Exploradoras del sentir humano

Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1966) y Maylis de Kerangal (Toulon, 1967) son dos autoras francesas de la misma generación cuyos libros gozan tanto del favor de la crítica como de la comunidad lectora. Sus consolidadas trayectorias se han ido construyendo a través de diversas propuestas que muestran siempre una mirada atenta y sensible al mundo en el que vivimos. Sus últimos trabajos publicados en nuestro país ahondan en la radiografía del ser humano. Una lo hace en forma de obra de teatro (De Vigan) y la otra de reelaboración de un relato radiofónico (De Kerangal).

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 Delphine de Vigan y Maylis de Kerangal, dos figuras de la literatura francesa actual, se inauguran en la dramaturgia con piezas de ágil lectura, donde la fraternidad atempera el desasosiego.  

Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1966) y Maylis de Kerangal (Toulon, 1967) son dos autoras francesas de la misma generación cuyos libros gozan tanto del favor de la crítica como de la comunidad lectora. Sus consolidadas trayectorias se han ido construyendo a través de diversas propuestas que muestran siempre una mirada atenta y sensible al mundo en el que vivimos. Sus últimos trabajos publicados en nuestro país ahondan en la radiografía del ser humano. Una lo hace en forma de obra de teatro (De Vigan) y la otra de reelaboración de un relato radiofónico (De Kerangal).

De Vigan, escritora, guionista y directora, ha firmado trabajos como No y yo, Nada se opone a la noche, Basada en hechos reales –llevada al cine por Roman Polanski– o la última novela, Las gratitudes . En Los figurantes, su primera pieza teatral, consigue conmovernos, hacernos sonreír y reflexionar sobre qué papel interpreta cada uno en el gran teatro del mundo.

⁄Cécile, Orso, Bruno, Joyce y Nora coinciden en un rodaje, son personas que han llegado a la figuración por distintos caminos

Cécile, Orso, Bruno, Joyce y Nora coinciden en un rodaje, son personas que han llegado a la figuración por distintos caminos. Comparten esperas, consignas de vestuario o actuación y, sobre todo largas y tediosas esperas, siempre a la sombra de las grandes estrellas del reparto –denominados la gran actriz y el gran actor.

El texto fluye entre indicaciones del super ayudante, ese personaje, siempre activo, que se mueve con premura, reparte papeles y habla en remoto a través de un walkie-talkie, una figura que traspasa constantemente los muros entre los mimados actores principales y los figurantes.

La obra, en cuatro actos, va dibujando con sutileza a cada uno de ellos: Orso, el hombre tranquilo con una historia detrás propondrá releer a Beckett en los tiempos muertos; la avispada Cécile que expone todos los síndromes habidos y por haber –de Fregoli, de corazón roto, de Watson– para entablar conversación; Bruno, un veterano del sector; la cándida Joyce que tiene cartas escondidas o Nora, cuya tardía aparición agitará el ambiente (“me niego a dar vueltas en redondo”).

La puesta en escena con el juego entre la luz y la sombra, el sonido y el silencio, el primer plano y la distancia, la presencia y la ausencia… contribuyen a narrar una gran metáfora. Los figurantes del montaje se desprenden de ropajes y máscaras bajo los focos y en la relación con los demás se muestran de carne y hueso.

⁄En la obra de Kerangal confluyen dos personajes: un recluta ruso y una mujer francesa

Maylis de Kerangal es una gran contadora de historias. Autora de textos como Reparar a los vivos, Un mundo al alcance de la mano, Lampedusa o Canoas –una novela corta y siete relatos–, Línea de fuga es la adaptación de una radionovela emitida en agosto de 2010 en France Culture. Este trabajo tiene su origen en el trayecto que la escritora completó en el Transiberiano unos meses antes. Era parte del Año Francia-Rusia de colaboración cultural entre los dos países.

Por ese motivo, en estas páginas confluyen dos personajes procedentes de esos lugares: un recluta ruso y una mujer francesa. Se trata de un texto envolvente que sitúa al lector en una especie de cápsula espacio temporal, que avanza al ritmo del tren. Las paradas que el convoy realiza en diversas estaciones permiten fijar determinadas imágenes.

A ese clima nebuloso contribuyen y mucho las bellas a la par que inquietantes ilustraciones de la artista Araiz Mesanza (Vitoria-Gasteiz, 1983), que acompañan estas páginas. Aliosha es un joven soldado destinado a Siberia que no pudo sortear el llamamiento a filas. Intentando pasar desapercibido, temeroso del violento jefe Letchov, su objetivo será desertar.

Por otro lado, Hélène es una mujer francesa que ha dejado atrás una relación con un hombre llamado Antón –exiliado ruso al que conoció en París. El encuentro propiciará muchos silencios, tanteos de comunicación y un acercamiento. De Kerangal imprime ritmo y suspense creciente, condensa la oscuridad de la noche y pinta el paisaje que acompaña el trayecto –el imponente lago Baikal o el océano antes de alcanzar Vladivostok. Esta breve novela, de corte clásico y atemporal, consigue, como el texto –muy contemporáneo– de Delphine de Vigan, plasmar la incertidumbre del individuo y ensalzar la cooperación humana.

Delphine de Vigan Los figurantes/Els figurantsTrad.: Pablo Martín Sánchez/ Jordi Martín Lloret Anagrama/Edicions 62 112/144 páginas 18,90 euros

Maylis de Kerangal Línea de fuga Traducción de Álex Gibert Ilustraciones de Araiz Mesanza Anagrama 104 páginas 24,90 euros

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