El Gobierno envía al Congreso el Estatuto Marco de los sanitarios mientras los sindicatos médicos amenazan con una huelga indefinida

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes definitivamente el anteproyecto de ley del Estatuto Marco, que rige las condiciones laborales de casi un millón de trabajadores sanitarios. El texto llega ahora al Congreso, donde le espera una difícil tramitación, con una mayoría de grupos parlamentarios que se ha mostrado en contra de la norma y sin un acercamiento a los sindicatos médicos, que amenazan con una huelga indefinida contra la norma.

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 El texto tiene ahora por delante una complicada tramitación parlamentaria  

El Consejo de Ministros aprueba este martes definitivamente el anteproyecto de ley del Estatuto Marco, que rige las condiciones laborales de casi un millón de trabajadores sanitarios. Sin embargo, el texto tiene una difícil tramitación en el Congreso, con una mayoría de grupos parlamentarios que se ha mostrado en contra de la norma y sin un acercamiento a los sindicatos médicos, que amenazan con una huelga indefinida contra la norma.

El anteproyecto, que cuenta con el respaldo de los sindicatos mayoritarios de la sanidad, introduce numerosos cambios con respecto al que está en vigor, que data de 2003. Entre otros, mejora la estabilidad del personal del sistema, regula las jornadas laborales y los descansos y homogeneiza la categoría de los trabajadores sanitarios según el marco europeo.

También rebaja las guardias de los médicos, que a efectos prácticos pasan de 24 a un máximo de 17 horas, con excepciones en fines de semana y festivos que serán de forma voluntaria. Pero los sindicatos médicos tienen en este uno de sus principales frentes de batalla. Consideran que no es suficiente, quieren jornadas máximas semanales de 35 horas, como las de cualquier otro trabajador, y que las guardias sean completamente voluntarias y mejor remuneradas.

Es una de las razones por las que durante la primera mitad del año se sucedieron cinco semanas de huelgas en cinco meses distintos. Los seguimientos fueron discretos: un 25% en las comunidades con mayor respaldo y alrededor del 10% en muchas autonomías, que los médicos justifican en unos “servicios mínimos abusivos”.

Durante este verano, algunos sindicatos se han reunido con los gobiernos autonómicos y han llegado a acuerdos que responden a muchas de sus reivindicaciones. El Estatuto es, como su nombre indica, un marco general de mínimos para todo el país, pero las condiciones últimas están en manos de las comunidades, que son las que gestionan la sanidad.

Andalucía, Comunidad Valenciana, Euskadi, Galicia y Asturias se han comprometido a rebajar las guardias o hacerlo progresivamente (Asturias incluso las llega a rebajar a ocho horas) y mejorar las retribuciones.

Seis comunidades del PP, sin embargo, hicieron alegaciones al Estatuto Marco que ha redactado el Ministerio de Sanidad que inciden precisamente en las guardias. No consideran ni siquiera que sea factible rebajarlas de 24 a 17 horas.

Los sindicatos no renuncian a una huelga nacional para que las mejoras que reivindican se plasmen en la norma nacional y tendrán reuniones a lo largo de este mes para fijar su estrategia.

Será ya con un anteproyecto en tramitación parlamentaria (o a sus puertas) y estará ya en manos de los partidos políticos modificar el texto. Será complicado llegar a un acuerdo. Solo cuenta con el apoyo claro de Sumar y el PSOE, a los que quizás se pueda sumar algún otro socio de la investidura. Pero está claro que tanto PP como Vox votarán en contra del texto y es muy probable que esta sea la postura de Junts. En ese caso no contaría con la mayoría necesaria para su aprobación.

Más allá de las guardias, estos son algunos de los cambios que plantea el estatuto:

Estabilidad en el empleo. El texto limita a tres años la duración máxima de los nombramientos interinos en plazas vacantes y obliga a convocar procesos selectivos para acceder a plazas fijas al menos cada dos años. También introduce una compensación de 20 días de retribuciones fijas por año trabajado en casos de abuso de temporalidad.

Jornada y descansos. La jornada máxima semanal se reduce de 48 a 45 horas. Las guardias tendrán un límite de 17 horas de trabajo efectivo ―ahora son de 24― y los descansos derivados de ellas no podrán generar deuda horaria. El estatuto fija además un descanso diario mínimo de 12 horas entre jornadas y un descanso semanal de 24 horas.

Personal estatutario investigador. El documento crea una categoría específica para profesionales dedicados a la investigación sanitaria. Será necesario tener el título de doctor y dedicar al menos la mitad de la jornada ordinaria a la investigación. Esta actividad podrá compatibilizarse con funciones asistenciales, docentes, de gestión clínica, prevención y promoción de la salud.

Profesionalización de la gestión sanitaria. El acceso a puestos directivos queda vinculado a criterios de capacitación, transparencia y rendición de cuentas. Será necesaria una titulación universitaria de grado y la selección se hará mediante convocatoria pública, valorando formación, experiencia y un proyecto de gestión.

Conciliación y derechos laborales. La norma incorpora medidas de flexibilización horaria para quienes cuiden de hijos menores de 12 años o familiares dependientes. También prevé la exención de guardias y nocturnidad para mayores de 55 años, embarazadas y lactantes.

Desconexión digital y salud laboral. Sanidad reconoce el derecho a la desconexión fuera del horario laboral y define la “carga horaria excesiva” como indicador que exige intervención organizativa. Además, refuerza la protección frente a agresiones y discriminaciones por salud, orientación o identidad sexual.

Nueva clasificación profesional. El personal se ordena conforme al Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente. El personal sanitario se agrupa según la titulación exigida, desde doctorado hasta técnico. El personal de gestión y servicios se clasifica en una escala más amplia, que va desde niveles superiores de cualificación hasta categorías sin titulación específica del sistema educativo.

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