El túnel

Con Marruecos conviene evitar dos errores: demonizarlo y subestimarlo, como señala Ana Palacio, exministra de Asuntos Exteriores durante el gobierno de José María Aznar. Sin duda, es preferible tenerlo como aliado que como enemigo. Más de 125 años de conflictos, como la guerra del Rif iniciada en 1909 y que originó la Semana Trágica, han resultado siempre perjudiciales para los intereses españoles.

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 Con Marruecos conviene evitar dos errores: demonizarlo y subestimarlo, como señala Ana Palacio, exministra de Asuntos Exteriores durante el gobierno de José María Aznar. Sin duda, es preferible tenerlo como aliado que como enemigo. Más de 125 años de conflictos, como la guerra del Rif iniciada en 1909 y que originó la Semana Trágica, han resultado siempre perjudiciales para los intereses españoles.Seguir leyendo…  

Con Marruecos conviene evitar dos errores: demonizarlo y subestimarlo, como señala Ana Palacio, exministra de Asuntos Exteriores durante el gobierno de José María Aznar. Sin duda, es preferible tenerlo como aliado que como enemigo. Más de 125 años de conflictos, como la guerra del Rif iniciada en 1909 y que originó la Semana Trágica, han resultado siempre perjudiciales para los intereses españoles.

Desde el punto de vista económico, la conveniencia de cooperar es evidente. Cuando ambas naciones colaboran, las dos se benefician, ya sea en migración, energía, comercio exterior, materias primas o cualquier otro ámbito. Por eso, resulta mucho más inteligente explorar oportunidades de negocio conjuntas que buscar el enfrentamiento de forma sistemática.

Mejor invertir en el Magreb que convertir Europa en una fortaleza

Es mejor ver a los marroquíes como nuestros vecinos del sur que alimentar la xenofobia que siente una parte de la población española. En este sentido, la política de buena vecindad impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez es acertada.

Mi buen amigo el economista César Molina me comentaba recientemente que un túnel entre África y Europa tendría un impacto económico extraordinariamente positivo. Unir dos continentes sería un gran avance para el desarrollo y la prosperidad. España y Marruecos tienen la llave para hacer posible esta obra colosal. Aunque se habla de este proyecto desde hace más de un siglo, ahora existen el desarrollo técnico y el respaldo financiero y político necesarios para llevarlo a cabo. Solo falta la voluntad de hacerlo realidad.

Estos días vence el plazo para entregar la actualización integral del anteproyecto. Se trata de un enlace ferroviario fijo, submarino y de doble tubo, que cruzaría el estrecho de Gibraltar. Tendría 38,5 kilómetros de longitud y alcanzaría una profundidad máxima de 475 metros bajo el nivel del mar, uniendo el cabo de Punta Paloma con Malabata, al norte de Tánger. El trayecto duraría 30 minutos y su coste se estima en más de 15.000 millones de euros, de los cuales España tendría que aportar más de 8.500 millones. Podría estar listo en el 2040.

Reduan Dris
Reduan DrisEFE

Sin duda, el proyecto afronta numerosos retos antes de hacerse realidad, pero es preferible hablar de colaboración que de enfrentamientos y conspiraciones. Además, el túnel no es el único ámbito en el que se puede cooperar. Durante el gobierno de Adolfo Suárez, su ministro de Exteriores Marcelino Oreja planteó acordar con Marruecos la creación de un puerto franco mediante la colaboración entre Ceuta y la ciudad marroquí de Nador.

Hay otras posibilidades para hacer juntos como desarrollar el cable submarino para intercambiar energía; o crear escuelas de formación profesional para que las empresas españolas puedan contratar a trabajadores en origen. Mejor invertir para convertir el Magreb en un colchón económico que frene las oleadas migratorias africanas que convertir Europa en una fortaleza.

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