La participación de Jeff Bezos en el regreso a la Luna, en la picota por la monstruosa explosión de su cohete en Florida

Las imágenes son tan espectaculares que recuerdan a una bomba atómica. Un cohete New Glenn perteneciente a la empresa aeroespacial del magnate Jeff Bezos, Blue Origin , ha explotado repentinamente esta madrugada mientras se realizaba una prueba en su plataforma de lanzamiento, en la Estación de la Fuerza Espacial en Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.). Tanto el cohete como el resto de la infraestructura fueron devorados por las llamas, convertidos en una gigantesca bola de fuego. Afortunadamente, la compañía ha anunciado que todo el personal se encuentra a salvo, pero, a la espera de que los daños sean valorados, con la infraestructura destrozada y el cohete inutilizado, es más que probable que el incidente afecte seriamente a la participación de la firma en las misiones Artemis de la NASA para regresar a la Luna. «Hemos detectado una anomalía durante la prueba de encendido estático», ha indicado la empresa en un mensaje publicado en redes. El ensayo consistía en encender los siete motores de la etapa propulsora, al mismo tiempo que se mantenía el cohete firmemente sujeto a la plataforma de lanzamiento, lo que se conoce como ‘hot-fire test’. Sin embargo, las cosas no fueron en absoluto como se esperaba. En un instante, sobre las 21.00 horas local, tres de la madrugada en la península, las llamas comenzaron a elevarse por los costados del vehículo, un gigante reutilizable de 98 metros de altura, y todo se convirtió en un infierno.Noticia relacionada general No No La NASA desvela sus planes para Artemis III: durará más de diez días e involucrará a varias naves en el espacio Patricia BioscaLa bola de fuego dañó gravemente el vehículo y la plataforma de lanzamiento LC-36, la única construida para New Glenn. Probablemente, Blue Origin tardará meses, como mínimo, en reparar la infraestructura y los equipos dañados, lo que afectará seriamente sus planes. Al parecer, viviendas en Cabo Cañaveral y Cocoa Beach notaron la sacudida provocada por la explosión, mientras los equipos de emergencia permanecieron en la zona más de una hora. Las autoridades locales indicaron que no había amenaza por emanaciones u otros peligros inmediatos«Un día muy duro»Todavía no está clara la causa de la explosión. Bezos ha indicado que, pese a que «es demasiado pronto» para conocer qué ha ocurrido, ya se está trabajando para averiguarlo. «Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena», ha zanjado el multimillonario. Las pérdidas podrían valorarse en miles de millones dólares, pero quizás ese no sea el principal problema para una de las personas más ricas del mundo. El trago más amargo son las posibles repercusiones para Blue Origin, la NASA y el ambicioso programa Artemis para regresar a la Luna y establecerse en ella. New Glenn es el cohete elegido para lanzar la misión Blue Moon de Blue Origin, uno de los dos vehículos privados, junto con la Starship de SpaceX, que la NASA seleccionó para llevar a los astronautas hasta la Luna. La agencia anunció el pasado martes que había adjudicado contratos a Blue Origin para que Blue Moon transporte dos rovers exploradores privados a la superficie de la Luna, uno de ellos antes de 2028, cuando se espera que la tripulación de Artemis IV vuelva a pisar el regolito. Estas misiones son clave para la construcción de la base lunar que la agencia planea establecer cerca del polo sur, una oscura región plagada de cráteres donde se acumula hielo de agua. Antes, a finales de este año, Blue Origin pretende enviar un prototipo robótico del vehículo, llamado Blue Moon Mark 1, a la superficie lunar para poner a prueba sus capacidades. Ahora todo queda en el aire. El director de la NASA, Jared Isaacman, ha señalado en un mensaje en redes que «los vuelos espaciales no perdonan» y que «desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de gran tonelaje es extraordinariamente difícil». Por ello, se ha comprometido a colaborar con sus socios para «apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar las repercusiones a corto plazo en las misiones y volver a lanzar cohetes». Proporcionarán información sobre cualquier repercusión en los programas Artemis y Moon Base (Base Lunar) «a medida que esté disponible». El New Glenn solo ha volado tres veces hasta la fecha, y no siempre con buenos resultados. En su tercer vuelo, el pasado abril, no logró desplegar su carga útil, un satélite de comunicaciones, en la órbita prevista. Por este motivo, la Administración Federal de Aviación de EE. UU. suspendió brevemente los lanzamientos del cohete, suspensión que, precisamente, había sido levantada hace días. En el cuarto vuelo, previsto para el 4 de junio y para el que se llevaba a cabo la prueba, el cohete pretendía desplegar 48 satélites para la constelación de internet de Amazon, llamada Leo, competencia directa de la red Starlink de Space X. Lo ocurrido plantea un problema a Amazon, también propiedad de Bezos, que necesita lanzadores para no quedarse atrás en la carrera de las comunicaciones por satélite. Al menos, la carga aún no había sido subida a bordo, por lo que no se ha visto afectada.Blue Origin tardará meses, como mínimo, en reparar la infraestructura y los equipos dañados, lo que afectará seriamente sus planesPara Raúl Torres, CEO de la compañía de transporte espacial PLD Space , la explosión del New Glenn no tiene nada que ver con las que estamos acostumbrados a ver en las pruebas de Starship. «Esto es otra cosa. Los Falcon 9, la piedra angular de Space X, no explotan, pero sí fallan adrede los Starship, pensados para no ser recuperados. También se podía ver al Ariane 6 explotar, la diferencia es que Space X te lo enseña. Pero lo del New Glenn no es algo esperado, es un accidente y no debería pasar en ningún cohete», asegura. A falta de que la compañía explique formalmente qué ha sucedido, Torres cree que el fallo podría estar asociado a los motores de la primera etapa o al sistema de alimentación de los motores. «Los vídeos muestran una explosión monstruosamente grande que ha debido de destrozar la plataforma de lanzamiento completamente, lo que implica que el programa de Blue Origin puede tener un retraso de un año debido a esos daños», señala. «Creo que ha sido la segunda explosión en plataforma más potente de la historia de la carrera espacial después de la del cohete soviético N1», añade.Salida a bolsa Sin duda, «afectará a la participación de Blue Origina en la carrera espacial. Especialmente en los lanzamientos previstos con New Glenn, como el de su aterrizador lunar. Si no es posible utilizar el cohete en el corto plazo, probablemente la NASA buscará lanzadores alternativos para poder cumplir las fechas», comenta. Torres cree que el incidente puede beneficiar al competidor Space X «en el sentido de que misiones que iban ser lanzadas con New Glenn podrían optar ahora por un Falcon 9, pero, por el otro lado, puede perjudicarle en su salida a bolsa, por un posible efecto miedo en los inversores». Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX, ha expresado sus condolencias a Bezos en X: «Lamento ver esto, espero que te recuperes pronto», ha dicho. Como explica Torres, este tipo de sucesos pone de manifiesto «la complejidad» que hay detrás de esta industria, «que un error, por pequeño que sea, puede tener unas consecuencias apocalípticas». Las imágenes son tan espectaculares que recuerdan a una bomba atómica. Un cohete New Glenn perteneciente a la empresa aeroespacial del magnate Jeff Bezos, Blue Origin , ha explotado repentinamente esta madrugada mientras se realizaba una prueba en su plataforma de lanzamiento, en la Estación de la Fuerza Espacial en Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.). Tanto el cohete como el resto de la infraestructura fueron devorados por las llamas, convertidos en una gigantesca bola de fuego. Afortunadamente, la compañía ha anunciado que todo el personal se encuentra a salvo, pero, a la espera de que los daños sean valorados, con la infraestructura destrozada y el cohete inutilizado, es más que probable que el incidente afecte seriamente a la participación de la firma en las misiones Artemis de la NASA para regresar a la Luna. «Hemos detectado una anomalía durante la prueba de encendido estático», ha indicado la empresa en un mensaje publicado en redes. El ensayo consistía en encender los siete motores de la etapa propulsora, al mismo tiempo que se mantenía el cohete firmemente sujeto a la plataforma de lanzamiento, lo que se conoce como ‘hot-fire test’. Sin embargo, las cosas no fueron en absoluto como se esperaba. En un instante, sobre las 21.00 horas local, tres de la madrugada en la península, las llamas comenzaron a elevarse por los costados del vehículo, un gigante reutilizable de 98 metros de altura, y todo se convirtió en un infierno.Noticia relacionada general No No La NASA desvela sus planes para Artemis III: durará más de diez días e involucrará a varias naves en el espacio Patricia BioscaLa bola de fuego dañó gravemente el vehículo y la plataforma de lanzamiento LC-36, la única construida para New Glenn. Probablemente, Blue Origin tardará meses, como mínimo, en reparar la infraestructura y los equipos dañados, lo que afectará seriamente sus planes. Al parecer, viviendas en Cabo Cañaveral y Cocoa Beach notaron la sacudida provocada por la explosión, mientras los equipos de emergencia permanecieron en la zona más de una hora. Las autoridades locales indicaron que no había amenaza por emanaciones u otros peligros inmediatos«Un día muy duro»Todavía no está clara la causa de la explosión. Bezos ha indicado que, pese a que «es demasiado pronto» para conocer qué ha ocurrido, ya se está trabajando para averiguarlo. «Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena», ha zanjado el multimillonario. Las pérdidas podrían valorarse en miles de millones dólares, pero quizás ese no sea el principal problema para una de las personas más ricas del mundo. El trago más amargo son las posibles repercusiones para Blue Origin, la NASA y el ambicioso programa Artemis para regresar a la Luna y establecerse en ella. New Glenn es el cohete elegido para lanzar la misión Blue Moon de Blue Origin, uno de los dos vehículos privados, junto con la Starship de SpaceX, que la NASA seleccionó para llevar a los astronautas hasta la Luna. La agencia anunció el pasado martes que había adjudicado contratos a Blue Origin para que Blue Moon transporte dos rovers exploradores privados a la superficie de la Luna, uno de ellos antes de 2028, cuando se espera que la tripulación de Artemis IV vuelva a pisar el regolito. Estas misiones son clave para la construcción de la base lunar que la agencia planea establecer cerca del polo sur, una oscura región plagada de cráteres donde se acumula hielo de agua. Antes, a finales de este año, Blue Origin pretende enviar un prototipo robótico del vehículo, llamado Blue Moon Mark 1, a la superficie lunar para poner a prueba sus capacidades. Ahora todo queda en el aire. El director de la NASA, Jared Isaacman, ha señalado en un mensaje en redes que «los vuelos espaciales no perdonan» y que «desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de gran tonelaje es extraordinariamente difícil». Por ello, se ha comprometido a colaborar con sus socios para «apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar las repercusiones a corto plazo en las misiones y volver a lanzar cohetes». Proporcionarán información sobre cualquier repercusión en los programas Artemis y Moon Base (Base Lunar) «a medida que esté disponible». El New Glenn solo ha volado tres veces hasta la fecha, y no siempre con buenos resultados. En su tercer vuelo, el pasado abril, no logró desplegar su carga útil, un satélite de comunicaciones, en la órbita prevista. Por este motivo, la Administración Federal de Aviación de EE. UU. suspendió brevemente los lanzamientos del cohete, suspensión que, precisamente, había sido levantada hace días. En el cuarto vuelo, previsto para el 4 de junio y para el que se llevaba a cabo la prueba, el cohete pretendía desplegar 48 satélites para la constelación de internet de Amazon, llamada Leo, competencia directa de la red Starlink de Space X. Lo ocurrido plantea un problema a Amazon, también propiedad de Bezos, que necesita lanzadores para no quedarse atrás en la carrera de las comunicaciones por satélite. Al menos, la carga aún no había sido subida a bordo, por lo que no se ha visto afectada.Blue Origin tardará meses, como mínimo, en reparar la infraestructura y los equipos dañados, lo que afectará seriamente sus planesPara Raúl Torres, CEO de la compañía de transporte espacial PLD Space , la explosión del New Glenn no tiene nada que ver con las que estamos acostumbrados a ver en las pruebas de Starship. «Esto es otra cosa. Los Falcon 9, la piedra angular de Space X, no explotan, pero sí fallan adrede los Starship, pensados para no ser recuperados. También se podía ver al Ariane 6 explotar, la diferencia es que Space X te lo enseña. Pero lo del New Glenn no es algo esperado, es un accidente y no debería pasar en ningún cohete», asegura. A falta de que la compañía explique formalmente qué ha sucedido, Torres cree que el fallo podría estar asociado a los motores de la primera etapa o al sistema de alimentación de los motores. «Los vídeos muestran una explosión monstruosamente grande que ha debido de destrozar la plataforma de lanzamiento completamente, lo que implica que el programa de Blue Origin puede tener un retraso de un año debido a esos daños», señala. «Creo que ha sido la segunda explosión en plataforma más potente de la historia de la carrera espacial después de la del cohete soviético N1», añade.Salida a bolsa Sin duda, «afectará a la participación de Blue Origina en la carrera espacial. Especialmente en los lanzamientos previstos con New Glenn, como el de su aterrizador lunar. Si no es posible utilizar el cohete en el corto plazo, probablemente la NASA buscará lanzadores alternativos para poder cumplir las fechas», comenta. Torres cree que el incidente puede beneficiar al competidor Space X «en el sentido de que misiones que iban ser lanzadas con New Glenn podrían optar ahora por un Falcon 9, pero, por el otro lado, puede perjudicarle en su salida a bolsa, por un posible efecto miedo en los inversores». Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX, ha expresado sus condolencias a Bezos en X: «Lamento ver esto, espero que te recuperes pronto», ha dicho. Como explica Torres, este tipo de sucesos pone de manifiesto «la complejidad» que hay detrás de esta industria, «que un error, por pequeño que sea, puede tener unas consecuencias apocalípticas».  

Las imágenes son tan espectaculares que recuerdan a una bomba atómica. Un cohete New Glenn perteneciente a la empresa aeroespacial del magnate Jeff Bezos, Blue Origin, ha explotado repentinamente esta madrugada mientras se realizaba una prueba en su plataforma de lanzamiento, en la Estación … de la Fuerza Espacial en Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.). Tanto el cohete como el resto de la infraestructura fueron devorados por las llamas, convertidos en una gigantesca bola de fuego. Afortunadamente, la compañía ha anunciado que todo el personal se encuentra a salvo, pero, a la espera de que los daños sean valorados, con la infraestructura destrozada y el cohete inutilizado, es más que probable que el incidente afecte seriamente a la participación de la firma en las misiones Artemis de la NASA para regresar a la Luna.

 RSS de noticias de ciencia

Te Puede Interesar