El asturiano, decimocuarto en la meta, rodó 34 vueltas con el neumático blando y dejó atrás a Cadillac, Williams y Haas. Leer El asturiano, decimocuarto en la meta, rodó 34 vueltas con el neumático blando y dejó atrás a Cadillac, Williams y Haas. Leer
La travesía por el desierto de Aston Martin, relegado al pozo durante las 10 primeras carreras del Mundial 2026, llegó a su fin en Budapest. Lance Stroll y Fernando Alonso completaron la mejor actuación conjunta para la escudería de Silverstone gracias a las actualizaciones introducidas en el AMR26B, con el que dejaron atrás a Cadillac, Williams y Haas, acercándose a las prestaciones de Audi y Alpine.
«Este fin de semana hemos confirmado que estamos en el camino correcto de desarrollo, tanto a corto como a largo plazo», aseguró Adrian Newey, team principal y director técnico de Aston Martin. Durante las 70 vueltas en Hungaroring, el ritmo del monoplaza verde fue competitivo, dejando atrás las fatídicas vibraciones en el volante y la inestabilidad de la caja de cambios.
En la zona mixta del circuito magiar, Alonso se mostró esperanzado de que este sea «el primer paso» para una progresión aún mayor. Su principal motivo de optimismo residía en la perfecta correlación de datos entre el simulador de la fábrica y la pista. «Ahora tenemos una buena base sobre la que trabajar», analizó el bicampeón mundial.
Otro argumento que hizo sonreír a los ingenieros de Newey fue el modo en que el coche pudo gestionar los neumáticos. Alonso realizó casi media carrera con un juego de blandos y sus 34 vueltas dejaron atrás los registro de Nico Hulkenberg (33), Max Verstappen (32) y el propio Stroll (32). Durante este largo stint, el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans rodó con regularidad en 1:27 y 1:28 hasta establecer una vuelta rápida de 1:27.186.
Controlar la degradación se antoja un aspecto crucial para proseguir este camino en la segunda mitad del campeonato. Por el momento aún queda medio segundo para igualar el rendimiento de Racing Bulls, la referencia de la zona media en Hungría.
«Quizá habrá más por venir en la puesta a punto y la optimización», vaticinó Alonso, convencido de que a partir de ahora «comienza un nuevo campeonato para nosotros». De momento, el próximo 23 de agosto el equipo británico estrenará su nuevo motor Honda en Zandvoort, que el miércoles será probado por Jak Crawford, su piloto reserva, durante un filming day en Budapest.
La unidad de potencia del fabricante japonés supondrá la gran piedra de toque para Aston Martin, que hace apenas siete días ofreció unos sonrojantes cifras de velocidad punta en Spa. El trabajo de los últimos meses en la fábrica de Sakura debería plasmarse sobre las largas rectas de Monza, el 6 de septiembre, y Bakú, el 26 del mismo mes.
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