‘Bruce’ es el protagonista de una historia de superación animal. A este loro kea que vive en cautiverio en la reserva Willowbank Wildlife de Nueva Zelanda le falta la mitad superior del pico. Hace cinco años se hizo famoso porque, como no podía acicalarse y mantener limpias sus plumas con el ‘morro partido’, utilizaba un guijarro como herramienta de autocuidado, un comportamiento que nunca antes había sido registrado en estas aves. Pero ‘Bruce’ es tan inteligente que no solo se las arregla para paliar su discapacidad, sino que la ha convertido en su mayor fortaleza, hasta el punto de que gracias a ella es el macho alfa de su grupo y no hay quien le quite el puesto. «Logró este estatus por sí mismo con la ayuda de una técnica de lucha completamente novedosa: una estocada con su pico inferior expuesto, algo que los kea con el pico intacto no pueden imitar», afirma Alexander Grabham, de la Universidad de Canterbury (UC) en Nueva Zelanda y autor principal del estudio que este lunes publica la revista ‘Current Biology’ . El artículo, en el que colabora el Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (INc-UAB), muestra cómo las discapacidades físicas en el mundo animal pueden superarse con una conducta innovadora. Los keas utilizan el pico para luchar entre sí pero los investigadores observaron que ‘Bruce’ lo hacía de una manera nunca antes vista: la justa. Otros individuos del grupo suelen morder hacia abajo el cuello de sus oponentes. ‘Bruce’, sin embargo, utilizaba su pico inferior como si fuera una lanza, proyectaba la cabeza hacia adelante a corta distancia extendiendo el cuello o cargaba desde lejos mediante una carrera o un salto que lo dejaba desequilibrado por la inercia. Atacaba con el pico más de cinco veces más que los demás. Golpeaba desde distintos ángulos distribuyendo los impactos por la cabeza, la espalda, las alas y las patas. Noticia relacionada No No Qué llevó a la vaca Veronika a agarrar una escoba Judith de JorgeEn total, los investigadores registraron 227 confrontaciones entre los keas de Willowbank, incluyendo nueve machos y tres hembras. De las 162 interacciones entre machos, ‘Bruce’ resultó ser el vencedor en el 73 % de los casos.Esta ave muestra cómo las discapacidades físicas en el mundo animal pueden superarse con una conducta innovadora’Bruce’, encaramado en un árbol Ximena Nelson«Todo lo que sabemos sobre las competiciones animales indica que el competidor más grande y mejor armado debería prevalecer. La ausencia de todo el pico superior debería haber comportado una gran desventaja para ‘Bruce’. Sin embargo, la única ave con una discapacidad del grupo no perdió ninguna interacción de dominancia con otros machos», explica Grabham.Su historial de victorias le reportó otros beneficios para la salud. ‘Bruce’ presentaba los niveles más bajos de metabolitos de la hormona corticosterona, lo que indica una menor incidencia de estrés en comparación con sus congéneres. Disfrutaba de acceso prioritario a los comederos y era el único macho acicalado por otros machos, incluyendo la limpieza de su pico. Todo un campeón.«Las aves subordinadas lo cuidaban y no lo desafiaban mientras comía, lo que probablemente contribuía a sus bajos niveles de corticosterona. ‘Bruce’ es un ejemplo extraordinario de un animal con discapacidad que no solo sobrevive, sino que prospera», confirma Grabham.Flexible e inteligenteEl logro de ‘Bruce’ es el primer caso conocido de un animal de cualquier especie que, con una discapacidad, alcanza y mantiene el estatus de macho alfa por sí solo, sin aliados, gracias a la innovación conductual. «No solo ha encontrado una forma de compensar la ausencia de su pico, ha desarrollado un estilo de lucha completamente nuevo y lo ha convertido en una ventaja», afirma el investigador. Para Alex Taylor, (investigador ICREA en el INc-UAB, este loro «es un gran ejemplo de cómo la innovación conductual puede mejorar el bienestar animal. Su discapacidad parece ser lo que lo ha llevado a la cima de la sociedad de los keas».Según los autores, los hallazgos resaltan la notable flexibilidad conductual e inteligencia del kea, una especie en peligro de extinción. Pero también tienen implicaciones más amplias sobre las discapacidades físicas y las posibilidades que existen.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Adiós a la ‘niebla’ que nos impedía ver los confines del Universo noticia Si La Tierra de noche brilla un 2% más cada añoLos hallazgos también plantean «una importante cuestión de bienestar animal: si un animal discapacitado puede innovar para alcanzar el éxito, las intervenciones bienintencionadas, como las prótesis, podrían no mejorar siempre su calidad de vida. A veces, el animal puede estar mejor sin ayuda», subraya. ‘Bruce’ puede tener medio pico, pero es único e insuperable. ‘Bruce’ es el protagonista de una historia de superación animal. A este loro kea que vive en cautiverio en la reserva Willowbank Wildlife de Nueva Zelanda le falta la mitad superior del pico. Hace cinco años se hizo famoso porque, como no podía acicalarse y mantener limpias sus plumas con el ‘morro partido’, utilizaba un guijarro como herramienta de autocuidado, un comportamiento que nunca antes había sido registrado en estas aves. Pero ‘Bruce’ es tan inteligente que no solo se las arregla para paliar su discapacidad, sino que la ha convertido en su mayor fortaleza, hasta el punto de que gracias a ella es el macho alfa de su grupo y no hay quien le quite el puesto. «Logró este estatus por sí mismo con la ayuda de una técnica de lucha completamente novedosa: una estocada con su pico inferior expuesto, algo que los kea con el pico intacto no pueden imitar», afirma Alexander Grabham, de la Universidad de Canterbury (UC) en Nueva Zelanda y autor principal del estudio que este lunes publica la revista ‘Current Biology’ . El artículo, en el que colabora el Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (INc-UAB), muestra cómo las discapacidades físicas en el mundo animal pueden superarse con una conducta innovadora. Los keas utilizan el pico para luchar entre sí pero los investigadores observaron que ‘Bruce’ lo hacía de una manera nunca antes vista: la justa. Otros individuos del grupo suelen morder hacia abajo el cuello de sus oponentes. ‘Bruce’, sin embargo, utilizaba su pico inferior como si fuera una lanza, proyectaba la cabeza hacia adelante a corta distancia extendiendo el cuello o cargaba desde lejos mediante una carrera o un salto que lo dejaba desequilibrado por la inercia. Atacaba con el pico más de cinco veces más que los demás. Golpeaba desde distintos ángulos distribuyendo los impactos por la cabeza, la espalda, las alas y las patas. Noticia relacionada No No Qué llevó a la vaca Veronika a agarrar una escoba Judith de JorgeEn total, los investigadores registraron 227 confrontaciones entre los keas de Willowbank, incluyendo nueve machos y tres hembras. De las 162 interacciones entre machos, ‘Bruce’ resultó ser el vencedor en el 73 % de los casos.Esta ave muestra cómo las discapacidades físicas en el mundo animal pueden superarse con una conducta innovadora’Bruce’, encaramado en un árbol Ximena Nelson«Todo lo que sabemos sobre las competiciones animales indica que el competidor más grande y mejor armado debería prevalecer. La ausencia de todo el pico superior debería haber comportado una gran desventaja para ‘Bruce’. Sin embargo, la única ave con una discapacidad del grupo no perdió ninguna interacción de dominancia con otros machos», explica Grabham.Su historial de victorias le reportó otros beneficios para la salud. ‘Bruce’ presentaba los niveles más bajos de metabolitos de la hormona corticosterona, lo que indica una menor incidencia de estrés en comparación con sus congéneres. Disfrutaba de acceso prioritario a los comederos y era el único macho acicalado por otros machos, incluyendo la limpieza de su pico. Todo un campeón.«Las aves subordinadas lo cuidaban y no lo desafiaban mientras comía, lo que probablemente contribuía a sus bajos niveles de corticosterona. ‘Bruce’ es un ejemplo extraordinario de un animal con discapacidad que no solo sobrevive, sino que prospera», confirma Grabham.Flexible e inteligenteEl logro de ‘Bruce’ es el primer caso conocido de un animal de cualquier especie que, con una discapacidad, alcanza y mantiene el estatus de macho alfa por sí solo, sin aliados, gracias a la innovación conductual. «No solo ha encontrado una forma de compensar la ausencia de su pico, ha desarrollado un estilo de lucha completamente nuevo y lo ha convertido en una ventaja», afirma el investigador. Para Alex Taylor, (investigador ICREA en el INc-UAB, este loro «es un gran ejemplo de cómo la innovación conductual puede mejorar el bienestar animal. Su discapacidad parece ser lo que lo ha llevado a la cima de la sociedad de los keas».Según los autores, los hallazgos resaltan la notable flexibilidad conductual e inteligencia del kea, una especie en peligro de extinción. Pero también tienen implicaciones más amplias sobre las discapacidades físicas y las posibilidades que existen.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Adiós a la ‘niebla’ que nos impedía ver los confines del Universo noticia Si La Tierra de noche brilla un 2% más cada añoLos hallazgos también plantean «una importante cuestión de bienestar animal: si un animal discapacitado puede innovar para alcanzar el éxito, las intervenciones bienintencionadas, como las prótesis, podrían no mejorar siempre su calidad de vida. A veces, el animal puede estar mejor sin ayuda», subraya. ‘Bruce’ puede tener medio pico, pero es único e insuperable.
‘Bruce’ es el protagonista de una historia de superación animal. A este loro kea que vive en cautiverio en la reserva Willowbank Wildlife de Nueva Zelanda le falta la mitad superior del pico. Hace cinco años se hizo famoso porque, como no podía … acicalarse y mantener limpias sus plumas con el ‘morro partido’, utilizaba un guijarro como herramienta de autocuidado, un comportamiento que nunca antes había sido registrado en estas aves. Pero ‘Bruce’ es tan inteligente que no solo se las arregla para paliar su discapacidad, sino que la ha convertido en su mayor fortaleza, hasta el punto de que gracias a ella es el macho alfa de su grupo y no hay quien le quite el puesto.
«Logró este estatus por sí mismo con la ayuda de una técnica de lucha completamente novedosa: una estocada con su pico inferior expuesto, algo que los kea con el pico intacto no pueden imitar», afirma Alexander Grabham, de la Universidad de Canterbury (UC) en Nueva Zelanda y autor principal del estudio que este lunes publica la revista ‘Current Biology’. El artículo, en el que colabora el Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (INc-UAB), muestra cómo las discapacidades físicas en el mundo animal pueden superarse con una conducta innovadora.
Los keas utilizan el pico para luchar entre sí pero los investigadores observaron que ‘Bruce’ lo hacía de una manera nunca antes vista: la justa. Otros individuos del grupo suelen morder hacia abajo el cuello de sus oponentes. ‘Bruce’, sin embargo, utilizaba su pico inferior como si fuera una lanza, proyectaba la cabeza hacia adelante a corta distancia extendiendo el cuello o cargaba desde lejos mediante una carrera o un salto que lo dejaba desequilibrado por la inercia. Atacaba con el pico más de cinco veces más que los demás. Golpeaba desde distintos ángulos distribuyendo los impactos por la cabeza, la espalda, las alas y las patas.
Noticia relacionada
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Judith de Jorge
En total, los investigadores registraron 227 confrontaciones entre los keas de Willowbank, incluyendo nueve machos y tres hembras. De las 162 interacciones entre machos, ‘Bruce’ resultó ser el vencedor en el 73 % de los casos.
Esta ave muestra cómo las discapacidades físicas en el mundo animal pueden superarse con una conducta innovadora

(Ximena Nelson)
«Todo lo que sabemos sobre las competiciones animales indica que el competidor más grande y mejor armado debería prevalecer. La ausencia de todo el pico superior debería haber comportado una gran desventaja para ‘Bruce’. Sin embargo, la única ave con una discapacidad del grupo no perdió ninguna interacción de dominancia con otros machos», explica Grabham.
Su historial de victorias le reportó otros beneficios para la salud. ‘Bruce’ presentaba los niveles más bajos de metabolitos de la hormona corticosterona, lo que indica una menor incidencia de estrés en comparación con sus congéneres. Disfrutaba de acceso prioritario a los comederos y era el único macho acicalado por otros machos, incluyendo la limpieza de su pico. Todo un campeón.
«Las aves subordinadas lo cuidaban y no lo desafiaban mientras comía, lo que probablemente contribuía a sus bajos niveles de corticosterona. ‘Bruce’ es un ejemplo extraordinario de un animal con discapacidad que no solo sobrevive, sino que prospera», confirma Grabham.
Flexible e inteligente
El logro de ‘Bruce’ es el primer caso conocido de un animal de cualquier especie que, con una discapacidad, alcanza y mantiene el estatus de macho alfa por sí solo, sin aliados, gracias a la innovación conductual. «No solo ha encontrado una forma de compensar la ausencia de su pico, ha desarrollado un estilo de lucha completamente nuevo y lo ha convertido en una ventaja», afirma el investigador. Para Alex Taylor, (investigador ICREA en el INc-UAB, este loro «es un gran ejemplo de cómo la innovación conductual puede mejorar el bienestar animal. Su discapacidad parece ser lo que lo ha llevado a la cima de la sociedad de los keas».
Según los autores, los hallazgos resaltan la notable flexibilidad conductual e inteligencia del kea, una especie en peligro de extinción. Pero también tienen implicaciones más amplias sobre las discapacidades físicas y las posibilidades que existen.
Los hallazgos también plantean «una importante cuestión de bienestar animal: si un animal discapacitado puede innovar para alcanzar el éxito, las intervenciones bienintencionadas, como las prótesis, podrían no mejorar siempre su calidad de vida. A veces, el animal puede estar mejor sin ayuda», subraya. ‘Bruce’ puede tener medio pico, pero es único e insuperable.
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