El estreñimiento del viajero y cinco trucos para evitarlo

Es una de las consultas que más se repiten en verano. Cuando llegan las vacaciones, sales de tu rutina y de repente el intestino decide que también está de vacaciones. Tres o más días sin ir al baño, sensación de hinchazón, y esa incomodidad que puede llegar a fastidiarte el viaje entero. Le pasa muchísima gente y lo llamamos el estreñimiento del viajero y hoy te quiero hablar de esto y de cómo podemos mejorarlo.Nuestro intestino tiene su propio reloj interno, conectado con los ritmos circadianos . Se acostumbra a un horario, unos hábitos, un tipo de comida y unos momentos del día concretos. Cuando cambias todo eso a la vez (te vas a otra zona horaria, alteras el sueño, comes fuera, te pasas horas en el coche o el avión, y pisas baños que no son el tuyo), el intestino podríamos decir que se siente desorientado. Y la respuesta más habitual que tiene es la de frenar. Los vasos sanguíneos, la motilidad y los reflejos digestivos van más lentos de lo habitual. A esto se le suma la deshidratación, muy típica en aviones y en playas, la reducción del consumo de fibra, el estrés del viaje y algo que muchas veces no nos damos cuenta pero que es fundamental, la evitación . Es decir, aguantarte porque el baño no es el tuyo o porque no hay intimidad. Y aguantar o evitar ir al baño, si lo repites, entrena al intestino a no reaccionar.Aguantarse a ir al baño es un problema. ABCSi te ha pasado ya en otras ocasiones y quieres evitar que este año se repita, toma nota de estas cinco recomendaciones que puedes empezar a aplicar mañana y que se notan en pocos días.Mantén una hidratación adecuadaEn verano y durante un viaje, el objetivo son entre 2 y 2,5 litros de agua al día. Y si subes a un avión, todavía más, porque el aire dentro de la cabina está a menos del 20% de humedad, mucho más seco que en tierra, y pierdes líquido con solo respirar. Un truco es llevar siempre una botella reutilizable contigo e ir rellenándola. Recuerda que los refrescos y el alcohol no cuentan como hidratación, en muchos casos hacen justo lo contrario.Que no se te olvide la fibraAquí gana la fruta fresca con piel, la avena, las semillas de chía o de lino remojadas. Y si me tengo que quedar con dos cosas concretas, elijo los kiwis y el pan de centeno integral. Los dos tienen evidencia sólida de que mejoran el tránsito intestinal. Con dos kiwis en ayunas y una rebanada de pan de centeno integral en el desayuno o la merienda notas la diferencia en pocos días.Fruta con piel o avena, por ejemplo, pueden ir bien cuando hay que hacer viajes largos. ABCMuévete cada dos horasYa viajes en avión, en tren o en coche, levántate y camina cinco minutos como mínimo cada dos horas. Y ya en destino, no te quedes en la tumbona todo el día. Andar 30-40 minutos por la mañana estimula la motilidad intestinal más de lo que crees. El intestino y el músculo se hablan, aunque no lo parezca.Respeta el reflejo gastrocólicoEste es sin duda el más importante de los consejos y el que más te va a funcionar. Después de desayunar y de cenar, tu intestino manda una señal para vaciarse. Es un reflejo automático y si lo respetas tu tránsito te lo agradecerá. Si lo ignoras porque tienes prisa o porque el baño no te gusta, esa señal se pierde. Así que, reserva ese momento en el viaje, aunque sea al llegar al hotel.El café puede ser un gran aliado contra el estreñimiento. ABCCafé por la mañanaEl café, además de despertarte, tiene un efecto documentado de estimular las contracciones intestinales. Si toleras bien la cafeína, un buen café después del desayuno puede ayudarte a activar el reflejo del que hablábamos antes. Y por último, si el parón intestinal dura más de tres o cuatro días, aparece dolor abdominal fuerte o notas cambios extraños, no te automediques con laxantes sin consejo. Consulta al médico. El estreñimiento del viajero es leve y pasajero, pero cuando no lo es, hay que revisarlo. Es una de las consultas que más se repiten en verano. Cuando llegan las vacaciones, sales de tu rutina y de repente el intestino decide que también está de vacaciones. Tres o más días sin ir al baño, sensación de hinchazón, y esa incomodidad que puede llegar a fastidiarte el viaje entero. Le pasa muchísima gente y lo llamamos el estreñimiento del viajero y hoy te quiero hablar de esto y de cómo podemos mejorarlo.Nuestro intestino tiene su propio reloj interno, conectado con los ritmos circadianos . Se acostumbra a un horario, unos hábitos, un tipo de comida y unos momentos del día concretos. Cuando cambias todo eso a la vez (te vas a otra zona horaria, alteras el sueño, comes fuera, te pasas horas en el coche o el avión, y pisas baños que no son el tuyo), el intestino podríamos decir que se siente desorientado. Y la respuesta más habitual que tiene es la de frenar. Los vasos sanguíneos, la motilidad y los reflejos digestivos van más lentos de lo habitual. A esto se le suma la deshidratación, muy típica en aviones y en playas, la reducción del consumo de fibra, el estrés del viaje y algo que muchas veces no nos damos cuenta pero que es fundamental, la evitación . Es decir, aguantarte porque el baño no es el tuyo o porque no hay intimidad. Y aguantar o evitar ir al baño, si lo repites, entrena al intestino a no reaccionar.Aguantarse a ir al baño es un problema. ABCSi te ha pasado ya en otras ocasiones y quieres evitar que este año se repita, toma nota de estas cinco recomendaciones que puedes empezar a aplicar mañana y que se notan en pocos días.Mantén una hidratación adecuadaEn verano y durante un viaje, el objetivo son entre 2 y 2,5 litros de agua al día. Y si subes a un avión, todavía más, porque el aire dentro de la cabina está a menos del 20% de humedad, mucho más seco que en tierra, y pierdes líquido con solo respirar. Un truco es llevar siempre una botella reutilizable contigo e ir rellenándola. Recuerda que los refrescos y el alcohol no cuentan como hidratación, en muchos casos hacen justo lo contrario.Que no se te olvide la fibraAquí gana la fruta fresca con piel, la avena, las semillas de chía o de lino remojadas. Y si me tengo que quedar con dos cosas concretas, elijo los kiwis y el pan de centeno integral. Los dos tienen evidencia sólida de que mejoran el tránsito intestinal. Con dos kiwis en ayunas y una rebanada de pan de centeno integral en el desayuno o la merienda notas la diferencia en pocos días.Fruta con piel o avena, por ejemplo, pueden ir bien cuando hay que hacer viajes largos. ABCMuévete cada dos horasYa viajes en avión, en tren o en coche, levántate y camina cinco minutos como mínimo cada dos horas. Y ya en destino, no te quedes en la tumbona todo el día. Andar 30-40 minutos por la mañana estimula la motilidad intestinal más de lo que crees. El intestino y el músculo se hablan, aunque no lo parezca.Respeta el reflejo gastrocólicoEste es sin duda el más importante de los consejos y el que más te va a funcionar. Después de desayunar y de cenar, tu intestino manda una señal para vaciarse. Es un reflejo automático y si lo respetas tu tránsito te lo agradecerá. Si lo ignoras porque tienes prisa o porque el baño no te gusta, esa señal se pierde. Así que, reserva ese momento en el viaje, aunque sea al llegar al hotel.El café puede ser un gran aliado contra el estreñimiento. ABCCafé por la mañanaEl café, además de despertarte, tiene un efecto documentado de estimular las contracciones intestinales. Si toleras bien la cafeína, un buen café después del desayuno puede ayudarte a activar el reflejo del que hablábamos antes. Y por último, si el parón intestinal dura más de tres o cuatro días, aparece dolor abdominal fuerte o notas cambios extraños, no te automediques con laxantes sin consejo. Consulta al médico. El estreñimiento del viajero es leve y pasajero, pero cuando no lo es, hay que revisarlo.  

Es una de las consultas que más se repiten en verano. Cuando llegan las vacaciones, sales de tu rutina y de repente el intestino decide que también está de vacaciones. Tres o más días sin ir al baño, sensación de hinchazón, y esa incomodidad que … puede llegar a fastidiarte el viaje entero. Le pasa muchísima gente y lo llamamos el estreñimiento del viajero y hoy te quiero hablar de esto y de cómo podemos mejorarlo.

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