No hay nada como afrontar la vida con optimismo . Es algo que es sabido por los múltiples beneficios en el estado de ánimo y ahora investigadores finlandeses han acreditado científicamente que las personas mayores con actitud positiva presentan un menor riesgo de desarrollar demencia con el paso de los años. Así lo confirma su estudio, publicado en la revista científica ‘Journal of the American Geriatrics Society’.La investigación, liderada por la reputada doctora en Medicina por la Universidad de Turku (Finlandia) Säde Stenlund y elaborada en la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos), analizó a 9.071 personas cognitivamente sanas con una edad media de 74 años a las que se estuvo siguiendo durante 14 años. Los resultados fueron claros: «quienes mantienen niveles más altos de optimismo tienen más probabilidades de conservar intactas sus capacidades cognitivas », aseguran los expertos.Así, se ha determinado científicamente que cada aumento de una desviación estándar en el nivel de optimismo se asocia con una reducción del riesgo de demencia , incluso con variables como la edad, el sexo, la raza, el nivel educativo, la depresión o la presencia de enfermedades previas. El estudio también contempló hábitos de vida y excluyó los dos primeros años de seguimiento para reducir la posible causalidad inversa.Como recogen las conclusiones, expuestas por Servimedia, el optimismo «no equivale simplemente a la ausencia de depresión, sino que constituye un rasgo psicológico independiente vinculado a expectativas positivas sobre el futuro». Por ese mismo motivo lo ven como «un factor protector psicosocial, asociado a una mejor gestión del estrés, una mayor actividad física y hábitos de vida más saludables». Noticia relacionada general No No ‘Wabol’, el deporte donde solo se camina y suma años de vida Anna Cabeza¿Existe algún trasfondo biológico? Los investigadores apuntan a posibles efectos directos y se animan a asociar el optimismo con respuestas inmunológicas más saludables y con mayores niveles de antioxidantes en plasma. De hecho creen que estos procesos podrían actuar como un factor de protección frente a la desregulación del sistema inmunitario, que se relaciona con la aparición de demencias, al favorecer la inflamación cerebral y la alteración del funcionamiento del sistema nervioso central.La teoría de la salutogénesisEsta no es la primera investigación de la doctora Stenlund sobre el bienestar psicológica: su tesis doctoral confirmó que los mayores niveles de bienestar subjetivo se relacionan con mejores hábitos de vida, como una alimentación más saludable o mayor actividad física. Por eso ella plantea que mejorar los hábitos incrementa la felicidad, y a su vez, un mayor nivel de felicidad favorece decisiones más saludables. Este enfoque, enmarcado en la teoría de la salutogénesis , desplaza el foco desde la enfermedad hacia los factores que generan salud, como la resiliencia, el entorno social o la estabilidad emocional, proponiendo un modelo preventivo más amplio que el estrictamente clínico. Sus hallazgos encajan con la evidencia emergente que sitúa el optimismo como un posible factor protector frente al deterioro cognitivo. «La evidencia epidemiológica emergente apunta a que factores psicosociales como el optimismo pueden desempeñar un papel relevante en el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo, abriendo nuevas vías de intervención más allá de los enfoques clínicos tradicionales», apuntan los investigadores de Harvard.MÁS INFORMACIÓN noticia Si «Debemos tomarnos las conexiones sociales en serio, como una necesidad biológica» noticia Si Ana Asensio: «El mayor predictor de salud y felicidad son tus vínculos» noticia Si Tati Ballesteros, criminóloga: «Estamos confundiendo estar ocupados con estar vivos»Además inciden en que, aunque el optimismo tiene un componente hereditario estimado en torno al 25%, está ya demostrado que puede modificarse mediante intervenciones específicas. Este aspecto lo convierte en un «potencial objetivo de salud pública en futuras estrategias de prevención de la demencia», consideran, aunque dejan en el aire si en general puede ser que determinados mayores sean optimistas porque tienen buena salud o bien no han desarrollado demencias. No hay nada como afrontar la vida con optimismo . Es algo que es sabido por los múltiples beneficios en el estado de ánimo y ahora investigadores finlandeses han acreditado científicamente que las personas mayores con actitud positiva presentan un menor riesgo de desarrollar demencia con el paso de los años. Así lo confirma su estudio, publicado en la revista científica ‘Journal of the American Geriatrics Society’.La investigación, liderada por la reputada doctora en Medicina por la Universidad de Turku (Finlandia) Säde Stenlund y elaborada en la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos), analizó a 9.071 personas cognitivamente sanas con una edad media de 74 años a las que se estuvo siguiendo durante 14 años. Los resultados fueron claros: «quienes mantienen niveles más altos de optimismo tienen más probabilidades de conservar intactas sus capacidades cognitivas », aseguran los expertos.Así, se ha determinado científicamente que cada aumento de una desviación estándar en el nivel de optimismo se asocia con una reducción del riesgo de demencia , incluso con variables como la edad, el sexo, la raza, el nivel educativo, la depresión o la presencia de enfermedades previas. El estudio también contempló hábitos de vida y excluyó los dos primeros años de seguimiento para reducir la posible causalidad inversa.Como recogen las conclusiones, expuestas por Servimedia, el optimismo «no equivale simplemente a la ausencia de depresión, sino que constituye un rasgo psicológico independiente vinculado a expectativas positivas sobre el futuro». Por ese mismo motivo lo ven como «un factor protector psicosocial, asociado a una mejor gestión del estrés, una mayor actividad física y hábitos de vida más saludables». Noticia relacionada general No No ‘Wabol’, el deporte donde solo se camina y suma años de vida Anna Cabeza¿Existe algún trasfondo biológico? Los investigadores apuntan a posibles efectos directos y se animan a asociar el optimismo con respuestas inmunológicas más saludables y con mayores niveles de antioxidantes en plasma. De hecho creen que estos procesos podrían actuar como un factor de protección frente a la desregulación del sistema inmunitario, que se relaciona con la aparición de demencias, al favorecer la inflamación cerebral y la alteración del funcionamiento del sistema nervioso central.La teoría de la salutogénesisEsta no es la primera investigación de la doctora Stenlund sobre el bienestar psicológica: su tesis doctoral confirmó que los mayores niveles de bienestar subjetivo se relacionan con mejores hábitos de vida, como una alimentación más saludable o mayor actividad física. Por eso ella plantea que mejorar los hábitos incrementa la felicidad, y a su vez, un mayor nivel de felicidad favorece decisiones más saludables. Este enfoque, enmarcado en la teoría de la salutogénesis , desplaza el foco desde la enfermedad hacia los factores que generan salud, como la resiliencia, el entorno social o la estabilidad emocional, proponiendo un modelo preventivo más amplio que el estrictamente clínico. Sus hallazgos encajan con la evidencia emergente que sitúa el optimismo como un posible factor protector frente al deterioro cognitivo. «La evidencia epidemiológica emergente apunta a que factores psicosociales como el optimismo pueden desempeñar un papel relevante en el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo, abriendo nuevas vías de intervención más allá de los enfoques clínicos tradicionales», apuntan los investigadores de Harvard.MÁS INFORMACIÓN noticia Si «Debemos tomarnos las conexiones sociales en serio, como una necesidad biológica» noticia Si Ana Asensio: «El mayor predictor de salud y felicidad son tus vínculos» noticia Si Tati Ballesteros, criminóloga: «Estamos confundiendo estar ocupados con estar vivos»Además inciden en que, aunque el optimismo tiene un componente hereditario estimado en torno al 25%, está ya demostrado que puede modificarse mediante intervenciones específicas. Este aspecto lo convierte en un «potencial objetivo de salud pública en futuras estrategias de prevención de la demencia», consideran, aunque dejan en el aire si en general puede ser que determinados mayores sean optimistas porque tienen buena salud o bien no han desarrollado demencias.
No hay nada como afrontar la vida con optimismo. Es algo que es sabido por los múltiples beneficios en el estado de ánimo y ahora investigadores finlandeses han acreditado científicamente que las personas mayores con actitud positiva presentan un menor riesgo de desarrollar demencia … con el paso de los años. Así lo confirma su estudio, publicado en la revista científica ‘Journal of the American Geriatrics Society’.
La investigación, liderada por la reputada doctora en Medicina por la Universidad de Turku (Finlandia) Säde Stenlund y elaborada en la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos), analizó a 9.071 personas cognitivamente sanas con una edad media de 74 años a las que se estuvo siguiendo durante 14 años. Los resultados fueron claros: «quienes mantienen niveles más altos de optimismo tienen más probabilidades de conservar intactas sus capacidades cognitivas», aseguran los expertos.
Así, se ha determinado científicamente que cada aumento de una desviación estándar en el nivel de optimismo se asocia con una reducción del riesgo de demencia, incluso con variables como la edad, el sexo, la raza, el nivel educativo, la depresión o la presencia de enfermedades previas. El estudio también contempló hábitos de vida y excluyó los dos primeros años de seguimiento para reducir la posible causalidad inversa.
Como recogen las conclusiones, expuestas por Servimedia, el optimismo «no equivale simplemente a la ausencia de depresión, sino que constituye un rasgo psicológico independiente vinculado a expectativas positivas sobre el futuro». Por ese mismo motivo lo ven como «un factor protector psicosocial, asociado a una mejor gestión del estrés, una mayor actividad física y hábitos de vida más saludables».
Noticia relacionada
¿Existe algún trasfondo biológico? Los investigadores apuntan a posibles efectos directos y se animan a asociar el optimismo con respuestas inmunológicas más saludables y con mayores niveles de antioxidantes en plasma. De hecho creen que estos procesos podrían actuar como un factor de protección frente a la desregulación del sistema inmunitario, que se relaciona con la aparición de demencias, al favorecer la inflamación cerebral y la alteración del funcionamiento del sistema nervioso central.
La teoría de la salutogénesis
Esta no es la primera investigación de la doctora Stenlund sobre el bienestar psicológica: su tesis doctoral confirmó que los mayores niveles de bienestar subjetivo se relacionan con mejores hábitos de vida, como una alimentación más saludable o mayor actividad física. Por eso ella plantea que mejorar los hábitos incrementa la felicidad, y a su vez, un mayor nivel de felicidad favorece decisiones más saludables.
Este enfoque, enmarcado en la teoría de la salutogénesis, desplaza el foco desde la enfermedad hacia los factores que generan salud, como la resiliencia, el entorno social o la estabilidad emocional, proponiendo un modelo preventivo más amplio que el estrictamente clínico. Sus hallazgos encajan con la evidencia emergente que sitúa el optimismo como un posible factor protector frente al deterioro cognitivo. «La evidencia epidemiológica emergente apunta a que factores psicosociales como el optimismo pueden desempeñar un papel relevante en el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo, abriendo nuevas vías de intervención más allá de los enfoques clínicos tradicionales», apuntan los investigadores de Harvard.
Además inciden en que, aunque el optimismo tiene un componente hereditario estimado en torno al 25%, está ya demostrado que puede modificarse mediante intervenciones específicas. Este aspecto lo convierte en un «potencial objetivo de salud pública en futuras estrategias de prevención de la demencia», consideran, aunque dejan en el aire si en general puede ser que determinados mayores sean optimistas porque tienen buena salud o bien no han desarrollado demencias.
RSS de noticias de bienestar
