

La regla de las tres V relaciona tres elementos: visibilidad, velocidad y vehículo delantero. Según las recomendaciones de Tráfico, la velocidad y la distancia de seguridad deben adaptarse a la distancia que permite ver la niebla.
El ejemplo que ofrece la DGT es claro: si la visibilidad se reduce a 50 metros, la velocidad debe situarse en torno a 50 kilómetros por hora y la distancia respecto al vehículo precedente también debe ser de unos 50 metros. Se trata de una referencia para ajustar la conducción, no de una garantía de seguridad en cualquier circunstancia: si las condiciones son especialmente desfavorables, puede ser necesario reducir todavía más la velocidad.
Además, conviene evitar seguir de cerca a otros vehículos, vigilar sus luces de freno y no realizar adelantamientos cuando la visibilidad no permita completarlos con seguridad. En caso de niebla muy densa, las marcas viales del lado derecho de la calzada pueden servir como referencia para mantener la trayectoria.
La DGT recomienda encender las luces de cruce y el alumbrado antiniebla adecuado. Las luces antiniebla traseras deben reservarse para situaciones de niebla especialmente intensa, porque pueden deslumbrar a quienes circulan detrás. Tampoco conviene utilizar las luces largas, ya que su reflejo en las partículas de agua suspendidas puede dificultar todavía más la visión.
Reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad
La niebla no solo impide ver con claridad lo que sucede a unos metros. También reduce el tiempo disponible para reaccionar ante un frenazo, un obstáculo o una retención inesperada. Por eso, la DGT insiste en disminuir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad cuando aparecen condiciones meteorológicas adversas.

La humedad también puede afectar a la adherencia entre los neumáticos y la calzada, de modo que es importante evitar frenazos bruscos y movimientos repentinos del volante. Mantener una conducción suave ayuda a responder mejor ante cualquier imprevisto.
En autopistas y autovías, Tráfico aconseja circular por el carril derecho y prestar especial atención a peatones y vehículos de dos ruedas, que pueden resultar menos visibles. Si la niebla es tan intensa que avanzar supone un peligro, la recomendación es detenerse en un lugar apropiado fuera de la calzada y esperar a que mejoren las condiciones. No se debe parar en mitad de la carretera ni abandonar el vehículo sin tener una alternativa segura.
Consultar el estado de las carreteras antes de salir
La prevención empieza antes de ponerse en marcha. La DGT recomienda mantenerse informado sobre la situación del tráfico y las condiciones meteorológicas para elegir, si es necesario, una ruta alternativa o retrasar el viaje. Los conductores pueden consultar los boletines de tráfico en la radio, llamar al teléfono 011 o seguir los canales oficiales de Tráfico.
Esta precaución cobra importancia durante los fines de semana de otoño, cuando aumentan los desplazamientos hacia segundas residencias y zonas de ocio. Los viernes suelen concentrar más salidas entre las 19 y las 21 horas, mientras que los domingos destacan los retornos a las grandes ciudades entre las 18 y las 22 horas.
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