La felicidad , interpretada como el motor que impulsa la vida, es una las grandes búsquedas de nuestro tiempo. Queremos descubrir cómo alcanzarla, cómo mantenerla y, sobre todo, cómo evitar perderla. Pero, ¿y si ser felices no fuera exactamente lo que creemos?El médico y experto en desarrollo personal Mario Alonso Puig explica que el concepto de felicidad es ‘complejo’ porque tendemos a confundirlo con el ‘bienestar subjetivo’ , cuando, en su opinión, son términos claramente distintos.«No cabe duda de que son dos cosas diferentes. Y efectivamente, desde mi punto de vista, la felicidad es una elección diaria», apostilla en su canal de YouTube durante una conversación con la periodista colombiana Diana Álvarez .La principal diferencia entre felicidad y bienestar subjetivoTendemos a pensar que la felicidad se encuentra en unas vacaciones, un viaje en un buen coche o una comida deliciosa. Sin embargo, Puig asegura que, si bien esto es «placentero», no es ese anhelado estado de bienestar duradero, si no el bienestar subjetivo, «aquello agradable para los sentidos ».«¿Por qué se llama bienestar subjetivo? Primero porque es una sensación agradable y segundo porque lo vive la persona a nivel individual. Es decir, si yo estoy disfrutando de un platillo delicioso, el bienestar es mío, no de las personas que lo están viendo, porque yo soy el que lo estoy comiendo», detalla.Uno de sus rasgos más característicos es que «no es una elección». «Las personas que apenas tienen recursos para poder comer, en ese momento no pueden elegir lo que comen. Comen lo que tienen en la mesa, sea lo que sea», expone el médico.La felicidad, en cambio, «es diferente». «La felicidad no es el goce en los sentidos, es el gozo del corazón. Y el gozo del corazón sí es una elección», asegura el médico. Por lo tanto, insiste, «la felicidad sí es una elección, es una conexión directa con aquello que tú eres, no con aquello que tú tienes».«Por eso desconcierta tanto encontrar personas que tienen tan poco y se les ve tan felices, tan alegres y desconcierta tanto ver personas que tienen tanto y se les ve tan infelices», concluye.Álvarez completa la reflexión de Puig señalando que «ser feliz implica muchísimas cosas. Una de ellas es soltar lo que no está bajo nuestro control , porque no podemos controlar absolutamente nada». «Podemos empezar a gestionar emociones, a entrenarnos en pensar, en hacer muchas cosas personales que realmente nos van a ayudar a vivir de otra manera, pero lo de afuera no se puede controlar», sentencia. La felicidad , interpretada como el motor que impulsa la vida, es una las grandes búsquedas de nuestro tiempo. Queremos descubrir cómo alcanzarla, cómo mantenerla y, sobre todo, cómo evitar perderla. Pero, ¿y si ser felices no fuera exactamente lo que creemos?El médico y experto en desarrollo personal Mario Alonso Puig explica que el concepto de felicidad es ‘complejo’ porque tendemos a confundirlo con el ‘bienestar subjetivo’ , cuando, en su opinión, son términos claramente distintos.«No cabe duda de que son dos cosas diferentes. Y efectivamente, desde mi punto de vista, la felicidad es una elección diaria», apostilla en su canal de YouTube durante una conversación con la periodista colombiana Diana Álvarez .La principal diferencia entre felicidad y bienestar subjetivoTendemos a pensar que la felicidad se encuentra en unas vacaciones, un viaje en un buen coche o una comida deliciosa. Sin embargo, Puig asegura que, si bien esto es «placentero», no es ese anhelado estado de bienestar duradero, si no el bienestar subjetivo, «aquello agradable para los sentidos ».«¿Por qué se llama bienestar subjetivo? Primero porque es una sensación agradable y segundo porque lo vive la persona a nivel individual. Es decir, si yo estoy disfrutando de un platillo delicioso, el bienestar es mío, no de las personas que lo están viendo, porque yo soy el que lo estoy comiendo», detalla.Uno de sus rasgos más característicos es que «no es una elección». «Las personas que apenas tienen recursos para poder comer, en ese momento no pueden elegir lo que comen. Comen lo que tienen en la mesa, sea lo que sea», expone el médico.La felicidad, en cambio, «es diferente». «La felicidad no es el goce en los sentidos, es el gozo del corazón. Y el gozo del corazón sí es una elección», asegura el médico. Por lo tanto, insiste, «la felicidad sí es una elección, es una conexión directa con aquello que tú eres, no con aquello que tú tienes».«Por eso desconcierta tanto encontrar personas que tienen tan poco y se les ve tan felices, tan alegres y desconcierta tanto ver personas que tienen tanto y se les ve tan infelices», concluye.Álvarez completa la reflexión de Puig señalando que «ser feliz implica muchísimas cosas. Una de ellas es soltar lo que no está bajo nuestro control , porque no podemos controlar absolutamente nada». «Podemos empezar a gestionar emociones, a entrenarnos en pensar, en hacer muchas cosas personales que realmente nos van a ayudar a vivir de otra manera, pero lo de afuera no se puede controlar», sentencia.

La felicidad, interpretada como el motor que impulsa la vida, es una las grandes búsquedas de nuestro tiempo. Queremos descubrir cómo alcanzarla, cómo mantenerla y, sobre todo, cómo evitar perderla. Pero, ¿y si ser felices no fuera exactamente lo que creemos?
El médico y experto en desarrollo personal Mario Alonso Puig explica que el concepto de felicidad es ‘complejo’ porque tendemos a confundirlo con el ‘bienestar subjetivo’, cuando, en su opinión, son términos claramente distintos.
«No cabe duda de que son dos cosas diferentes. Y efectivamente, desde mi punto de vista, la felicidad es una elección diaria», apostilla en su canal de YouTube durante una conversación con la periodista colombiana Diana Álvarez.
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La principal diferencia entre felicidad y bienestar subjetivo
Tendemos a pensar que la felicidad se encuentra en unas vacaciones, un viaje en un buen coche o una comida deliciosa. Sin embargo, Puig asegura que, si bien esto es «placentero», no es ese anhelado estado de bienestar duradero, si no el bienestar subjetivo, «aquello agradable para los sentidos».
«¿Por qué se llama bienestar subjetivo? Primero porque es una sensación agradable y segundo porque lo vive la persona a nivel individual. Es decir, si yo estoy disfrutando de un platillo delicioso, el bienestar es mío, no de las personas que lo están viendo, porque yo soy el que lo estoy comiendo», detalla.
Uno de sus rasgos más característicos es que «no es una elección». «Las personas que apenas tienen recursos para poder comer, en ese momento no pueden elegir lo que comen. Comen lo que tienen en la mesa, sea lo que sea», expone el médico.
La felicidad, en cambio, «es diferente». «La felicidad no es el goce en los sentidos, es el gozo del corazón. Y el gozo del corazón sí es una elección», asegura el médico. Por lo tanto, insiste, «la felicidad sí es una elección, es una conexión directa con aquello que tú eres, no con aquello que tú tienes».
«Por eso desconcierta tanto encontrar personas que tienen tan poco y se les ve tan felices, tan alegres y desconcierta tanto ver personas que tienen tanto y se les ve tan infelices», concluye.
Álvarez completa la reflexión de Puig señalando que «ser feliz implica muchísimas cosas. Una de ellas es soltar lo que no está bajo nuestro control, porque no podemos controlar absolutamente nada».
«Podemos empezar a gestionar emociones, a entrenarnos en pensar, en hacer muchas cosas personales que realmente nos van a ayudar a vivir de otra manera, pero lo de afuera no se puede controlar», sentencia.
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