Las noches cortas

Un Calder en el cogote. Una pistola medio de broma de Koons apuntándote desde la sala de lectura. Torsos y flores de Mapplethorpe vistiendo los pasillos y endiosando los baños. Y arte precolombino y africano por todas partes, mosaicos románicos, Damien Hirst, Marria Prats … los marcianitos locos de Dimitrios Tade, Richard Prince, Lynette Yiadom-Boakye y la rabiosa esperanza fotografiada por Javad (el artista iraní que promete, o más, teniendo en cuenta que su primera exposición fue de sold out irrevocable)…

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 Un Calder en el cogote. Una pistola medio de broma de Koons apuntándote desde la sala de lectura. Torsos y flores de Mapplethorpe vistiendo los pasillos y endiosando los baños. Y arte precolombino y africano por todas partes, mosaicos románicos, Damien Hirst, Marria Prats … los marcianitos locos de Dimitrios Tade, Richard Prince, Lynette Yiadom-Boakye y la rabiosa esperanza fotografiada por Javad (el artista iraní que promete, o más, teniendo en cuenta que su primera exposición fue de sold out irrevocable)…Seguir leyendo…  

Un Calder en el cogote. Una pistola medio de broma de Koons apuntándote desde la sala de lectura. Torsos y flores de Mapplethorpe vistiendo los pasillos y endiosando los baños. Y arte precolombino y africano por todas partes, mosaicos románicos, Damien Hirst, Marria Prats … los marcianitos locos de Dimitrios Tade, Richard Prince, Lynette Yiadom-Boakye y la rabiosa esperanza fotografiada por Javad (el artista iraní que promete, o más, teniendo en cuenta que su primera exposición fue de sold out irrevocable)…

¿Se lo imaginan? No es un sueño de una noche de verano. Es la colección privada de Marcos Mora Uriach , capaz también de su propio arte (su férrea escultura Ansia custodia la terraza), que un día de estos y haciendo caso omiso a los calores, fiestas y petardos sanjuaneros mostró a unos pocos escogidos en su propia casa.

Alan Parsons llenó el Port Vell; la Escolania, el Park Güell, y Milena Busquets y Leti Sala, el Soho Club de Tibidabo

Para ver, y tocar, que dice que el arte si no se toca no se vive y a sentarse, ya puestos, en el Hortensia chair de Reisinger o en la divertida incomodidad del sillón de ositos de los Campana , y redescubrir de paso el proyecto Moragari que firma con Carlos Garí y ambos definen como art advisory by collectors for collectors. En una noche que se hizo más fugaz que la más corta del año, su colección que es definitivamente timeless and sexy , impresionó (y no poco) a expertísimos del asunto como Irina Frigola y Rosa Carret   ero (de Stoneweg y ese Thyssen en el palau Marcet que ya tenemos ganas de pisar), la coleccionista Glòria Ventós , el bailarín periodista Guillermo Castillo , la aviadora Machí Martín (sus jets privados te llevan al lugar más imposible del mundo) y a los empresarios Sergio Cercós y Vicente Suárez . Y a otros poquísimos invitados más que el jueves se reencontraban, o no, admirando a Alan Parsons en el Blaumarí de Martín Pérez para coincidir en que sí, que el ingeniero de The dark side of the Moon está lento pero sigue gustando. Que sería pecado perderse los últimos coletazos de esa generación que hacía música en un cóctel de lo más extraño de electrónica, literatura, ciencia ficción e ingeniería y una ambición intelectual que hoy puede parecer exótica.

Pero para exótica la explosión de las voces blancas de la Escolania de Montserrat, en el Park Güell, que cerró su concierto conmemorativo del año gaudiniano con una inesperada suite de sardanas. Gol por la escuadra con coro y cobla de los escolanets y el pare Efrem , ante un público entendido (y paralelamente atento al doblete de Messi en Dallas) que reunía en la plaza de la Natura Rosa Suriñach, Miriam Plaza, Anna Xicoy, Carme Lanuza, Albert Ortas, Tito Ramoneda, Marta Labata y Dani Alegret y hasta ¡1.500! espectadores . Era la misma noche (la de este lunes de casi verbena y pura traca) en que ejecutivas, creadoras y agitadoras profesionales de la realidad (las 50 catalanas más influyentes según Forbes ) demostraban en el foyer del Liceu que sí, que son guerreras, y que cuando quieren son ellas las que mandan. Tacones, sí. Trajes, también. Y una muy superior dosis de empatía y clase de la que suele encontrarse en cualquier summit o junta directiva. En una sana rivalidad que casi clamaba portada, destacaron Arantxa Calvera, Margarita Salvans y Ada Parellada , que ¡llegó hasta el foyer en bicicleta! en un fucsia que habría provocado una crisis diplomática entre los partidarios del gris corporativo. Y sobre todo y más la joyera Gemma Grau , en una demostración ambulante de que una segunda generación puede resultar incluso más interesante que la primera, y Regina Rodríguez Sirvent con su sombrero de ala ancha y la estela de la nueva intelectualidad que airean sus Bragas al sol . Encarna una nueva cartografía de la influencia cultural. Menos jerárquica y transversal. Como la que ejerce Alicia Golijov en su terreno no tan dispar, el neuropsicoanálisis, que el viernes cerraba su 25 congreso internacional con Mark Solms, Nolka Malberg, Mark Dangerfield, Oliver Turnbull … y otros profesionales obsesionados en articular la psicología psicodinámica con las neurociencias brindando (algunos con agua) en el Museu d’Història.

La plaza de la Natura de Park Güell celebró el año gaudiniano con la Escolania de Montserrat
La plaza de la Natura de Park Güell celebró el año gaudiniano con la Escolania de Montserratlv

Y cuando parecía que la semana ya no podía dar otra postal memorable, Milena Bu   squets subió su carcajada para nada naif a la torre Bernat i Creus (la sede más pija del Soho Club en Barcelona) para desvelar a dúo con Leti Sala sus necesidades íntimas en clave olfativa. El encuentro accionado por Elisabeth Vidal y Raquel Puentes (de las colonias absolutas de Puig), derivó en una rara cena de aires victorianos en el jardín de la casa con Laura Vandal (reina de la nueva movida madrileña), Mitch Robles (el actor roquero que nos desarmó en Romería ), Valeria Sorolla (los ojos azules de La consagración de la primavera ), Steffy Argelich , Carlos Francino,   Izah,   Manuel Puig, Luna Paiva, Pablo Bofill y Nacho Alegre en el layering que Álex Agulló zanjó con Guillaumet Delacroix. Tomen nota de este nombre con doble acento de pintor decimonónico. Es el del corresponsal de Le Monde y la guía Louis Vuiton de Barcelona que pronto, en los próximos días, reencontraremos en nuestra Grand Départ del Tour de Francia.

 Cultura

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