Aurelio Rojas, cardiólogo: «Las personas que se sienten solas tienen un riesgo de infarto igual a fumar 15 cigarros al día o beber 6 copas»

Cualquier forma disponible de conexión social y comunicación es importante: mejora la respuesta del sistema inmune, reduce la inflamación y mitiga el estrés. Y es que la salud no solo se mide en pasos o en horas de sueño. El bienestar también pasa por reírse, conversar y sentirse acompañado, gestos que activan mecanismos biológicos con impacto directo en la longevidad.«Sentirse feliz, sentirse pleno, dar las gracias, querer, vivir en un ambiente agradable y con un propósito, que es lo que hablábamos previamente, es, es de los factores más importantes para proteger la salud del corazón», indica Aurelio Rojas, especialista en salud cardiovascular y divulgador, en una intervención en el Ágora UTAMED, donde aprovechó para presentar su último libro ‘Tu corazón tiene algo que decirte’.«Nuestra situación emocional, lo que sentimos y cómo vivimos en el día a día influye en nuestro corazón»El influencer de la salud abordó durante la conversación la importancia de los hábitos saludables, la calidad de vida y el impacto de factores menos visibles, como la soledad, en la salud cardiovascular.Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo, con aproximadamente 17,9 millones de fallecimientos anuales, lo que equivale a una de cada tres muertes a nivel global. En este contexto, subraya el experto la necesidad de adoptar una visión integral de la salud que vaya más allá de la alimentación o el ejercicio físico.Uno de los puntos centrales de su intervención fue la soledad no deseada, una realidad que afecta al 20% de la población española, es decir, a más de seis millones de personas. Según el Barómetro de la Fundación ONCE, un 13,5% la sufre de forma crónica, con mayor incidencia en mujeres a partir de los 55 años. Esta situación, cada vez más extendida en una sociedad envejecida, se perfila como una ‘pandemia silenciosa’.«Las personas que se sienten solas tienen un riesgo de infarto exactamente igual a que si nos fumáramos quince cigarros al día o nos bebiéramos seis copas. Y hablamos de estar solo. Con lo cual, pensar que nuestra situación emocional, lo que sentimos y cómo vivimos en el día a día no influye directamente en la salud de nuestro corazón, esto es un error», indica el experto, que explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza.«Tener amigos y hablar genera bienestar y reduce estrés. Relaciones positivas, con sintonía, alargan la vida; las tóxicas, la acortan», indica en una entrevista reciente con ABC Manuel J. Castillo, presidente científico de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL). Algo de lo que también ha hablado recientemente el psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos, autor del libro ‘El regalo de los años. Claves para envejecer felices’, que defiende que mantener una mentalidad positiva y socializar son dos de los grandes secretos de la longevidad: «Está demostrado que las personas extrovertidas, comunicadoras y que tienden a relacionarse viven más tiempo que las introvertidas», reflexiona. Cualquier forma disponible de conexión social y comunicación es importante: mejora la respuesta del sistema inmune, reduce la inflamación y mitiga el estrés. Y es que la salud no solo se mide en pasos o en horas de sueño. El bienestar también pasa por reírse, conversar y sentirse acompañado, gestos que activan mecanismos biológicos con impacto directo en la longevidad.«Sentirse feliz, sentirse pleno, dar las gracias, querer, vivir en un ambiente agradable y con un propósito, que es lo que hablábamos previamente, es, es de los factores más importantes para proteger la salud del corazón», indica Aurelio Rojas, especialista en salud cardiovascular y divulgador, en una intervención en el Ágora UTAMED, donde aprovechó para presentar su último libro ‘Tu corazón tiene algo que decirte’.«Nuestra situación emocional, lo que sentimos y cómo vivimos en el día a día influye en nuestro corazón»El influencer de la salud abordó durante la conversación la importancia de los hábitos saludables, la calidad de vida y el impacto de factores menos visibles, como la soledad, en la salud cardiovascular.Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo, con aproximadamente 17,9 millones de fallecimientos anuales, lo que equivale a una de cada tres muertes a nivel global. En este contexto, subraya el experto la necesidad de adoptar una visión integral de la salud que vaya más allá de la alimentación o el ejercicio físico.Uno de los puntos centrales de su intervención fue la soledad no deseada, una realidad que afecta al 20% de la población española, es decir, a más de seis millones de personas. Según el Barómetro de la Fundación ONCE, un 13,5% la sufre de forma crónica, con mayor incidencia en mujeres a partir de los 55 años. Esta situación, cada vez más extendida en una sociedad envejecida, se perfila como una ‘pandemia silenciosa’.«Las personas que se sienten solas tienen un riesgo de infarto exactamente igual a que si nos fumáramos quince cigarros al día o nos bebiéramos seis copas. Y hablamos de estar solo. Con lo cual, pensar que nuestra situación emocional, lo que sentimos y cómo vivimos en el día a día no influye directamente en la salud de nuestro corazón, esto es un error», indica el experto, que explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza.«Tener amigos y hablar genera bienestar y reduce estrés. Relaciones positivas, con sintonía, alargan la vida; las tóxicas, la acortan», indica en una entrevista reciente con ABC Manuel J. Castillo, presidente científico de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL). Algo de lo que también ha hablado recientemente el psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos, autor del libro ‘El regalo de los años. Claves para envejecer felices’, que defiende que mantener una mentalidad positiva y socializar son dos de los grandes secretos de la longevidad: «Está demostrado que las personas extrovertidas, comunicadoras y que tienden a relacionarse viven más tiempo que las introvertidas», reflexiona.  

Cualquier forma disponible de conexión social y comunicación es importante: mejora la respuesta del sistema inmune, reduce la inflamación y mitiga el estrés. Y es que la salud no solo se mide en pasos o en horas de sueño. El bienestar también pasa por reírse, … conversar y sentirse acompañado, gestos que activan mecanismos biológicos con impacto directo en la longevidad.

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