La primavera trae consigo buen tiempo y una sensación renovada de energía y vitalidad. Y no es para menos, ya que este cambio de estación tiene hasta un impacto significativo en nuestro estado de ánimo, según varios estudios recientes. No obstante, no todo es alegría. También hay mucha alergia.Aunque el aumento de las temperaturas y las horas de luz invitan a disfrutar del aire libre, también traen consigo una mayor concentración de polen, principal desencadenante de los síntomas. Sin embargo, los expertos advierten de que no todo depende del entorno: ciertos hábitos cotidianos pueden empeorar significativamente esta reacción de defensa del organismo.Ciertos hábitos del día a día pueden intensificar y prolongar los síntomas de la alergiaMar Santamaría, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma, señala que «muchas rutinas diarias incrementan el contacto con alérgenos o prolongan su presencia en las vías respiratorias», lo que intensifica y alarga los síntomas. Entre los errores más frecuentes destaca «salir a la calle en las horas de mayor concentración de polen», como por la mañana temprano o al atardecer, momentos en los que los niveles suelen ser más altos.Otro fallo habitual es «no cambiarse de ropa al llegar a casa». El polen se adhiere fácilmente a tejidos, piel y cabello, por lo que mantener la misma ropa en interiores prolonga la exposición sin que la persona sea consciente. A esto se suma «el gesto de frotarse los ojos cuando pican, una acción que, lejos de aliviar, aumenta la liberación de histamina y agrava la irritación».Errores que empeoran tu alergia sin darte cuentaSalir en horas de mayor concentración de polen: Especialmente por la mañana y al atardecer, cuando los niveles son más altos. No cambiarse de ropa al llegar a casa: El polen se adhiere a tejidos, piel y cabello, prolongando la exposición. Frotarse los ojos: Aumenta la liberación de histamina y empeora el picor y la inflamación. Ventilar la casa sin control: Abrir ventanas en momentos inadecuados o durante demasiado tiempo favorece la entrada de polen. Tender la ropa al aire libre: Las prendas húmedas captan polen y lo introducen en casa. Descuidar la higiene nasal: No realizar lavados con suero dificulta eliminar alérgenos de las vías respiratorias. Hacer un mal uso de sprays nasales y medicamentos: Usarlos en exceso o sin indicación puede empeorar la congestión o reducir su eficacia.Ventilar la casa sin tener en cuenta el momento del día también puede jugar en contra. Los expertos recomiendan hacerlo a primera hora de la mañana o por la noche y durante periodos cortos para evitar la entrada masiva de polen. Del mismo modo, «tender la ropa al aire libre en días de alta concentración puede convertir las prendas en un foco de alérgenos».La higiene nasal es otro aspecto clave que muchas personas descuidan. Realizar lavados con suero fisiológico ayuda a eliminar partículas acumuladas y reduce la inflamación. En cuanto al uso de medicamentos, Santamaría insiste en la importancia de seguir las indicaciones, especialmente con los sprays nasales, cuyo uso prolongado «puede provocar efecto rebote».Estos alimentos pueden empeorar los síntomas de la alergia estacionalA estos factores se suma la alimentación. La doctora Isabel Viña advierte en una de sus publicaciones en las plataformas digitales de que ciertos alimentos ricos en histamina o que favorecen su liberación -como plátanos, fresas, espinacas, alimentos fermentados o enlatados- pueden agravar síntomas como estornudos o congestión, incluso sin existir alergia directa a ellos. La especialista puntualiza que estos alimentos son saludables y su consumo será beneficioso para el organismo. Sin embargo, no son los más aconsejables en el caso concreto de personas que presenten alergias.Según define la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la histamina es «una sustancia que se produce de manera natural en nuestro organismo y que tiene diversas funciones». «Por ejemplo, se libera en reacciones alérgicas que se desencadenan como respuesta a sustancia que nuestro cuerpo reconoce como extrañas, como el polvo, el polen o el moho».En este contexto, los especialistas coinciden en que la clave está en identificar y corregir pequeños hábitos diarios. Ajustes sencillos pueden marcar la diferencia en el control de una patología que, en casos graves, puede derivar en complicaciones como el asma o reacciones severas. La primavera trae consigo buen tiempo y una sensación renovada de energía y vitalidad. Y no es para menos, ya que este cambio de estación tiene hasta un impacto significativo en nuestro estado de ánimo, según varios estudios recientes. No obstante, no todo es alegría. También hay mucha alergia.Aunque el aumento de las temperaturas y las horas de luz invitan a disfrutar del aire libre, también traen consigo una mayor concentración de polen, principal desencadenante de los síntomas. Sin embargo, los expertos advierten de que no todo depende del entorno: ciertos hábitos cotidianos pueden empeorar significativamente esta reacción de defensa del organismo.Ciertos hábitos del día a día pueden intensificar y prolongar los síntomas de la alergiaMar Santamaría, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma, señala que «muchas rutinas diarias incrementan el contacto con alérgenos o prolongan su presencia en las vías respiratorias», lo que intensifica y alarga los síntomas. Entre los errores más frecuentes destaca «salir a la calle en las horas de mayor concentración de polen», como por la mañana temprano o al atardecer, momentos en los que los niveles suelen ser más altos.Otro fallo habitual es «no cambiarse de ropa al llegar a casa». El polen se adhiere fácilmente a tejidos, piel y cabello, por lo que mantener la misma ropa en interiores prolonga la exposición sin que la persona sea consciente. A esto se suma «el gesto de frotarse los ojos cuando pican, una acción que, lejos de aliviar, aumenta la liberación de histamina y agrava la irritación».Errores que empeoran tu alergia sin darte cuentaSalir en horas de mayor concentración de polen: Especialmente por la mañana y al atardecer, cuando los niveles son más altos. No cambiarse de ropa al llegar a casa: El polen se adhiere a tejidos, piel y cabello, prolongando la exposición. Frotarse los ojos: Aumenta la liberación de histamina y empeora el picor y la inflamación. Ventilar la casa sin control: Abrir ventanas en momentos inadecuados o durante demasiado tiempo favorece la entrada de polen. Tender la ropa al aire libre: Las prendas húmedas captan polen y lo introducen en casa. Descuidar la higiene nasal: No realizar lavados con suero dificulta eliminar alérgenos de las vías respiratorias. Hacer un mal uso de sprays nasales y medicamentos: Usarlos en exceso o sin indicación puede empeorar la congestión o reducir su eficacia.Ventilar la casa sin tener en cuenta el momento del día también puede jugar en contra. Los expertos recomiendan hacerlo a primera hora de la mañana o por la noche y durante periodos cortos para evitar la entrada masiva de polen. Del mismo modo, «tender la ropa al aire libre en días de alta concentración puede convertir las prendas en un foco de alérgenos».La higiene nasal es otro aspecto clave que muchas personas descuidan. Realizar lavados con suero fisiológico ayuda a eliminar partículas acumuladas y reduce la inflamación. En cuanto al uso de medicamentos, Santamaría insiste en la importancia de seguir las indicaciones, especialmente con los sprays nasales, cuyo uso prolongado «puede provocar efecto rebote».Estos alimentos pueden empeorar los síntomas de la alergia estacionalA estos factores se suma la alimentación. La doctora Isabel Viña advierte en una de sus publicaciones en las plataformas digitales de que ciertos alimentos ricos en histamina o que favorecen su liberación -como plátanos, fresas, espinacas, alimentos fermentados o enlatados- pueden agravar síntomas como estornudos o congestión, incluso sin existir alergia directa a ellos. La especialista puntualiza que estos alimentos son saludables y su consumo será beneficioso para el organismo. Sin embargo, no son los más aconsejables en el caso concreto de personas que presenten alergias.Según define la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la histamina es «una sustancia que se produce de manera natural en nuestro organismo y que tiene diversas funciones». «Por ejemplo, se libera en reacciones alérgicas que se desencadenan como respuesta a sustancia que nuestro cuerpo reconoce como extrañas, como el polvo, el polen o el moho».En este contexto, los especialistas coinciden en que la clave está en identificar y corregir pequeños hábitos diarios. Ajustes sencillos pueden marcar la diferencia en el control de una patología que, en casos graves, puede derivar en complicaciones como el asma o reacciones severas.
La primavera trae consigo buen tiempo y una sensación renovada de energía y vitalidad. Y no es para menos, ya que este cambio de estación tiene hasta un impacto significativo en nuestro estado de ánimo, según varios estudios recientes. No obstante, no todo es alegría. … También hay mucha alergia.
Aunque el aumento de las temperaturas y las horas de luz invitan a disfrutar del aire libre, también traen consigo una mayor concentración de polen, principal desencadenante de los síntomas. Sin embargo, los expertos advierten de que no todo depende del entorno: ciertos hábitos cotidianos pueden empeorar significativamente esta reacción de defensa del organismo.
Ciertos hábitos del día a día pueden intensificar y prolongar los síntomas de la alergia
Mar Santamaría, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma, señala que «muchas rutinas diarias incrementan el contacto con alérgenos o prolongan su presencia en las vías respiratorias», lo que intensifica y alarga los síntomas.
Entre los errores más frecuentes destaca «salir a la calle en las horas de mayor concentración de polen», como por la mañana temprano o al atardecer, momentos en los que los niveles suelen ser más altos.
Otro fallo habitual es «no cambiarse de ropa al llegar a casa». El polen se adhiere fácilmente a tejidos, piel y cabello, por lo que mantener la misma ropa en interiores prolonga la exposición sin que la persona sea consciente. A esto se suma «el gesto de frotarse los ojos cuando pican, una acción que, lejos de aliviar, aumenta la liberación de histamina y agrava la irritación».
Errores que empeoran tu alergia sin darte cuenta
-
Salir en horas de mayor concentración de polen: Especialmente por la mañana y al atardecer, cuando los niveles son más altos.
-
No cambiarse de ropa al llegar a casa: El polen se adhiere a tejidos, piel y cabello, prolongando la exposición.
-
Frotarse los ojos: Aumenta la liberación de histamina y empeora el picor y la inflamación.
-
Ventilar la casa sin control: Abrir ventanas en momentos inadecuados o durante demasiado tiempo favorece la entrada de polen.
-
Tender la ropa al aire libre: Las prendas húmedas captan polen y lo introducen en casa.
-
Descuidar la higiene nasal: No realizar lavados con suero dificulta eliminar alérgenos de las vías respiratorias.
-
Hacer un mal uso de sprays nasales y medicamentos: Usarlos en exceso o sin indicación puede empeorar la congestión o reducir su eficacia.
Ventilar la casa sin tener en cuenta el momento del día también puede jugar en contra. Los expertos recomiendan hacerlo a primera hora de la mañana o por la noche y durante periodos cortos para evitar la entrada masiva de polen. Del mismo modo, «tender la ropa al aire libre en días de alta concentración puede convertir las prendas en un foco de alérgenos».
La higiene nasal es otro aspecto clave que muchas personas descuidan. Realizar lavados con suero fisiológico ayuda a eliminar partículas acumuladas y reduce la inflamación. En cuanto al uso de medicamentos, Santamaría insiste en la importancia de seguir las indicaciones, especialmente con los sprays nasales, cuyo uso prolongado «puede provocar efecto rebote».
Estos alimentos pueden empeorar los síntomas de la alergia estacional
A estos factores se suma la alimentación. La doctora Isabel Viña advierte en una de sus publicaciones en las plataformas digitales de que ciertos alimentos ricos en histamina o que favorecen su liberación -como plátanos, fresas, espinacas, alimentos fermentados o enlatados- pueden agravar síntomas como estornudos o congestión, incluso sin existir alergia directa a ellos.
La especialista puntualiza que estos alimentos son saludables y su consumo será beneficioso para el organismo. Sin embargo, no son los más aconsejables en el caso concreto de personas que presenten alergias.
Según define la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la histamina es «una sustancia que se produce de manera natural en nuestro organismo y que tiene diversas funciones». «Por ejemplo, se libera en reacciones alérgicas que se desencadenan como respuesta a sustancia que nuestro cuerpo reconoce como extrañas, como el polvo, el polen o el moho».
En este contexto, los especialistas coinciden en que la clave está en identificar y corregir pequeños hábitos diarios. Ajustes sencillos pueden marcar la diferencia en el control de una patología que, en casos graves, puede derivar en complicaciones como el asma o reacciones severas.
RSS de noticias de bienestar
