El actor neozelandés Sam Neill ha fallecido este lunes a los 78 años. La familia del intérprete, recordado especialmente por sus papeles protagonistas en Jurassic Park o El Piano, ha explicado a través de un comunicado compartido en las redes sociales que la muerte de Neill en Sydney fue “repentina e inesperada” sin especificar los motivos. “Sam estuvo rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida”, escribió su familia.
El actor neozelandés, que hace unos meses había superado un raro linfoma, ha fallecido de forma “repentina e inesperada”
El actor neozelandés Sam Neill ha fallecido este lunes a los 78 años. La familia del intérprete, recordado especialmente por sus papeles protagonistas en Jurassic Park o El Piano, ha explicado a través de un comunicado compartido en las redes sociales que la muerte de Neill en Sydney fue “repentina e inesperada” sin especificar los motivos. “Sam estuvo rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida”, escribió su familia.
Después de una larga batalla contra el cáncer, Neil anunció el pasado abril “estar limpio” gracias a un innovador tratamiento que le liberó de un raro linfoma denominado angioinmunoblástico de células T, un cáncer de sangre de etapa 3 poco común del que fue diagnosticado hace cinco años. Su fallecimiento no tuvo relación con esta enfermedad. “Nos reconforta el hecho de que Sam se liberara del cáncer”, especifica la familia.
Actor elegante y versátil cuya carrera abarcó desde el cine independiente hasta las superproducciones, su papel más conocido fue con el sombrero de paleontólogo esquivando velocirraptores en Jurassic Park (1993) en el personaje de Alan Grant. También interpretó al esposo de Holly Hunter en El Piano (1993) o al inspector Jefe Chester Campbell en Peaky Blinders (2013) más recientemente.
Neil fue uno de los muchos actores y directores que alcanzaron fama internacional tras la explosión de películas australianas que comenzó a finales de la década de 1970, una lista que incluye a Paul Hogan, Mel Gibson, Geoffrey Rush o Russell Crowe.
Llamó la atención al público internacional por primera vez en 1979 por My Brilliant Career, que también presentó a Judy Davis. Más tarde apareció en Calma Total (1989) de Phillip Noyce, un elegante thriller ambientado en el mar y coprotagonizado por la entonces relativamente desconocida Nicole Kidman.
“Con un humor irónico y sutil, reflexivo y lacónico, Sam luchó contra la enfermedad con la misma dignidad, humor y convicción que daban fuerza a cada una de sus interpretaciones”, declaró el primer ministro australiano, Anthony Albanese, en una publicación en redes sociales. “Será muy llorado y recordado por siempre. Que descanse en paz”.
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