Llevamos un mes de verano y España ya vive su tercera ola de calor desde el inicio del mismo. Las temperaturas extremadamente altas están siendo la tónica habitual durante estas semanas, lo que obliga a tomar precauciones para no exponerse al sol y a este calor en las horas más intensas.Estas temperaturas hacen que al salir a la calle sintamos mucho calor en nuestro cuerpo. Pero no solo afecta al exterior. El cuerpo también se calienta por dentro, incluido el cerebro.La neurocientífica y autora de ‘Dale vida a tu cerebro’, Raquel Marín, ha estado en ‘La Ventana’ de la Cadena SER para dar algunos consejos que pueden ayudar a proteger nuestro cerebro y prevenir que las altas temperaturas le afecten.Raquel Marín, neurocientífica: «Bostezar ayuda a a refrigerar el cerebroLa divulgadora recuerda que el cerebro está dentro del cráneo, por lo que «tiene pocos sitios por donde ventilar». Así que afirma que, en parte, «toca asumir» que se va a calentar fruto de las temperaturas extremadamente altas.Sin embargo, Raquel Marín explica que existe una forma natural de ventilar y refrigerar el cerebro: el bostezo. «Ya no solamente porque uno piensa ‘Pues va echando el aire por la boca’, sino por todos los músculos que se van reclutando y que también vascularizan y ayudan a que se disipe calor a través de la circulación sanguínea», señala.Pero no es la única opción. Otra alternativa que propone es ponerse un pequeño bloque frío en la frente, ya que puede ayudar y también refrigera el cuello. «Sin abusar, más de 10 minutos no, que te puedes congelar un poco la piel», advierte. Llevamos un mes de verano y España ya vive su tercera ola de calor desde el inicio del mismo. Las temperaturas extremadamente altas están siendo la tónica habitual durante estas semanas, lo que obliga a tomar precauciones para no exponerse al sol y a este calor en las horas más intensas.Estas temperaturas hacen que al salir a la calle sintamos mucho calor en nuestro cuerpo. Pero no solo afecta al exterior. El cuerpo también se calienta por dentro, incluido el cerebro.La neurocientífica y autora de ‘Dale vida a tu cerebro’, Raquel Marín, ha estado en ‘La Ventana’ de la Cadena SER para dar algunos consejos que pueden ayudar a proteger nuestro cerebro y prevenir que las altas temperaturas le afecten.Raquel Marín, neurocientífica: «Bostezar ayuda a a refrigerar el cerebroLa divulgadora recuerda que el cerebro está dentro del cráneo, por lo que «tiene pocos sitios por donde ventilar». Así que afirma que, en parte, «toca asumir» que se va a calentar fruto de las temperaturas extremadamente altas.Sin embargo, Raquel Marín explica que existe una forma natural de ventilar y refrigerar el cerebro: el bostezo. «Ya no solamente porque uno piensa ‘Pues va echando el aire por la boca’, sino por todos los músculos que se van reclutando y que también vascularizan y ayudan a que se disipe calor a través de la circulación sanguínea», señala.Pero no es la única opción. Otra alternativa que propone es ponerse un pequeño bloque frío en la frente, ya que puede ayudar y también refrigera el cuello. «Sin abusar, más de 10 minutos no, que te puedes congelar un poco la piel», advierte.
Llevamos un mes de verano y España ya vive su tercera ola de calor desde el inicio del mismo. Las temperaturas extremadamente altas están siendo la tónica habitual durante estas semanas, lo que obliga a tomar precauciones para no exponerse al sol y a este … calor en las horas más intensas.
Estas temperaturas hacen que al salir a la calle sintamos mucho calor en nuestro cuerpo. Pero no solo afecta al exterior. El cuerpo también se calienta por dentro, incluido el cerebro.
La neurocientífica y autora de ‘Dale vida a tu cerebro’, Raquel Marín, ha estado en ‘La Ventana’ de la Cadena SER para dar algunos consejos que pueden ayudar a proteger nuestro cerebro y prevenir que las altas temperaturas le afecten.
Raquel Marín, neurocientífica: «Bostezar ayuda a a refrigerar el cerebro
La divulgadora recuerda que el cerebro está dentro del cráneo, por lo que «tiene pocos sitios por donde ventilar». Así que afirma que, en parte, «toca asumir» que se va a calentar fruto de las temperaturas extremadamente altas.
Sin embargo, Raquel Marín explica que existe una forma natural de ventilar y refrigerar el cerebro: el bostezo. «Ya no solamente porque uno piensa ‘Pues va echando el aire por la boca’, sino por todos los músculos que se van reclutando y que también vascularizan y ayudan a que se disipe calor a través de la circulación sanguínea», señala.
Pero no es la única opción. Otra alternativa que propone es ponerse un pequeño bloque frío en la frente, ya que puede ayudar y también refrigera el cuello. «Sin abusar, más de 10 minutos no, que te puedes congelar un poco la piel», advierte.
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