Esfuerzo global para controlar el brote de hantavirus, mientras los casos en España y Francia disparan la incertidumbre

Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.

Avanzado el desembarco del crucero antártico MV Hondius y con las informaciones de que no había personas con síntomas a bordo, expertos y autoridades sanitarias confiaban durante la madrugada de este lunes en que la crisis sanitaria creada por el brote de hantavirus enfilara una última fase que podía ser larga —las cuarentenas duran hasta 42 días— pero tranquila.

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 La OMS minimiza el riesgo de un brote mayor: “Todos los casos han sido aislados y se están gestionando bajo una supervisión médica estricta”  

Avanzado el desembarco del crucero antártico MV Hondiusy con las informaciones de que no había personas con síntomas a bordo, expertos y autoridades sanitarias confiaban durante la madrugada de este lunes en que la crisis sanitaria creada por el brote de hantavirus enfilara una última fase que podía ser larga —las cuarentenas duran hasta 42 días— pero tranquila.

Todo cambió, sin embargo, a las pocas horas a golpe de nuevos diagnósticos. El primero, aunque finalmente quedó descartado —la prueba confirmatoria dio negativo—, fue el del ciudadano de Estados Unidos sobre el que las autoridades del país informaron inicialmente que había tenido un resultado “positivo débil”. Menos dudas hubo, aunque la confirmación del caso se hizo en dos entregas, con el viajero español que está aislado en el Hospital Gómez Ulla. El Ministerio de Sanidad informó el lunes por la noche de que la primera PCR que se le hizo ofreció un resultado “positivo provisional”, pero este pasó a ser definitivo este martes. Y ninguna vacilación hubo con el caso de la ciudadana francesa ingresada en la UCI, cuya salud se deterioró rápidamente mientras era evacuada desde Tenerife.

Esta sucesión de noticias y nuevos casos ha disparado la incertidumbre sobre si el mundo se encuentra en un momento a partir del cual empezarán a encadenarse las malas noticias. Algo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha querido disipar este martes con las declaraciones de su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, tras la reunión que ha mantenido en la Moncloa con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

“Todos los casos sospechosos y confirmados han sido aislados y se están gestionando bajo una supervisión médica estricta, minimizando así el riesgo de cualquier transmisión ulterior. Ahora mismo no hay nada que apunte a que vaya a haber un brote mayor”, ha afirmado el máximo responsable de la OMS, que, pese a ello, no ha descartado que “la situación pueda cambiar” y se detecten nuevos casos.

En este contexto, la Comisión de Salud Pública, integrada por técnicos del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, ha cambiado el protocolo del manejo de contactos. Ha establecido el 10 de mayo como “día cero” a partir del cual se empezarán a contar los 42 días de aislamiento para los pasajeros que están en el Hospital de la Defensa Gómez Ulla, de forma que durará hasta el 21 de junio.

Serán los únicos que tendrán que guardar cuarentena en este centro. En caso de que se detecten nuevos contactos, las autoridades sanitarias realizarán una valoración individualizada de su situación, permitiendo que la cuarentena se realice en otros espacios habilitados para el aislamiento y seguimiento sanitario.

“Todos los contactos identificados, con independencia del lugar en el que realicen la cuarentena, estarán sometidos a una vigilancia sanitaria reforzada durante los primeros 28 días, periodo considerado de mayor probabilidad para la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad. Durante este intervalo se realizará una prueba de PCR cada siete días”, ha informado Sanidad en una nota, que explica que el aislamiento se flexibilizará con visitas bajo medidas de seguridad en una semana si ese test da negativo y no aparecen nuevos síntomas.

El esfuerzo coordinado y global que gobiernos, autoridades sanitarias y organismos internacionales están realizando para contener el brote es descomunal. Como ejemplo de ello, Tedros ha informado este martes que todos los viajeros del crucero, “incluso los que bajaron en los lugares más remotos”, ya han sido identificados y permanecen bajo vigilancia para cumplir las cuarentenas.

Uno de los primeros casos hospitalizados fue el de un ciudadano británico que viajaba en el MV Hondius y que fue evacuado a Sudáfrica.Actualmente, se recupera en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del centro médico privado Sandton Mediclinic de Johannesburgo, ciudad a la que fue evacuado en helicóptero desde la isla Ascensión el 27 de abril. Había desarrollado síntomas como fiebre y dificultad para respirar a bordo del crucero. Posteriormente, sus análisis de sangre confirmaron la presencia del hantavirus.

“Sigue mejorando y está mucho mejor que ayer”, explica el portavoz del Ministerio de Salud de Sudáfrica, Foster Mohale, quien elogió la rapidez de los expertos en enfermedades infecciosas del país, que pudieron identificar el virus el 2 de mayo. Un portavoz de la Alta Comisión del Reino Unido en Sudáfrica afirmó que “el ministerio de Exteriores está prestando asistencia consular” al paciente y su familia, pero no ofreció más comentarios. Según otras fuentes, el contagiado viajaba con un acompañante estadounidense que también está siendo estrechamente vigilado.

El caso que más preocupa por el momento es el de la ciudadana francesa hospitalizada en la UCI y que se encuentra en “estado crítico” en el Hospital Bichat de París. Los otros cuatro cruceristas, que no tienen síntomas de momento y han dado negativo en las PCR realizadas, están en el mismo centro hospitalario. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, avanzó el lunes que todos ellos, al igual que los otros dos 22 ciudadanos franceses considerados contactos de algún caso deberán cumplir la cuarentena en algún hospital, informa desde París Raquel Villaécija.

El positivo español, según fuentes del Ministerio de Sanidad, se encuentra “aparentemente estable” y no ha sufrido ningún “empeoramiento clínico”. El hombre, que se encuentra en el hospital Gómez Ulla de Madrid, ha presentado febrícula durante la noche y dificultades respiratorias que han hecho disminuir los niveles de oxígeno en sangre. Las pruebas realizadas a las otras 13 personas que viajaban a bordo del crucero han tenido un resultado negativo.

Lo mismo ha sucedido con los dos contactos españoles sometidos a vigilancia porque compartieron avión con una de las fallecidas en Sudáfrica. Una de ellas permanece ingresada en el Hospital Sant Joan de Alicante y es considerada caso sospechoso porque tiene síntomas (aunque las pruebas han dado negativo). La otra sigue asintomática y guarda cuarentena en el Hospital Clínic de Barcelona.

Otros dos viajeros del crucero, de nacionalidad belga, han obtenido resultados “no concluyentes”, según las primeras pruebas realizadas en el país, informa Silvia Ayuso. Ambos deberán someterse a nuevos análisis. Por ahora, se encuentran bien y “no presentan ningún síntoma”, según las autoridades sanitarias. Hasta que se obtengan los resultados definitivos, los dos pasajeros seguirán hospitalizados en una unidad especial del hospital universitario de Amberes, adonde fueron trasladados tras ser repatriados el domingo en un avión que aterrizó en Países Bajos.

En ese país, bajo cuya bandera navegaba el MV Hondius, una docena de miembros del personal sanitario del Hospital Universitario Radboud, de la ciudad de Nimega, serán puestos en cuarentena por precaución, ya que no se aplicaron procedimientos estrictos cuando atendieron a uno de los pasajeros ingresado con hantavirus. Según el centro médico, durante la extracción de muestras de sangre y el procesamiento de orina se guardaron solo “medidas estándar de protección”, informa Isabel Ferrer.

A diferencia de España, Francia y Reino Unido, donde las cuarentenas se llevarán a cabo bajo vigilancia en centros sanitarios, en Países Bajos podrán hacerse en los domicilios particulares de los afectados y el Gobierno “parte de la base de que la gente cumplirá la normativa”.

Las medidas de prevención, sin embargo, se extienden a decenas de países, ya que en el crucero antártico llegaron a viajar personas de 23 nacionalidades, a las que hay que sumar las de otras procedencias consideradas contactos por haber estado con una de las fallecidas en un avión en Sudáfrica.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA), por su parte, ha anunciado este martes que ha activado a su Grupo de Trabajo de Emergencias para investigar y “mapear a [empresas e instituciones] desarrolladores de medicamentos, especialmente de antivirales, anticuerpos monoclonales y vacunas contra los hantavirus” como parte de sus actividades de preparación frente al brote.

“La identificación de inmunomoduladores para el tratamiento y de antivirales para la profilaxis postexposición son una prioridad para reducir la morbilidad y la mortalidad de las personas afectadas”, sostiene la Agencia en un comunicado. Esta asegura que está “preparada para apoyar el desarrollo y la evaluación regulatoria de vacunas y terapias contra los hantavirus”.

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