El consorcio internacional que impulsa el Telescopio de Treinta Metros (TMT) ha justificado con una especie de ‘no eres tú, soy yo’ los motivos para rechazar La Palma como lugar de emplazamiento del gigantesco observatorio. Su director ejecutivo, Robert Kirshner, afirma en un comunicado que, aunque la propuesta española era «innovadora y sólida», sus socios no llegaron a un acuerdo para aceptar el esquema de financiación planteado. Descartada la opción de Roque de los Muchachos, TIO (TMT International Observatory) se centra ahora en Hawái para instalar la infraestructura. El consorcio reconoce que la decisión no se debe a ninguna deficiencia en el trabajo realizado por el equipo español, sino que pone el foco en la complejidad financiera del proyecto. Eso a pesar de que el Gobierno de España y el Banco Europeo de Inversiones estaban dispuestos a movilizar hasta 1.000 millones de euros para el proyecto si se llevaba a La Palma. «Financiar un proyecto de la escala del TMT entre varios países y con una vida útil de 50 años es complejo», afirma Kirshner. «Esos eran desafíos que nos correspondía resolver a nosotros, no a España», añade. El nuevo comunicado, sin embargo, no detalla qué elementos concretos de la propuesta española impidieron alcanzar un acuerdo entre sus socios. El consorcio insiste así en separar las dificultades que rodean la financiación internacional del proyecto de la calidad de la propuesta presentada por España. Según explica Kirshner, durante meses sus equipos trabajaron con científicos y responsables españoles en cuestiones de ingeniería, costes y calendario relacionadas con la eventual construcción del TMT en el Observatorio del Roque de los Muchachos.Kirshner admite que el compromiso de España con el proyecto fue «extraordinario» y alaba la «excelencia científica» del Observatorio del Roque de los Muchachos y el «prestigio internacional» del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).La montaña sagradaLa decisión de descartar La Palma supuso un giro inesperado tras los meses de negociaciones mantenidos con España. Resulto una sorpresa para el propio Ministerio de Ciencia, que se enteró de la decisión por una carta enviada a la ministra Diana Morant. El Gobierno español había planteado una alternativa de financiación casi irresistible con la ayuda del Banco Europeo de Inversiones: 1.000 millones de euros si el consorcio internacional elegía el Roque de los Muchachos como sede. En concreto, 400 millones de euros desde el Ministerio de Ciencia junto con un préstamo de 600 millones de euros que saldrían del Banco Europeo de Inversiones.Descartada La Palma, el consorcio asegura que continuará trabajando para instalar el observatorio en Mauna Kea, un lugar con un profundo significado cultural, espiritual e histórico para los nativos hawaianos, que llevan años mostrando su rechazo al TMT. La comunidad local considera su montaña sagrada y cree que seguir construyendo en ella grandes instalaciones científicas supone alterar o profanar ese espacio. En el lugar ya existen numerosos observatorios. TIO estaría actualmente a la espera de financiación de la National Science Foundation (NSF) para poder comenzar la construcción.Si sigue adelante, el TMT será uno de los telescopios ópticos e infrarrojos más grandes jamás concebidos, con un espejo primario de 30 metros de diámetro. Su construcción permitiría estudiar desde la formación de las primeras galaxias hasta los exoplanetas y la naturaleza de la materia y la energía del Universo. El consorcio internacional que impulsa el Telescopio de Treinta Metros (TMT) ha justificado con una especie de ‘no eres tú, soy yo’ los motivos para rechazar La Palma como lugar de emplazamiento del gigantesco observatorio. Su director ejecutivo, Robert Kirshner, afirma en un comunicado que, aunque la propuesta española era «innovadora y sólida», sus socios no llegaron a un acuerdo para aceptar el esquema de financiación planteado. Descartada la opción de Roque de los Muchachos, TIO (TMT International Observatory) se centra ahora en Hawái para instalar la infraestructura. El consorcio reconoce que la decisión no se debe a ninguna deficiencia en el trabajo realizado por el equipo español, sino que pone el foco en la complejidad financiera del proyecto. Eso a pesar de que el Gobierno de España y el Banco Europeo de Inversiones estaban dispuestos a movilizar hasta 1.000 millones de euros para el proyecto si se llevaba a La Palma. «Financiar un proyecto de la escala del TMT entre varios países y con una vida útil de 50 años es complejo», afirma Kirshner. «Esos eran desafíos que nos correspondía resolver a nosotros, no a España», añade. El nuevo comunicado, sin embargo, no detalla qué elementos concretos de la propuesta española impidieron alcanzar un acuerdo entre sus socios. El consorcio insiste así en separar las dificultades que rodean la financiación internacional del proyecto de la calidad de la propuesta presentada por España. Según explica Kirshner, durante meses sus equipos trabajaron con científicos y responsables españoles en cuestiones de ingeniería, costes y calendario relacionadas con la eventual construcción del TMT en el Observatorio del Roque de los Muchachos.Kirshner admite que el compromiso de España con el proyecto fue «extraordinario» y alaba la «excelencia científica» del Observatorio del Roque de los Muchachos y el «prestigio internacional» del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).La montaña sagradaLa decisión de descartar La Palma supuso un giro inesperado tras los meses de negociaciones mantenidos con España. Resulto una sorpresa para el propio Ministerio de Ciencia, que se enteró de la decisión por una carta enviada a la ministra Diana Morant. El Gobierno español había planteado una alternativa de financiación casi irresistible con la ayuda del Banco Europeo de Inversiones: 1.000 millones de euros si el consorcio internacional elegía el Roque de los Muchachos como sede. En concreto, 400 millones de euros desde el Ministerio de Ciencia junto con un préstamo de 600 millones de euros que saldrían del Banco Europeo de Inversiones.Descartada La Palma, el consorcio asegura que continuará trabajando para instalar el observatorio en Mauna Kea, un lugar con un profundo significado cultural, espiritual e histórico para los nativos hawaianos, que llevan años mostrando su rechazo al TMT. La comunidad local considera su montaña sagrada y cree que seguir construyendo en ella grandes instalaciones científicas supone alterar o profanar ese espacio. En el lugar ya existen numerosos observatorios. TIO estaría actualmente a la espera de financiación de la National Science Foundation (NSF) para poder comenzar la construcción.Si sigue adelante, el TMT será uno de los telescopios ópticos e infrarrojos más grandes jamás concebidos, con un espejo primario de 30 metros de diámetro. Su construcción permitiría estudiar desde la formación de las primeras galaxias hasta los exoplanetas y la naturaleza de la materia y la energía del Universo.
El consorcio internacional que impulsa el Telescopio de Treinta Metros (TMT) ha explicado los motivos por los que ha decidido no seguir adelante, por ahora, con la propuesta española para instalar el gigantesco observatorio en el Roque de los Muchachos, en La Palma. En un … comunicado firmado por su director ejecutivo, Robert Kirshner, la organización explica que descartó La Palma al no poder aceptar la oferta financiera española.
«TIO no está actualmente considerando el Roque de los Muchachos», señala el comunicado. El consorcio añade, no obstante, que reconoce que la propuesta española era «innovadora y sólida» y que la decisión no se debe a ninguna deficiencia en el trabajo realizado por el equipo español.
La explicación de TMT pone el foco en la complejidad financiera del proyecto. «Financiar un proyecto de la escala del TMT entre varios países y con una vida útil de 50 años es complejo», afirma Kirshner. «Esos eran desafíos que nos correspondía resolver a nosotros, no a España», añade.
El consorcio insiste así en separar las dificultades que rodean la financiación internacional del proyecto de la calidad de la propuesta presentada por España. Según explica, durante meses sus equipos trabajaron con científicos y responsables españoles en cuestiones de ingeniería, costes y calendario relacionadas con una eventual construcción del TMT en el Observatorio del Roque de los Muchachos.
Pese a la propuesta española, TMT mantiene ahora su emplazamiento principal en Hawái como destino del telescopio. El consorcio asegura que continuará trabajando para instalar allí el observatorio.
La decisión supone un giro respecto a los meses de negociaciones mantenidos con España. El Gobierno español había planteado una alternativa de financiación para tratar de atraer el proyecto a La Palma, después de que la construcción del TMT en Hawái se haya enfrentado durante años a dificultades relacionadas con el emplazamiento previsto.
El nuevo comunicado, sin embargo, no detalla qué elementos concretos de la propuesta financiera española impidieron alcanzar un acuerdo. TMT se limita a señalar que la financiación de un proyecto de esta escala, en el que participan varios países y cuya vida útil se estima en medio siglo, constituye un desafío complejo para la propia organización.
El tono del comunicado es especialmente elogioso con las instituciones españolas que participaron en las negociaciones. Kirshner agradece expresamente a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, su liderazgo para impulsar la propuesta, y menciona también all director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Valentín Martínez Pillet, así como del Gobierno de Canarias y otras instituciones.
Aunque la decisión deja actualmente fuera al Roque de los Muchachos de la carrera por albergar el TMT, el comunicado trata de dejar claro que el resultado no supone un distanciamiento de España. TIO asegura que mantiene su reconocimiento a la «excelencia científica» del observatorio palmero y al «prestigio internacional» del IAC.
«Valoramos nuestra relación con España y damos la bienvenida a que continúe el diálogo sobre colaboración científica», concluye Kirshner.
El TMT será uno de los telescopios ópticos e infrarrojos más grandes jamás concebidos, con un espejo primario de 30 metros de diámetro. Su construcción permitiría estudiar desde la formación de las primeras galaxias hasta los exoplanetas y la naturaleza de la materia y la energía del Universo.
Por ahora, sin embargo, el consorcio vuelve a poner el foco en su emplazamiento principal en Hawái. La propuesta española queda fuera de sus planes actuales, aunque TMT subraya que el motivo no fue una supuesta falta de solidez de la oferta de España, sino la incapacidad de sus socios para aceptar el esquema de financiación planteado.
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