Penélope Cruz y Javier Bardem vuelven juntos a Venecia. Una de las películas más esperadas de la 83.ª Mostra de Cine de Venecia, que se celebrará del 2 al 12 de septiembre y cuya programación fue presentada este jueves por el director Alberto Barbera, será Bunker, del francés Florian Zeller, en la que el matrimonio, también en la ficción, protagoniza un thriller psicológico sobre un prestigioso arquitecto que acepta construir un búnker de lujo para un magnate tecnológico dispuesto a sobrevivir a cualquier catástrofe. La decisión lleva a su esposa a cuestionar un matrimonio de 17 años. “Escribí Bunker para ellos”, explicó Zeller. “Esta película traspasará los límites de la narración y de la verdad emocional, desdibujando la frontera entre realidad y ficción de una manera electrizante y profundamente humana”.
La edición, que se celebrará del 2 al 12 de septiembre, abrirá con Ink, de Danny Boyle, y concederá el León de Oro honorífico a George Clooney
Penélope Cruz y Javier Bardem vuelven juntos a Venecia. Una de las películas más esperadas de la 83.ª Mostra de Cine de Venecia, que se celebrará del 2 al 12 de septiembre y cuya programación fue presentada este jueves por el director Alberto Barbera, será Bunker, del francés Florian Zeller, en la que el matrimonio, también en la ficción, protagoniza un thriller psicológico sobre un prestigioso arquitecto que acepta construir un búnker de lujo para un magnate tecnológico dispuesto a sobrevivir a cualquier catástrofe. La decisión lleva a su esposa a cuestionar un matrimonio de 17 años. “Escribí Bunker para ellos”, explicó Zeller. “Esta película traspasará los límites de la narración y de la verdad emocional, desdibujando la frontera entre realidad y ficción de una manera electrizante y profundamente humana”.
El otro gran titular fue el regreso de Nanni Moretti al Lido con Un paso a la vez, ausente del festival desde 1989. Aquel año Palombella rossa, hoy considerada una de sus obras maestras, fue excluida de la competición oficial y acabó proyectándose en la Semana de la Crítica, en medio de una fuerte polémica. “Esperemos que esta vez las cosas salgan mejor y se repare el error de hace 37 años”, bromeó Barbera.
Los Leones de Oro honoríficos serán para el director y actor George Clooney, uno de los grandes habituales de la Mostra y de Italia, y para Ellen Burstyn, protagonista de El exorcista y Alicia ya no vive aquí.
También se confirmó que la película inaugural será Ink, de Danny Boyle, en la que el director británico reconstruye el ascenso de Rupert Murdoch y la transformación de The Sun en el tabloide más influyente del Reino Unido.
La programación concede este año un protagonismo especial a los documentales. El más esperado es Oasis: Don’t Look Back in Anger, dedicado a la reunión de Liam y Noel Gallagher, que, según aseguró Barbera, “han prometido que vendrán a Venecia”. También estará Russell Crowe para presentar What Love Builds, un documental sobre su pasión por la música.
El evento
Liam y Noel Gallagher acudirán al estreno del documental sobre la reunión de Oasis
La polémica está asegurada con el documental de casi cuatro horas sobre Elon Musk firmado por Alex Gibney, uno de los documentalistas más prestigiosos del mundo y autor de títulos como Going Clear, sobre la Cienciología, o The Inventor, sobre el fraude de Theranos. Harán falta además casi ocho horas para ver la monumental obra de Luca Guadagnino dedicada al cine de Bernardo Bertolucci.
El mexicano Gael García Bernal estrenará fuera de concurso su nueva película como director, Hombre al agua. Habrá menos presencia de estrellas de Hollywood que en otras ediciones, aunque por el Lido pasarán Al Pacino, Robert Pattinson, John Malkovich y Orlando Bloom.
La polémica
El presidente de la Bienal acusa a la Comisión Europea de retirar dos millones de euros por motivos “políticos” tras la reapertura del pabellón ruso
La presentación también estuvo marcada por la política. La conferencia de prensa comenzó con un duro ataque del presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, contra la Comisión Europea por retirar dos millones de euros de financiación a la institución tras la reapertura del pabellón ruso. “Recientemente se nos ha retirado un compañero de viaje por una razón política, no jurídica y mucho menos cultural. Pero la Bienal no puede someterse a eso. Nosotros no hacemos política ni seguimos el redoble de los tambores”, afirmó. “Estamos llamados a investigar, a escala internacional, en el ámbito de las artes y a responder a sus necesidades. De lo contrario, renunciaríamos a los principios de autonomía, libertad de expresión, investigación, fantasía e imaginación que caracterizan a esta institución desde hace 131 años”, añadió.
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