Los cinco mitos del colágeno que debes conocer

El colágeno es mucho más que un aliado de la belleza. Esta proteína, la más abundante del organismo (representa entre el 25% y el 30% en el cuerpo), actúa como si fuera un andamiaje natural que proporciona estructura y resistencia a numerosos tejidos. Aunque últimamente está de moda por dotar de mayor elasticidad, firmeza y aspecto rejuvenecido a la piel, lo cierto es que también está presente en los huesos, los músculos, los ligamentos y las articulaciones, y desempeña un importante papel en la salud del tejido conectivo, la integridad intestinal y la función vascular.Su función se hace especialmente visible con el paso del tiempo, puesto que a partir de los veinte años el organismo comienza a producir progresivamente menos colágeno, como parte del proceso natural de envejecimiento. Factores relacionados con el estilo de vida, como el estrés, la falta de sueño y una alimentación poco equilibrada, pueden influir además en el estado general de los tejidos.Por todas sus grandes aportacione s, son muchas las personas, sobre todo mujeres, la que deciden tomar colágeno tras ver informaciones sobre esta proteína en redes sociales. Sin embargo, Mariela Martínez , especialista en Nutrición Clínica y Bienestar Integral de Ancient + Brave , asegura que hay que recurrir a la evidencia científica para evitar confusiones y resolver algunas de las dudas habituales. Con este fin, desmonta algunos mitos y aclara qué se debe tener en cuenta sobre el consumo del colágeno hidrolizado.Mito 1: Puedes obtener todo el colágeno que necesitas comiendo proteínaEsto depende de tu etapa de vida. Consumir suficiente proteína a lo largo del día es esencial definitivamente. El colágeno puede ser un complemento dentro de una dieta balanceada, no un sustituto. Se trata de una de las proteínas con mayor contenido de aminoácidos específicos, que el cuerpo utiliza para construir su propio colágeno. Suplementarse con colágeno ayuda a aportar estos bloques de construcción en cantidades significativas. En especial porque antes se consumían estos aminoácidos en alimentos que hoy en día no siempre incluimos como la piel, el cartílago, los huesos, puesto que actualmente se prefieren carnes magras. El mecanismo también importa, el colágeno no viaja directamente a la piel o a los lugares donde se necesita el efecto. Se descompone en aminoácidos y péptidos durante la digestión. En el caso de los péptidos de colágeno hidrolizado, al ser tan pequeños logran absorberse intactos en el torrente sanguíneo, donde se propone que actúan como moléculas señalizadoras, enviando a los fibroblastos (las células responsables de producir colágeno) el mensaje de producir más. Un ensayo clínico aleatorizado de 2024, publicado en Frontiers in Nutrition, confirmó que cantidades significativas de péptidos sí llegan intactos al torrente sanguíneo tras su ingesta, por lo que buscar péptidos hidrolizados de bajo peso molecular (2000-5000 Da) es ideal para favorecer la absorción y la síntesis de colágeno.Hay un doble mecanismo detrás de un colágeno de buena calidad. No solo aporta las materias primas necesarias, también envía la señal para que el cuerpo las use. Eso es lo que distingue de simplemente comer más proteína. Mito 2: Necesitas todos los diferentes «tipos» de colágeno en un mismo suplemento.Esto no es cierto. Existen diferentes ‘tipos’ de colágeno según donde se encuentren en el cuerpo y la función que tienen. Por ejemplo, el tipo I en la piel y los huesos, el tipo II en el cartílago, y así sucesivamente. Cuando el colágeno se hidroliza (se descomponen en péptidos y aminoácidos que tu cuerpo puede absorber), el «tipo» realmente deja de ser relevante. El cuerpo al final trabaja con los péptidos y aminoácidos que recibe y los usa donde más necesite. Por eso, cuando un colágeno dice contener los tipos I a V, en realidad no está diciendo mucho sobre lo que hay en el producto final. Esa información describe el origen de la materia prima antes de procesarse, no lo que tu cuerpo va a recibir una vez hidrolizado. La única excepción es el colágeno tipo II no desnaturalizado, que deliberadamente no se descompone y actúa por un mecanismo completamente distinto, específico para la salud articular. Es un ingrediente totalmente aparte, que suele funcionar mejor en formato de cápsula.Mito 3: Necesitas tomar colágeno marino y bovino juntosEs fácil confundir el colágeno marino y el bovino, y muchas personas creen que el marino es mejor para la piel y el bovino es mejor para las articulaciones. La realidad es que ambos aportan beneficios para la piel, cabello y bienestar general, por lo que no es necesario tomarlos juntos. Una vez hidrolizados, el cuerpo no distingue entre el colágeno de pescado y el de vaca. Ambos se descomponen en los mismos bloques de construcción antes de que el cuerpo los utilice, y no tenemos constancia de ninguna evidencia clínica de que combinar ambas fuentes ofrezca una ventaja adicional. Lo más importante (además de elegir uno de buena calidad), es que se tome una dosis respaldada por la ciencia, dentro de los límites diarios recomendados (5-10 g) y se haga de forma constante. Aparte de eso, la elección entre marino y bovino es realmente personal, que depende de las preferencias alimentarias, valores éticos y lo que se prefiera añadir a las bebidas. Mito 4: El colágeno no resiste el calorEsto es falso. El colágeno hidrolizado está diseñado específicamente para soportar el proceso digestivo, y desde luego puede sobrevivir a una taza de café por la mañana. El proceso de hidrólisis en sí mismo implica temperaturas cuidadosamente controladas en varias etapas, para asegurar que los péptidos lleguen al peso molecular adecuado para una absorción óptima. Lo que sí es cierto es que el colágeno no es indestructible, al final es un ingrediente natural y el calor extremo sí puede tener un efecto sobre él. Sin embargo, un estudio publicado en el Biophysical Journal descubrió que no empieza a degradarse hasta los 300 °C, mientras que el agua hirviendo alcanza apenas los 100 °C. Así que se puede añadir a un té caliente, café o batidos. Lo que sí cambia la historia es si se trata de un suplemento con vitamina C añadida, ya que esa vitamina en particular sí es altamente sensible al calor.Mito 5: Necesitas vitamina C para absorber los suplementos de colágenoNo, no necesitas tomarla junto al suplemento. Este malentendido se ha extendido gracias a mensajes de marketing que no han ayudado precisamente a aclarar las cosas. Los péptidos de colágeno se absorben por su cuenta. El papel de la vitamina C llega después, dentro de tus tejidos, donde ayuda a activar las enzimas que estabilizan el colágeno una vez que ya se ha formado. Un estudio publicado en 2025 por el Journal of Investigative Dermatology encontró que tomar vitamina C a través de la dieta (por ejemplo con 2 kiwis al día) influye directamente en la producción de colágeno y en la renovación de la piel. La buena noticia es que la vitamina C es una de las vitaminas más fáciles de obtener a través de la alimentación diaria, así que lo importante no es añadirla al suplemento, sino mantener una dieta rica en frutas y verduras frescas donde esté presente de forma constante, no tomarla justo en el mismo momento que el suplemento. Además, como la vitamina C es especialmente sensible al calor, tomar el colágeno en un café o té caliente, tiene aún menos sentido combinarla en ese momento. Esto no significa que la vitamina C no tenga espacio en una fórmula de colágeno.MÁS INFORMACIÓN noticia Si «La obsesión por cumplir hábitos no es saludable, produce ahogo» noticia Si «A la mierda la dieta. Si esperas a adelgazar para respetar tu cuerpo, cometes un error» noticia Si Anclar cuerpo y mente para alcanzar la calma interiorPor tanto, insiste esta experta, los suplementos de colágeno ofrecen beneficios que van mucho más allá del cuidado de la piel y la belleza, desde la salud articular hasta la recuperación muscular y el bienestar general. «Desmontar estos mitos da las herramientas para decidir, con criterio, cómo (y si) el colágeno encaja en tu rutina. Como con cualquier suplemento, lo esencial es elegir productos de calidad, procedentes de fuentes responsables, y combinarlos con una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. El colágeno funciona mejor como parte de esa base, nunca como sustituto de ella», concluye. El colágeno es mucho más que un aliado de la belleza. Esta proteína, la más abundante del organismo (representa entre el 25% y el 30% en el cuerpo), actúa como si fuera un andamiaje natural que proporciona estructura y resistencia a numerosos tejidos. Aunque últimamente está de moda por dotar de mayor elasticidad, firmeza y aspecto rejuvenecido a la piel, lo cierto es que también está presente en los huesos, los músculos, los ligamentos y las articulaciones, y desempeña un importante papel en la salud del tejido conectivo, la integridad intestinal y la función vascular.Su función se hace especialmente visible con el paso del tiempo, puesto que a partir de los veinte años el organismo comienza a producir progresivamente menos colágeno, como parte del proceso natural de envejecimiento. Factores relacionados con el estilo de vida, como el estrés, la falta de sueño y una alimentación poco equilibrada, pueden influir además en el estado general de los tejidos.Por todas sus grandes aportacione s, son muchas las personas, sobre todo mujeres, la que deciden tomar colágeno tras ver informaciones sobre esta proteína en redes sociales. Sin embargo, Mariela Martínez , especialista en Nutrición Clínica y Bienestar Integral de Ancient + Brave , asegura que hay que recurrir a la evidencia científica para evitar confusiones y resolver algunas de las dudas habituales. Con este fin, desmonta algunos mitos y aclara qué se debe tener en cuenta sobre el consumo del colágeno hidrolizado.Mito 1: Puedes obtener todo el colágeno que necesitas comiendo proteínaEsto depende de tu etapa de vida. Consumir suficiente proteína a lo largo del día es esencial definitivamente. El colágeno puede ser un complemento dentro de una dieta balanceada, no un sustituto. Se trata de una de las proteínas con mayor contenido de aminoácidos específicos, que el cuerpo utiliza para construir su propio colágeno. Suplementarse con colágeno ayuda a aportar estos bloques de construcción en cantidades significativas. En especial porque antes se consumían estos aminoácidos en alimentos que hoy en día no siempre incluimos como la piel, el cartílago, los huesos, puesto que actualmente se prefieren carnes magras. El mecanismo también importa, el colágeno no viaja directamente a la piel o a los lugares donde se necesita el efecto. Se descompone en aminoácidos y péptidos durante la digestión. En el caso de los péptidos de colágeno hidrolizado, al ser tan pequeños logran absorberse intactos en el torrente sanguíneo, donde se propone que actúan como moléculas señalizadoras, enviando a los fibroblastos (las células responsables de producir colágeno) el mensaje de producir más. Un ensayo clínico aleatorizado de 2024, publicado en Frontiers in Nutrition, confirmó que cantidades significativas de péptidos sí llegan intactos al torrente sanguíneo tras su ingesta, por lo que buscar péptidos hidrolizados de bajo peso molecular (2000-5000 Da) es ideal para favorecer la absorción y la síntesis de colágeno.Hay un doble mecanismo detrás de un colágeno de buena calidad. No solo aporta las materias primas necesarias, también envía la señal para que el cuerpo las use. Eso es lo que distingue de simplemente comer más proteína. Mito 2: Necesitas todos los diferentes «tipos» de colágeno en un mismo suplemento.Esto no es cierto. Existen diferentes ‘tipos’ de colágeno según donde se encuentren en el cuerpo y la función que tienen. Por ejemplo, el tipo I en la piel y los huesos, el tipo II en el cartílago, y así sucesivamente. Cuando el colágeno se hidroliza (se descomponen en péptidos y aminoácidos que tu cuerpo puede absorber), el «tipo» realmente deja de ser relevante. El cuerpo al final trabaja con los péptidos y aminoácidos que recibe y los usa donde más necesite. Por eso, cuando un colágeno dice contener los tipos I a V, en realidad no está diciendo mucho sobre lo que hay en el producto final. Esa información describe el origen de la materia prima antes de procesarse, no lo que tu cuerpo va a recibir una vez hidrolizado. La única excepción es el colágeno tipo II no desnaturalizado, que deliberadamente no se descompone y actúa por un mecanismo completamente distinto, específico para la salud articular. Es un ingrediente totalmente aparte, que suele funcionar mejor en formato de cápsula.Mito 3: Necesitas tomar colágeno marino y bovino juntosEs fácil confundir el colágeno marino y el bovino, y muchas personas creen que el marino es mejor para la piel y el bovino es mejor para las articulaciones. La realidad es que ambos aportan beneficios para la piel, cabello y bienestar general, por lo que no es necesario tomarlos juntos. Una vez hidrolizados, el cuerpo no distingue entre el colágeno de pescado y el de vaca. Ambos se descomponen en los mismos bloques de construcción antes de que el cuerpo los utilice, y no tenemos constancia de ninguna evidencia clínica de que combinar ambas fuentes ofrezca una ventaja adicional. Lo más importante (además de elegir uno de buena calidad), es que se tome una dosis respaldada por la ciencia, dentro de los límites diarios recomendados (5-10 g) y se haga de forma constante. Aparte de eso, la elección entre marino y bovino es realmente personal, que depende de las preferencias alimentarias, valores éticos y lo que se prefiera añadir a las bebidas. Mito 4: El colágeno no resiste el calorEsto es falso. El colágeno hidrolizado está diseñado específicamente para soportar el proceso digestivo, y desde luego puede sobrevivir a una taza de café por la mañana. El proceso de hidrólisis en sí mismo implica temperaturas cuidadosamente controladas en varias etapas, para asegurar que los péptidos lleguen al peso molecular adecuado para una absorción óptima. Lo que sí es cierto es que el colágeno no es indestructible, al final es un ingrediente natural y el calor extremo sí puede tener un efecto sobre él. Sin embargo, un estudio publicado en el Biophysical Journal descubrió que no empieza a degradarse hasta los 300 °C, mientras que el agua hirviendo alcanza apenas los 100 °C. Así que se puede añadir a un té caliente, café o batidos. Lo que sí cambia la historia es si se trata de un suplemento con vitamina C añadida, ya que esa vitamina en particular sí es altamente sensible al calor.Mito 5: Necesitas vitamina C para absorber los suplementos de colágenoNo, no necesitas tomarla junto al suplemento. Este malentendido se ha extendido gracias a mensajes de marketing que no han ayudado precisamente a aclarar las cosas. Los péptidos de colágeno se absorben por su cuenta. El papel de la vitamina C llega después, dentro de tus tejidos, donde ayuda a activar las enzimas que estabilizan el colágeno una vez que ya se ha formado. Un estudio publicado en 2025 por el Journal of Investigative Dermatology encontró que tomar vitamina C a través de la dieta (por ejemplo con 2 kiwis al día) influye directamente en la producción de colágeno y en la renovación de la piel. La buena noticia es que la vitamina C es una de las vitaminas más fáciles de obtener a través de la alimentación diaria, así que lo importante no es añadirla al suplemento, sino mantener una dieta rica en frutas y verduras frescas donde esté presente de forma constante, no tomarla justo en el mismo momento que el suplemento. Además, como la vitamina C es especialmente sensible al calor, tomar el colágeno en un café o té caliente, tiene aún menos sentido combinarla en ese momento. Esto no significa que la vitamina C no tenga espacio en una fórmula de colágeno.MÁS INFORMACIÓN noticia Si «La obsesión por cumplir hábitos no es saludable, produce ahogo» noticia Si «A la mierda la dieta. Si esperas a adelgazar para respetar tu cuerpo, cometes un error» noticia Si Anclar cuerpo y mente para alcanzar la calma interiorPor tanto, insiste esta experta, los suplementos de colágeno ofrecen beneficios que van mucho más allá del cuidado de la piel y la belleza, desde la salud articular hasta la recuperación muscular y el bienestar general. «Desmontar estos mitos da las herramientas para decidir, con criterio, cómo (y si) el colágeno encaja en tu rutina. Como con cualquier suplemento, lo esencial es elegir productos de calidad, procedentes de fuentes responsables, y combinarlos con una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. El colágeno funciona mejor como parte de esa base, nunca como sustituto de ella», concluye.  

El colágeno es mucho más que un aliado de la belleza. Esta proteína, la más abundante del organismo (representa entre el 25% y el 30% en el cuerpo), actúa como si fuera un andamiaje natural que proporciona estructura y resistencia a numerosos tejidos. Aunque últimamente … está de moda por dotar de mayor elasticidad, firmeza y aspecto rejuvenecido a la piel, lo cierto es que también está presente en los huesos, los músculos, los ligamentos y las articulaciones, y desempeña un importante papel en la salud del tejido conectivo, la integridad intestinal y la función vascular.

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