El rey de la Edad del Hierro que fue clave en la invasión romana de Gran Bretaña en el año 43 después de Cristo… era una mujer

El historiador romano Dion Casio no deja lugar a dudas. Tras perder su reino en el sur de Britania, Verica (o Bericus) buscó refugio en Roma, en la corte del emperador Claudio. Y, desde allí, jugó un papel clave para que el Imperio romano tomara cartas en el asunto y decidiera invadir la isla en el año 43 después de Cristo.

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 Un nuevo estudio señala que Verica fue el gobernante más poderoso e influyente de aquella época  

El historiador romano Dion Casio no deja lugar a dudas. Tras perder su reino en el sur de Britania, Verica (o Bericus) buscó refugio en Roma, en la corte del emperador Claudio. Y, desde allí, jugó un papel clave para que el Imperio romano tomara cartas en el asunto y decidiera invadir la isla en el año 43 después de Cristo.

Verica era el gobernante de los atrebates, una tribu cuyo territorio abarcaba gran parte de los actuales condados de Hampshire, Surrey y West Sussex. Su reinado fue especialmente difícil por la presión de los catuvellaunos, que amenazaban con conquistar sus dominios.

Refugio en Roma e invasión de Britania

Finalmente, no le quedó más remedio que huir a Roma junto al recién nombrado emperador. Tampoco fue una decisión casual. Atrebates y romanos habían mantenido una relación fluida durante décadas. Tres años después, el general Aulo Placio atravesó el Canal de la Mancha con sus tropas para invadir las islas británicas.

Investigadores de la Universidad de Bournemouth acaban de revelar un detalle que ayudaría a entender la influencia de Verica sobre Claudio. El gobernante britano de la Edad del Hierro era, en realidad, una mujer. Un descubrimiento que reescribe la historia de la Britania romana temprana.

Busto del emperador Claudio 
Busto del emperador Claudio Marie-Lan Nguyen / CC BY 2.5

“Se ha asumido que Verica era hombre debido a la mentalidad patriarcal de los historiadores clásicos del siglo XIX. Verica no solo fue una figura clave en la relación especial entre Britania y Roma a principios del siglo I después de Cristo, sino que, indudablemente, era mujer”, detalla el doctor Miles Russell.

Según Russell y su equipo, un indicio evidente es que el nombre “Verica” termina con la letra “a”, una característica común en los nombres femeninos de la época, como ocurre con Cartimandua, de los brigantes (en Yorkshire), y Boudica, de los icenos (en Norfolk).

Las tres pertenecían al mismo periodo y, aunque Boudica es, sin duda, la más famosa -al haber encabezado una revuelta contra los invasores romanos en el año 60 después de Cristo-, el doctor Russell sostiene que Verica fue, en realidad, el gobernante más poderoso e influyente de aquella época.

“La gente también asume que se trataba de un hombre debido al término rex que aparece en las monedas; sin embargo, rex es un título que no especifica el género. Roma reconocía tanto a reyes como a reinas -siendo Cleopatra de Egipto el ejemplo más célebre-”, añade el arqueólogo de la Universidad de Bournemouth. “En realidad, el uso del título latino rex en las monedas demuestra que Verica gobernaba con la plena autorización del emperador”, añade.

Moneda de oro de Verica que muestra a una guerrera desnuda a caballo, armada con una lanza, junto a las inscripciones “VIR” (por Verica) y “REX”
Moneda de oro de Verica que muestra a una guerrera desnuda a caballo, armada con una lanza, junto a las inscripciones “VIR” (por Verica) y “REX”Museums Victoria Collections

Su descubrimiento se ve reforzado por la iconografía que la reina de los atrebates empleó en sus monedas. “Mientras que otros líderes de la Edad del Hierro británica acuñaban moneda que representaban a guerreros claramente masculinos, Verica aparece retratada como una figura esbelta y femenina, con el pecho al descubierto y montada a caballo”, indica Russell.

“La idea de que Claudio tomó su decisión solo porque una mujer se lo pidió encaja con el estereotipo de este emperador como alguien sumiso y dominado por las mujeres. En esencia, Dión sugería que la campaña se llevó a cabo únicamente por los susurros de una “mujer fatal” bárbara”, destaca el experto.

Influenciado por mujeres y esclavos

Claudio, el primer emperador romano que había nacido fuera de la península Itálica, fue duramente criticado por los autores romanos, quienes lo describieron como un hombre de mente débil e ineficaz, cuyas decisiones políticas estaban supuestamente dictadas por féminas y esclavos liberados.

Sea como fuere, el papel de Verica fue muy central en la expedición a Britania. “Su participación garantizó el éxito de la empresa, ya que proporcionó información táctica y apoyo sobre el terreno”, destaca Russell, que en enero publicará el libro Caracatus: Gran rey de Gran Bretaña que ha sido analizado en la revista Current Archaeology.

Moneda de plata de Verica que muestra a una guerrera desnuda a caballo, armada con una lanza
Moneda de plata de Verica que muestra a una guerrera desnuda a caballo, armada con una lanzaChris Rudd Ltd

La invasión fue el gran triunfo de Claudio. “Fue, de hecho, la única oportunidad que tuvo de demostrar que era un líder militar competente. Verica le brindó la excusa perfecta para un cambio de régimen, y el emperador no dudó en aprovecharla”, añade el arqueólogo.

Verica fue una figura política de gran relevancia en la Britania de finales de la Edad del Hierro, aunque su historia ha permanecido, en gran medida, en el olvido. “Deberíamos aceptar las pruebas arqueológicas tal cual son -afirma Russell-, y recordar a Verica como una “reina-rey”, una de las líderes femeninas más antiguas e importantes de Britania. Si no hubiera sido depuesta -lo que la obligó a buscar apoyo militar en Claudio-, es posible que Roma nunca hubiera invadido Britania”.

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