Aunque aún hay operarios rematando detalles, el edificio Alinghi de Marina de Empresas en València ya es una realidad. La tercera realidad consecutiva en la primera línea de la dársena interior de la Marina, enfrentada con el edificio -suyo también- de Angels, aguas mediante, alzándose como un verdadero complejo emprendedor donde esperan fluyan las ideas, los proyectos y las empresas, muchas empresas. En el inmueble habrá instaladas por el momento 450, pero caben hasta 1.000 personas. Serán emprendedores cuyo proyecto se incuba en Lanzadera o se desarrolla en Angels, pero también estudiantes de EDEM, su escuela empresarial de éxito, mentores, staff de la casa o visitantes -como los periodistas que hoy hemos traspasado sus puertas- que hagan de este su propio espacio. Para hacerlo realidad han pasado solo 18 meses de (rápida) ejecución y han hecho falta 25 millones de euros, aportados directamente por el empresario Juan Roig, el presidente de Mercadona y mecenas de toda una cultura emprendedora en València que ya tiene entidad propia.
El empresario valenciano invierte 25 millones de su patrimonio en la última base de la Copa América en València, un edificio de 7.600 metros cuadrados que completa el complejo empresarial con vistas al mar
Aunque aún hay operarios rematando detalles, el edificio Alinghi de Marina de Empresas en València ya es una realidad. La tercera realidad consecutiva en la primera línea de la dársena interior de la Marina, enfrentada con el edificio -suyo también- de Angels, aguas mediante, alzándose como un verdadero complejo emprendedor donde esperan fluyan las ideas, los proyectos y las empresas, muchas empresas. En el inmueble habrá instaladas por el momento 450, pero caben hasta 1.000 personas. Serán emprendedores cuyo proyecto se incuba en Lanzadera o se desarrolla en Angels, pero también estudiantes de EDEM, su escuela empresarial de éxito, mentores, staff de la casa o visitantes -como los periodistas que hoy hemos traspasado sus puertas- que hagan de este su propio espacio. Para hacerlo realidad han pasado solo 18 meses de (rápida) ejecución y han hecho falta 25 millones de euros, aportados directamente por el empresario Juan Roig, el presidente de Mercadona y mecenas de toda una cultura emprendedora en València que ya tiene entidad propia.
El edificio es obra de ERRE Arquitectura, como otros edificios de Roig. Su responsable de proyectos urbanos, Jesús Bivià, ha explicado cómo el Alinghi recoge mejoras respecto a los anteriores, en marcha desde hace una década. “Hace 10 años no esperábamos esta necesdad de crecimiento, ahora damos espacios para que el proyecto crezca”, explica junto al personal de Marina de Empresas que acompaña a los medios de comunicación en la visita. Desde ayer lunes hay trabajadores de la casa estrenando mesas, sillas y ordenadores, y a partir de mañana irán incorporándose a sus amplias salas, flexibles y pensadas para ser compartidas en su totalidad por quienes desarrollan sus ideas en Lanzadera, EDEM y Angels.

“Queremos que aquí haya alumnos desayunando al lado de empresarios”, explican fuentes de Marina de Empresas, que insisten en esa idea de contagio de ideas, de proyecto, de sinergias entre compañeros. Para que las ideas fluyan, los espacios acompañan: terrazas con vistas al mar, al Veles e Vents o al Varadero, salas para una, dos, tres o múltiples personas, comedores diáfanos y espacio exterior -de uso público y privado, aún por terminar- para que todo eso pase. La fachada, igual que las anteriores, está elaborada en plástico reforzado con vidrio, “hecha del material del que se fabrican los barcos”, explica el arquitecto, que contesta a todas las preguntas. Los proyectos de Juan Roig en València siempre crean mucha expectación.
“Queremos que aquí haya alumnos desayunando al lado de empresarios”, explican fuentes de Marina de Empresas
Entre las novedades de este edificio Alinghi, la creación de puestos flexibles -los emprendedores se dividirán por “barrios”, pero nadie tendrá espacio fijo-; la variabilidad de salas de reuniones y la creación de más espacios verdes exteriores e interiores. A partir de este miércoles lo empezarán a usar emprendores y visitantes de Marina de Empresas, donde Juan Roig ya ha invertido 70 millones de euros. En total son 7.600 metros cuadrados nuevos que se incorporan al espacio.
El lunes 7 de septiembre entrará una nueva hornada de empresas emergentes y con ellas, más ideas que fluir. “Nuestro plan es multiplicar el impacto”, avanzan desde Marina de Empresas que, por el momento, detiene su expansión física, a pesar de que hace años Roig compró un terreno junto a las Atarazanas para seguir creciendo. Ese, de momento, queda en nada, pero aquí, junto al mar, su hub de emprendimiento en València abre hoy una puerta más.
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