Las caravanas con diseño de tipo lágrima llevan décadas demostrando que no hace falta un vehículo de gran tamaño para disfrutar de una escapada al aire libre. Su diseño compacto, su peso contenido y una distribución muy sencilla los han convertido en una de las fórmulas más populares para quienes buscan una alternativa práctica a las autocaravanas convencionales.
La Little Buggy 10RK recurre a materiales compuestos para reducir el peso, mejorar la resistencia y ampliar las posibilidades de remolque sin renunciar al confort básico
Las caravanas con diseño de tipo lágrima llevan décadas demostrando que no hace falta un vehículo de gran tamaño para disfrutar de una escapada al aire libre. Su diseño compacto, su peso contenido y una distribución muy sencilla los han convertido en una de las fórmulas más populares para quienes buscan una alternativa práctica a las autocaravanas convencionales.
Ahora, el fabricante Modern Buggy presenta una alternativa que apuesta por materiales más ligeros y una fabricación sin madera. El modelo, denominado Little Buggy 10RK, es el más pequeño de la gama de la marca, fundada en 2019. Con apenas 3,8 metros de longitud y un peso en vacío de 542 kg, está pensado para que pueda ser remolcado por una amplia variedad de turismos, sin necesidad de recurrir únicamente a grandes SUV o todoterrenos.

La principal diferencia respecto a las caravanas clásicas está en su construcción. En lugar de emplear madera para la estructura o el mobiliario, utiliza materiales compuestos en prácticamente toda la carrocería. Las paredes y parte del techo están fabricados con paneles Azdel (polipropileno con fibra de vidrio), mientras que para el suelo se recurre al Vixenite, otro material compuesto sintético diseñado para reducir el peso y mejorar la resistencia frente a la humedad y el paso del tiempo. Todo ello se sustenta sobre un chasis de acero.
Más durabilidad
La eliminación de la madera reduce el peso y mejora la resistencia frente a la humedad y el desgaste
Esa combinación permite mantener un peso muy contenido sin renunciar a la robustez. De hecho, el techo está preparado para instalar sobre él una tienda de campaña, una solución que amplía la capacidad para pernoctar cuando viajan más de dos personas o permite liberar espacio interior, por ejemplo, para transportar equipamiento deportivo.
La preparación para circular fuera del asfalto también forma parte de la propuesta. La Little Buggy 10RK incorpora un eje de torsión con una capacidad máxima de carga de casi una tonelada, neumáticos todoterreno, llantas de 15 pulgadas y una altura libre al suelo de 36 centímetros. Además, dispone de bajos protegidos y ofrece como opción una suspensión reforzada para afrontar pistas en peor estado.

Como es habitual en este tipo de caravanas, la cocina se sitúa en la parte trasera y queda protegida bajo un gran portón. Incluye encimera de superficie sólida, fregadero de acero inoxidable, armarios resistentes a la intemperie, depósito y bomba de agua, una placa de cocina y un frigorífico extraíble. A ello se suma una toma para ducha exterior y un sistema de energía solar formado por un panel de 200 W.
Filosofía liviana
Con solo 542 kg de peso, puede ser remolcada por la mayoría turismos sin necesidad de un gran SUV
En el interior, el espacio se organiza alrededor de un salón convertible en cama mediante cojines modulares. También incorpora una mesa desmontable y varios compartimentos de almacenamiento, algunos de ellos comunicados directamente con la cocina para facilitar el acceso al menaje. Como equipamiento opcional puede montar calefacción y un equipo de aire acondicionado.
Con un precio que ronda los 15.300 euros, según el equipamiento elegido, la Little Buggy 10RK representa una muestra de cómo la evolución de los materiales compuestos está permitiendo desarrollar caravanas cada vez más ligeras, resistentes y compatibles con un abanico mucho más amplio de vehículos. En el vídeo adjunto podrás conocer más detalles sobre este pequeño hogar sobre ruedas.
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