
Es el día después del fin del operativo de desembarque del pasaje del MV Hondius. Sin tiempo para celebrar el desenlace, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática —y expresidente canario—, Ángel Víctor Torres (Arucas, 60 años), se ha situado en el centro del debate tras la andanada de su sucesor en el Gobierno, Fernando Clavijo, quien le ha acusado en el Parlamento canario de “deslealtad”, de conocer que había supuestos pasajeros contagiados a bordo del crucero MV Hondius y “ocultarlo deliberadamente”. El ministro responde por videoconferencia desde el ministerio: “Cuando está en una situación complicada, acorralado, lo que hace Fernando Clavijo es atacarme a mí”.

El ministro de Política Territorial valora la evacuación del crucero ‘MV Hondius’ y el papel de la sociedad canaria ante esta crisis
Es el día después del fin del operativo de desembarque del pasaje del MV Hondius. Sin tiempo para celebrar el desenlace, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática —y expresidente canario—, Ángel Víctor Torres (Arucas, 60 años), se ha situado en el centro del debate tras la andanada de su sucesor en el Gobierno, Fernando Clavijo, quien le ha acusado en el Parlamento canario de “deslealtad”, de conocer que había supuestos pasajeros contagiados a bordo del crucero MV Hondius y “ocultarlo deliberadamente”. El ministro responde por videoconferencia desde el ministerio: “Cuando está en una situación complicada, acorralado, lo que hace Fernando Clavijo es atacarme a mí”.
Pregunta. ¿Cuál es su valoración final de todo el operativo?
Respuesta. Estamos muy contentos. Sobre todo, teniendo en cuenta que todo se ha tenido que montar en pocos días, con siete u ocho reuniones diarias. Y, tras ello, coordinación entre fuerzas y grupos de seguridad, medios de comunicación… Ha sido una semana frenética, sin descanso, y creo que ha sido un éxito porque todo el mundo está ya en su destino. No olvidemos que nos encontramos ante una situación de emergencia humanitaria.
P. Al principio, parecía que el Gobierno prefería que no fuese Canarias el puerto de desembarque. Todo esto cambió en pocas horas. ¿Qué sucedió?
R. Hubo una resolución de la Organización Mundial de la Salud, que es pública, por escrito, que decía que Cabo Verde era incapaz de responder desde un punto de vista epidemiológico y sanitario. Ante esa situación, la OMS, de acuerdo al reglamento sanitario internacional, al Derecho Internacional y también a los protocolos y convenios existentes, trasladó al presidente del Gobierno que fuera a España y al puerto más cercano, que en este caso era Canarias.
P. ¿Cuándo se avisó a Canarias de esta decisión?
R. La decisión se tomó el martes por la tarde [el 5 de mayo], pero ya desde la primera hora de ese día contacté con el presidente canario. Le puse en contacto con la ministra de Sanidad [Mónica García]. Siempre le trasladamos la verdad ese día.
P. Es de suponer que lidiar con la amenaza sanitaria ha sido lo más complicado. ¿Cómo se decidió qué pruebas llevar a cabo al pasaje y en qué momento?
R. Los protocolos no son los que indican los políticos, sino los científicos de la OMS. Siguiendo sus directrices, hemos desplegado actuaciones en distintos puntos del tránsito del buque. Incluso se prepara todo un dispositivo por si llegaba un caso positivo a Canarias. Para los 14 españoles se tomó la decisión por criterios exclusivamente sanitarios. En este caso fue el Gómez Ulla, que alberga el 50% de las camas especializadas para estas situaciones.

P. ¿Cómo ha sido el día a día esta última semana?
R. Había un equipo multidisciplinar, porque ahí teníamos a Sanidad Exterior, teníamos al Ministerio del Interior, el Ministerio de Sanidad, el Ministerio de Política Territorial, el Ministerio de Transportes también, que era muy importante. Estaba la Autoridad Portuaria de Canarias con su presidente, Pedro Suárez, que tuvo un papel importantísimo. Y lo recalco porque es un nombramiento del Gobierno de Canarias. Ahí lo que había era fundamentalmente un trabajo de coordinación. En medio de una operativa complicada, también había que hacer el repostaje del barco en el mismo muelle. El sábado por la tarde, se acordó también que el dispositivo iba a estar hasta las 19 horas del lunes día 11. Entonces, el barco tenía que salir sí o sí. El Gobierno de Canarias siempre ha planteado públicamente, a través del presidente, sobre todo, sus postulados y sus distintos planteamientos. Pero la noche del sábado, sin embargo, tuvimos un importante desencuentro, que culminó con las declaraciones del presidente diciendo que no iba a autorizar el fondeo.
P. ¿Le cogió por sorpresa?
R. La realidad fue que nos enteramos por los medios de comunicación. Hubo una reunión muy tensa, tras la que dijo que luego convocaría a los medios. Pero el anuncio lo supimos por los medios de comunicación.
P. Reaccionaron rápidamente con la resolución de la Marina Mercante, que imponía el fondeo. ¿Lo tenían previsto?
R. Estamos hablando de un asunto cuya competencia es el Estado, y por tanto es un mecanismo que está claramente establecido: hay una resolución de la directora general de Marina Mercante que posibilita esta medida en cuestiones de carácter humanitario. No había otra opción. No dejar fondear al barco era dramático; estamos hablando de personas que venían con una situación muy complicada. ¿Y qué habría pasado de no fondear? Se les habría quedado en alta mar, en una situación sanitariamente peligrosa.
P. Este lunes ha escalado el choque con Fernando Clavijo. Le ha acusado en sede parlamentaria de saber que había un positivo en el barco, de haberlo ocultado y de “deslealtad”. ¿Cómo se ha tomado esas palabras?
R. Estos días no he entrado en polémicas, siempre he dicho que esperaba a que la operación terminara. Y este martes recibo un ataque absolutamente injusto, que por cierto no es el primero. Creo que Clavijo está en una situación muy complicada porque ha tomado decisiones absolutamente erróneas. Decir que no iba a autorizar el fondeo fue tremendamente erróneo. También creo que los políticos no podemos actuar de científicos y hablar de cómo se contagia este virus y todo lo que ha ocurrido con respecto a situaciones del barco. Creo que ahí ha cometido errores de bulto. Y cuando está en una situación complicada, acorralado, lo que hace Fernando Clavijo es atacarme a mí. Soy como una especie de comodín del ataque. También ocurrió cuando en el proceso de aprobación del real decreto de reparto de los menores migrantes no acompañados [aprobado en el Congreso tras más de un año de negociaciones, pese a la oposición del PP, socio de Gobierno de Coalición Canaria en las islas].
P. Le acusa de haber ocultado un positivo.
R. Yo no he ocultado nada. ¿Qué se ha ocultado? En Cabo Verde se hacen los tests a las personas sintomáticas. A un ciudadano estadounidense se le hicieron dos tests: uno salió con un positivo no concluyente y el otro salió negativo. La OMS y la autoridad sanitaria internacional determinaron que ese señor era negativo y podía continuar su tránsito hacia España. Aquí se monta en el avión y se va, y EE UU está diciendo hoy que es negativo. El positivo que según Clavijo ha ocultado el Gobierno de España es negativo.
Creo que Clavijo se enroca en una situación tremendamente peligrosa. Primero, que no le voy a aceptar a nadie que me dé lecciones de defensa de Canarias y de amor a mi tierra. Y en segundo lugar, creo que se equivoca, porque Canarias ha tenido que dar ejemplo en momentos muy difíciles: fue el lugar donde hubo el primer caso de covid, el 30 de enero del 2020, y se hizo un trabajo ejemplar. Y luego, pocas semanas después, tuvimos que confinar un hotel de 1.000 personas. Fueron repatriados. Entonces, hicimos un trabajo muy semejante al actual.
Lo que debería hacer el señor Clavijo es dejar ya esas tesis conspiranoicas, de estar jugando a científicos. Tenemos grandes científicos en Canarias: el doctor Amós García es una eminencia, y ha dicho que el peor virus es el miedo. Y se ha inoculado miedo.
P. ¿Cree que se puede jugando con una cierta sensación de abandono por parte de la sociedad canaria?
R. Es una realidad que Canarias está lejos de la península: tenemos nuestras singularidades, nuestras problemáticas, somos territorio frontera. Ahora resulta que llega un barco cuyo puerto más cercano de España es el de Canarias, y es el momento de demostrar desde todos los ámbitos políticos nuestra solidaridad. Y lo que hemos tenido es demasiado ruido, demasiada polémica y demasiada bronca. El pueblo canario es un pueblo solidario, responsable, acogedor, orgulloso, y lo ha vuelto a hacer bien. Ha vuelto a dar una lección al mundo.

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