¡Qué buen rato nos hicieron pasar Roger Mas y la Cobla Sant Jordi en Montjuïc! Bueno, lo de “rato” es un decir, porque aquello sumó unos 160 minutos, aunque no podía ser de otra manera, atendiendo a la propuesta que desgranó ante un auditorio de lo más entusiasta. La historia de Mas y la Sant Jordi fructificó en un primer disco publicado en el 2012. Justo 12 años después (intencionada o no, es bonita la simetría que aquí se dibuja) lanzaron un segundo álbum. El miércoles, en el marco del festival Grec, pudieron interpretar por fin ambos trabajos conjuntamente. Redonda integral, que en realidad fue incluso más allá del contenido de los dos álbumes, sumando 33 temas servidos en dos partes.
Una noche de humor, bastantes emociones y, sobre todo, mucha garra artística
Roger Mas & Cobla Sant Jordi – Ciutat de Barcelona
(★★★★✩)
Lugar y fecha: Teatre Grec (22/VII/2026)
¡Qué buen rato nos hicieron pasar Roger Mas y la Cobla Sant Jordi en Montjuïc! Bueno, lo de “rato” es un decir, porque aquello sumó unos 160 minutos, aunque no podía ser de otra manera, atendiendo a la propuesta que desgranó ante un auditorio de lo más entusiasta. La historia de Mas y la Sant Jordi fructificó en un primer disco publicado en el 2012. Justo 12 años después (intencionada o no, es bonita la simetría que aquí se dibuja) lanzaron un segundo álbum. El miércoles, en el marco del festival Grec, pudieron interpretar por fin ambos trabajos conjuntamente. Redonda integral, que en realidad fue incluso más allá del contenido de los dos álbumes, sumando 33 temas servidos en dos partes.
Fue una noche de humor descollante (Roger Mas estaba especialmente fino en este frente), bastantes emociones y, sobre todo, mucha garra artística.
Canciones propias, adaptaciones de poetas, repertorio tradicional y versiones de artistas de diversos puntos del globo desplegaron todos los destellos de una velada en la que Mas cantó en nada menos que nueve idiomas, que ya son idiomas (y ninguno de ellos, por cierto, era el consabido inglés). La cosa acabó con La santa espina y una simpática alusión al famoso vaticinio de Alexandre Deulofeu por parte del cantautor.
Fue una noche de humor descollante, bastantes emociones y, sobre todo, mucha garra artística
El global de la gala fue un viaje en el que, de nuevo, nuestro protagonista mostró una amplia paleta de registros y espíritus, a cual más vibrante. Todo ello, junto a la imponente maquinaria sonora que allí se desplegó, con 15 instrumentistas en juego, dirigidos por el maestro Xavier Guitó, cómplice de Roger Mas desde hace ya largos años. Apenas empezado el bolo, nos atrapó el elegante envoltorio pop de la cobla en L’home i l’elefant . El romántico ejercicio en la distancia corta en Michela , con Roger al piano, vino precedido por un más que afortunado homenaje a Cinto Verdaguer en Caminant . Todavía en la primera parte, hubo lugar para lo digamos telúrico con la Muixeranga . Mención también para la aplaudidísima L’aigle noir de Barbara con versos en catalán y francés, el maravilloso invento de “copla con cobla” que fue La bien pagá , y la siempre euforizante Oda a Francesc Pujols .
En el segundo round, Roger Mas estuvo pero que muy inspirado recordando al quebequés Raymond Lévesque ( Quan tothom viurà d’amor , también en francés y catalán) y a su querido Fabrizio De André ( La canzone dell’amore perduto ). Bonita Aqueres montanhes en occitano de Aran y estupendos dejes de crooner en Sota una fina capa de cendra . El primer bis fue nada menos que Guarda che luna (Fred Buscaglione). Noche completa, talento a espuertas y una nueva confirmación de que Roger Mas es un valor absoluto de nuestra canción.
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