El segmento de los SUV eléctricos compactos de gama ejecutiva tiene un nuevo contendiente en liza: el Polestar 4 SUV, que reúne la estética y el refinamiento del Polestar 4 Coupé con un espacio de carga más amplio, soluciones más funcionales y una utilización más cómoda en el día a día. De este modo, la marca premium sueca especializada en vehículos eléctricos de altas prestaciones pretende acercar su distintiva filosofía y personalidad a un público más amplio, ensanchando su base de clientes a usuarios que demandan imagen y posicionamiento distinguido pero también flexibilidad familiar, nuevas posibilidades para disfrutar de las actividades al aire libre y máxima capacidad de carga.
La versión Dual motor, equipada con tracción integral, desarrolla 544 CV y acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,9 segundos; la autonomía máxima alcanza los 600 kilómetros
El segmento de los SUV eléctricos compactos de gama ejecutiva tiene un nuevo contendiente en liza: el Polestar 4 SUV, que reúne la estética y el refinamiento del Polestar 4 Coupé con un espacio de carga más amplio, soluciones más funcionales y una utilización más cómoda en el día a día. De este modo, la marca premium sueca especializada en vehículos eléctricos de altas prestaciones pretende acercar su distintiva filosofía y personalidad a un público más amplio, ensanchando su base de clientes a usuarios que demandan imagen y posicionamiento distinguido pero también flexibilidad familiar, nuevas posibilidades para disfrutar de las actividades al aire libre y máxima capacidad de carga.
Sin abandonar su silueta estilizada y su imagen robusta, el Polestar 4 SUV conserva en el frontal los reconocibles faros de doble hoja y el emblema iluminado de la marca, mientras que la zaga adopta una configuración con una línea de techo más horizontal y un portón trasero de mayor verticalidad que acentúan la estética SUV. A ello se suman unas barras de techo que recorren toda la longitud del vehículo y elevan hasta 100 kg la capacidad de carga dinámica sobre el techo.

Los rasgos de diseño, la avanzada tecnología y el característico comportamiento dinámico que caracterizan al Polestar 4 Coupé siguen bien presentes en el SUV, que aumenta su volumen útil de almacenamiento total hasta los 1.680 litros, incluyendo el compartimento delantero o frunk (front trunk) y el maletero posterior, con 530 litros de capacidad hasta la altura de los respaldos, o 655 litros hasta el techo, y que con los asientos traseros abatidos en proporción 60/40 alcanza los 1.665 litros.
Las diferencias entre ambas carrocerías también se hacen evidentes en la segunda fila de asientos. La configuración más vertical de la parte trasera del SUV permite ganar 2,5 centímetros de espacio para la cabeza de los ocupantes respecto al Polestar 4 Coupé. Esta mayor sensación de amplitud se complementa con un nuevo techo panorámico acristalado que recorre prácticamente toda la longitud del vehículo prolongándose hasta el portón trasero e inunda de luz el habitáculo, a diferencia del Coupé, más sombrío y “cerrado” por la ausencia de luneta posterior.
Se puede montar un techo electrocrómico, que incorpora una capa de vidrio laminado capaz de oscurecerse mediante un sistema eléctrico para reducir los reflejos
De serie, este techo incorpora una protección contra los rayos ultravioleta del 99,5% pero, como alternativa, la marca ofrece un techo electrocrómico que incorpora una capa de vidrio laminado capaz de oscurecerse mediante un sistema eléctrico para reducir los reflejos. Desde la pantalla central, los usuarios pueden regular la entrada de luz y seleccionar diferentes configuraciones, desde una transparencia completa hasta un oscurecimiento total pasando por zonas de sombreado específicas.

Entre las novedades destaca también la incorporación de un nuevo Modo Camping, diseñado para convertir el vehículo estacionado en un espacio climatizado. Esta función crea un entorno confortable y conectado para las escapadas al aire libre, permitiendo gestionar el entretenimiento, la iluminación ambiental y diferentes ajustes del vehículo desde las pantallas delanteras y traseras.
Otra de las ‘consecuencias’ asociadas a la carrocería de formato SUV es una notable mejoría de la visibilidad trasera, ya que en esta ocasión, al contar con un portón “clásico”, se beneficia de una luneta posterior y de un retrovisor interior convencional de serie, a diferencia del Polestar 4 Coupé, que carece de ventana trasera de cristal en aras de una línea de techo más aerodinámica. El retrovisor digital se ofrece en este caso como opción para quienes llenan por completo el maletero con frecuencia y desean conservar una visión trasera despejada incluso con el coche cargado a tope.
Nueva puesta a punto de los componentes del chasis
Los cambios a partir del pilar B han comportado, además de nuevas formas y volúmenes exteriores, diferencias en los pesos y la estructura, de tal forma que los ingenieros de la marca han modificado y revisado distintos elementos de la puesta a punto de la suspensión o la frenada. El Polestar 4 SUV utiliza la misma plataforma SEA que la variante Coupé y comparte la mayoría de sus especificaciones. No obstante, sus ajustes se han orientado a conseguir un equilibrio entre comodidad y refinamiento, especialmente en los desplazamientos cotidianos y los trayectos largos, y la precisión de dirección, la capacidad de respuesta y las sensaciones al volante que identifican a los modelos de la marca sueca.

Como su hermano de gama en formato fastback, el crossover también se ofrece con dos posibles configuraciones. La opción Dual motor, equipada con tracción integral, entrega una potencia de 400 kW (544 CV) y un par máximo de 686 Nm gracias a los cuales completa el 0-100 en sólo 3,9 segundos y alcanza los 200 km/h homologando una autonomía de hasta 600 kilómetros. La alternativa Rear motor dispone de un único motor trasero que desarrolla 200 kW (272 CV) y 343 Nm de par. En este caso, la autonomía homologada alcanza los 630 km, mientras que el tiempo necesario para pasar de 0 a 100 km/h es de 7,3 segundos con la misma velocidad punta.
En este sentido, la unidad probada durante la presentación dinámica, correspondiente a la versión superior, se muestra extremadamente reactivo ante la menor insinuación sobre el pedal del acelerador y muy contundente en las aceleraciones, pero siempre manteniendo la progresividad y la nobleza en el despliegue de su potencial.

Sorprende su agilidad y su precisión en las trazadas considerando su peso, sobre las 2,4 toneladas, pero lógicamente las inercias en las frenadas y las transferencias de masas en los cambios de dirección y apoyos lastran su agilidad en carreteras reviradas con curvas cerradas y enlazadas. Sus dimensiones (4,84 m de largo y su anchura, de más de 2 m sin retrovisores) tampoco contribuyen a que la conducción por tramos estrechos resulte sencilla, aunque por vías rápidas y anchas, su aplomo y su consistente pisada otorgan una gran sensación de solidez, confort y seguridad en su conducción.
Mayores prestaciones con el Performance pack
Para los usuarios que buscan unas prestaciones dinámicas superiores, Polestar pone a disposición el Performance pack. Este paquete incorpora una configuración específica del chasis pasivo, con amortiguadores activos ZF recalibrados, un equipo de frenos Brembo de altas prestaciones con pinzas en el característico color Swedish Gold y unas nuevas llantas de 22 pulgadas calzadas con neumáticos Pirelli P Zero concebidos para ofrecer un nivel de rendimiento aún más elevado.
El Polestar 4 SUV tiene un precio de partida de 54.390 euros para la configuración Rear motor y de 58.600 € para la versión Dual motor. Aquellos clientes que opten por el Performance pack podrán acceder a él desde 66.900 euros.
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