
Gabriella Conti, economista del University College de Londres, lleva años investigando algo de lo que todavía existe escasísima evidencia científica: el coste económico de la menopausia. Este periodo biológico de las mujeres ocurre entre sus 45 y 55 años, cuando muchas de ellas están en lo más alto de su carrera profesional. Y, según explicó Conti en una conferencia reciente en la Fundación Areces de Madrid, la menopausia puede afectar a múltiples dimensiones de la vida. Los costes económicos incluyen la incapacidad temporal para trabajar con la misma productividad que antes, la sobremedicación por motivos psicológicos y el mayor uso de los servicios sanitarios. Y si la mujer abandona el mercado laboral, se convierte en una carga adicional para la Seguridad Social. Todas las mujeres pasarán antes o después, y de forma más o menos problemática, por la menopausia. Sin embargo, esta es una dimensión que no ha interesado a los economistas. Hasta ahora.
La especialista italiana es una pionera en los estudios sobre las consecuencias monetarias de esa etapa en las mujeres 
Gabriella Conti, economista del University College de Londres, lleva años investigando algo de lo que todavía existe escasísima evidencia científica: el coste económico de la menopausia. Este periodo biológico de las mujeres ocurre entre sus 45 y 55 años, cuando muchas de ellas están en lo más alto de su carrera profesional. Y, según explicó Conti en una conferencia reciente en la Fundación Areces de Madrid, la menopausia puede afectar a múltiples dimensiones de la vida. Los costes económicos incluyen la incapacidad temporal para trabajar con la misma productividad que antes, la sobremedicación por motivos psicológicos y el mayor uso de los servicios sanitarios. Y si la mujer abandona el mercado laboral, se convierte en una carga adicional para la Seguridad Social. Todas las mujeres pasarán antes o después, y de forma más o menos problemática, por la menopausia. Sin embargo, esta es una dimensión que no ha interesado a los economistas. Hasta ahora.
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