El año 2026 se recordará como uno de los más negros de la historia ferroviaria de España. Tan solo 18 días después de estrenarlo se produjo un gravísimo accidente de tren entre un Alvia y un Iryo, en Adamuz (Córdoba), que dejó un total de 46 muertos; y en la mañana de este miércoles se ha registrado otro, en Urda (Toledo), entre dos trenes de alta velocidad —un AVE y un Iryo—, cuyo balance provisional se eleva a varias decenas de fallecidos. A estas víctimas mortales también hay que sumar la del joven maquinista en prácticas que el pasado 20 de enero perdió la vida cuando su convoy chocó con un muro caído en la línea R4 de Rodalies a su paso por Gelida (Barcelona). Además de estos trágicos accidentes ferroviarios, España ha registrado otros que vistieron de negro el país.
El choque de Urda, en Toledo, se suma a la lista de trágicos siniestros que han teñido de negro la historia ferroviaria de nuestro país
El año 2026 se recordará como uno de los más negros de la historia ferroviaria de España. Tan solo 18 días después de estrenarlo se produjo un gravísimo accidente de tren entre un Alvia y un Iryo, en Adamuz (Córdoba), que dejó un total de 46 muertos; y en la mañana de este miércoles se ha registrado otro, en Urda (Toledo), entre dos trenes de alta velocidad —un AVE y un Iryo—, cuyo balance provisional se eleva a varias decenas de fallecidos. A estas víctimas mortales también hay que sumar la del joven maquinista en prácticas que el pasado 20 de enero perdió la vida cuando su convoy chocó con un muro caído en la línea R4 de Rodalies a su paso por Gelida (Barcelona). Además de estos trágicos accidentes ferroviarios, España ha registrado otros que vistieron de negro el país.
3 de enero de 1944, en Madrid
Un tren correo expreso 421 que iba repleto de pasajeros y cubría el trayecto de Madrid a Galicia chocó contra una locomotora en maniobras a la salida de la estación leonesa de Torre del Bierzo. Las fuentes oficiales informaron que 78 personas fallecieron y 75 resultaron heridas; sin embargo, otras estimaciones elevaron la cifra de víctimas mortales a varios centenares.
9 de enero de 1961, en Barcelona
Una colisión entre un exprés procedente de Valencia, con 360 personas a bordo, y un tren de mercancías en l’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, provocó 24 muertos y 50 heridos.

11 de febrero de 1965, en Zaragoza
Tres vagones del tren correo Madrid-Barcelona se incendiaron entre las estaciones de Grisén y Pinseque (Zaragoza). Las autoridades de la época reconocieron 34 fallecidos, pero algunas investigaciones aseguran que hubo más muertes.
18 de diciembre de 1965, en Salamanca
Un sudexpreso que cubría la línea Irún- Lisboa chocó contra un tren mixto Ómnibus en la estación de Villar de los Álamos (Salamanca). Eran fechas previas a la Navidad, por lo que los dos trenes iban repletos de pasajeros: 31 perdieron la vida y 47 resultaron heridos.
19 de diciembre de 1966, en Teruel
Un total de 24 viajeros murieron calcinados por un violento choque entre un tren de mercancías y el automotor que une Teruel y Zaragoza. La tragedia se produjo en Villafranca del Campo (Teruel).
9 de agosto de 1970, en Vizcaya
Dos trenes que circulaban por la línea entre Plentzia y Bilbao colisionaron frontalmente en un tramo de visibilidad reducida. El convoy lleno de pasajeros chocó contra otro tren vacío que había salido de Urduliz para reforzar el servicio. A resultas del siniestro, perecieron 33 personas. Este es uno de los accidentes ferroviarios más devastadores que se han registrado en el País Vasco.
21 de julio de 1972, en Sevilla
Más de 75 personas perdieron la vida cuando un tren expreso Madrid-Cádiz colisionó frontalmente con un ferrobús de media distancia que cubría el trayecto Cádiz-Sevilla. El accidente se produjo entre las estaciones de El Cuervo y Lebrija.
28 de febrero de 1977, en Barcelona
Dos trenes, uno con destino a Barcelona y otro que iba a Igualada, colisionaron frontalmente en las inmediaciones de San Andreu de la Barca, a unos quince kilómetros de la capital catalana. Entre los pasajeros había trabajadores de la fábrica de Seat en Martorell. En el siniestro fallecieron 22 personas

24 de septiembre de 1980, en Valencia
Un tren que cubría el recorrido Madrid-Valencia arrolló un autobús de transporte regular en un paso a nivel, que tenía las barreras levantadas, de la localidad valenciana de Chirivella. Un total de 27 personas –todas viajeras del autobús- perecieron en el accidente.
31 de marzo de 1997, en Navarra
Un Intercity ‘Miguel de Unamuno’ de la línea Barcelona-Hendaya descarriló en Uharte-Arakil (Navarra). Dieciocho de los 248 pasajeros perdieron la vida. La causa del descarrilamiento fue la gran velocidad con la que circulaba al llegar a un cambio de agujas próximo a la estación.
3 de junio de 2003, en Albacete
Un tren Talgo con 86 personas a bordo y un mercancías que circulaban por un tramo de vía única chocaron frontalmente en el término municipal de Chinchilla (Albacete): 19 viajeros murieron y 38 resultaron heridos.
24 de julio de 2013, en Galicia
El exceso de velocidad fue la causa de uno de los accidentes ferroviarios más mortíferos en España. Un tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol descarriló a la entrada de Santiago de Compostela y causó 80 fallecidos y más de un centenar de heridos.

18 de enero de 2026, en Córdoba
Un tren tren Iryo, que cubría el trayecto entre Málaga y Madrid, descarriló e invadió la vía contigua, provocando la colisión con un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva. El accidente causó 46 víctimas mortales y más de 250 heridos.
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