Los combustibles alternativos no despegan

Ni los elevados precios por la guerra de Oriente Medio ni la inyección de más de mil millones de euros en ayudas públicas parecen ser suficientes para que despeguen las alternativas al petróleo, según un análisis realizado por la Fundación Ecología y Desarrollo­ Ecodes. La entidad ha identificado 1.668,9 millones de euros de apoyo público vinculados a veinte proyectos de producción de combustibles sintéticos y a cuatro de biocombustibles, entre los años 2021 y 2026, en España. Se ha movilizado el dinero, que procede básicamente de fondos europeos como los Next Generation EU, pero la mayoría de los proyectos presentados no tienen ni asegurada su puesta en marcha, denuncia el informe de Ecodes, titulado La financiación pública a biocombustibles y combustibles sintéticos en España .

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 Veinticuatro proyectos han captado 1.668,9 millones, pero la mayoría no tienen asegurada su puesta en marcha  

Ni los elevados precios por la guerra de Oriente Medio ni la inyección de más de mil millones de euros en ayudas públicas parecen ser suficientes para que despeguen las alternativas al petróleo, según un análisis realizado por la Fundación Ecología y Desarrollo­ Ecodes. La entidad ha identificado 1.668,9 millones de euros de apoyo público vinculados a veinte proyectos de producción de combustibles sintéticos y a cuatro de biocombustibles, entre los años 2021 y 2026, en España. Se ha movilizado el dinero, que procede básicamente de fondos europeos como los Next Generation EU, pero la mayoría de los proyectos presentados no tienen ni asegurada su puesta en marcha, denuncia el informe de Ecodes, titulado La financiación pública a biocombustibles y combustibles sintéticos en España .

Los veinte proyectos de combustibles sintéticos, que contemplan la producción de e-SAF, e-metanol, amoniaco e hidrógeno, han recibido 1.254 millones de euros. Sin embargo, solo dos proyectos, HyBizkaia y Luxia, han asegurado su puesta en marcha. “Los otros 18 proyectos no han alcanzado las condiciones necesarias para su puesta en marcha, esto es, su viabilidad económica, a menudo por falta de demanda (por aerolíneas y navieras), influenciada en gran parte por el coste del combustible sintético (hasta siete veces más en fases tempranas), pero también por aceptación social, falta de acceso a la red e insumos”, explica Marcos Raufast, de Ecodes. A pesar de ello, los combustibles sintéticos siguen siendo la principal esperanza para la descarbonización del transporte aéreo, marítimo y terrestre de gran tonelaje.

El 95% del suministro de combustibles para aviones depende de importaciones fósiles en la UE, con una fuerte dependencia de Oriente Medio

Los 414,9 millones restantes se han destinado a cuatro proyectos de biocombustibles, de los cuales 405 millones han sido en forma de préstamos a las refinerías de Repsol y Moeve, y 9,9 millones en forma de ayuda directa a las refinerías de BP y Bioarag. Los biocombustibles son producidos con materia de origen orgánico, sobre todo residuos como aceites de cocina usados o desechos orgánicos. Son especialmente valorados por el hecho de aprovechar residuos, pero la dificultad para obtener dicha materia prima en grandes cantidades es su principal obstáculo.

Ecodes también ha identificado la asignación de derechos de emisión del régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (EU ETS) por valor de 96,93 millones (5,5%) a los operadores aéreos para la adquisición de biocombustible de aviación sostenible.

La publicación del informe de Ecodes coincide con la finalización de los fondos Next Generation, en diciembre de este año. Raufast considera que esto “no es un problema a corto plazo, ya que los fondos han sido asignados”. “No obstante –añade el experto–, los proyectos establecen unos hitos asociados a un plazo temporal. De no ejecutarse el proyecto, la empresa adjudicataria deberá devolver los fondos”.

La Unión Europea depende de las importaciones para más del 95% de su suministro de combustible para aviones, con una fuerte dependencia de Oriente Medio. Para reducir esta dependencia y con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el Reglamento ReFuelEU Aviation obliga a los proveedores de combustibles para aeronaves de los aeropuertos de la Unión Europea a aumentar gradualmente la cantidad de combustibles sostenibles (SAF) que suministren hasta que estos representen el 70% en el año 2050 (el 6% en el 2030). Se estima que, para cumplir el objetivo del RefuelEU en materia de e-SAF para el 2030, la Unión Europea necesitaría construir alrededor de nueve plantas. En la actualidad, no cuenta con ninguna.

Billetes de avión un 20% más caros

El presidente de la compañía aérea Ryanair, Michael O’Leary, ha advertido que los billetes de avión sufrirán la mayor subida de la historia en el 2027 en Europa por el incremento del coste del combustible tras el estallido de la guerra de Irán. Según sus cálculos, el próximo año los vuelos costarán hasta un 20% más.

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