El descanso nocturno es un pilar fundamental para la salud física y mental de cualquier persona, aunque conseguir un sueño reparador no siempre resulta una tarea sencilla.A lo largo del año, son múltiples los factores que alteran la calidad del sueño, convirtiendo el momento de ir a la cama en un auténtico desafío para quienes sufren de insomnio o dificultades para desconectar.Durante los meses estivales, por ejemplo, el calor sofocante y las altas temperaturas nocturnas dificultan enormemente la conciliación del sueño . El cuerpo humano necesita descender su temperatura interna para inducir el descanso, y las olas de calor veraniegas interfieren de manera directa en este proceso.Más allá de los factores ambientales, el ritmo de vida actual ejerce una presión constante sobre el organismo que repercute de forma negativa en las horas de descanso. Las jornadas laborales interminables, la hiperconectividad y el estrés acumulado durante el día mantienen al sistema nervioso en un estado de alerta continuo.Ante esta realidad tan común, surgen alternativas prácticas y accesibles para calmar la mente y facilitar el descanso sin necesidad de recurrir a fármacos. Entre ellas destaca una técnica muy popular difundida por el psiquiatra Alejandro Martínez Rico , quien asegura que se trata de un recurso sencillo pero sumamente eficaz para inducir el sueño.En qué consisteEl propio especialista describe durante su entrevista en ‘El podcast de Endor (El Secreto de la Vida)’ su método indicando que «funciona mucho y no deja de ser un truco, que entendamos que es un truco pero muy efectivo». El procedimiento consiste en tumbarse, cerrar los párpados y realizar una secuencia corporal muy específica y consciente.Detallando el ejercicio, el psiquiatra explica: «Yo me tumbo en la cama y cierro los ojos. Aunque quede muy ridículo, muevo primero los ojos hacia arriba, luego hacia abajo, luego hago un giro con los ojos hacia la derecha, luego hacia la izquierda y repito este ciclo varias veces , y antes de que te des cuenta, es superprobable que te hayas quedado dormido».Respecto a la base de su eficacia, añade: «No tenemos un estudio científico que me diga es efectivo, porque es un truco práctico del día a día, pero que a muchísima gente le va muy bien porque hace que cambiemos el foco de atención. El sueño, mientras más lo busco, menos lo encuentro«.Además, destaca que con este truco «estoy haciendo un movimiento de EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), conectando ambos hemisferios del cerebro, lo cual me puede ayudar a dormir muchísimo mejor».«A muchísima gente le va muy bien porque hace que cambiemos el foco de atención»La validación de este método proviene directamente de la experiencia compartida por quienes lo han probado y comprueban sus beneficios en primera persona. Alejandro Martínez concluye señalando que «hay gente que me sigue parando por la calle: ‘oye, que hago tu truco y es superefectivo’», cuenta sobre esta técnica que sirve como remedio, entre otras cuestiones, a la sobreestimulación diaria. El descanso nocturno es un pilar fundamental para la salud física y mental de cualquier persona, aunque conseguir un sueño reparador no siempre resulta una tarea sencilla.A lo largo del año, son múltiples los factores que alteran la calidad del sueño, convirtiendo el momento de ir a la cama en un auténtico desafío para quienes sufren de insomnio o dificultades para desconectar.Durante los meses estivales, por ejemplo, el calor sofocante y las altas temperaturas nocturnas dificultan enormemente la conciliación del sueño . El cuerpo humano necesita descender su temperatura interna para inducir el descanso, y las olas de calor veraniegas interfieren de manera directa en este proceso.Más allá de los factores ambientales, el ritmo de vida actual ejerce una presión constante sobre el organismo que repercute de forma negativa en las horas de descanso. Las jornadas laborales interminables, la hiperconectividad y el estrés acumulado durante el día mantienen al sistema nervioso en un estado de alerta continuo.Ante esta realidad tan común, surgen alternativas prácticas y accesibles para calmar la mente y facilitar el descanso sin necesidad de recurrir a fármacos. Entre ellas destaca una técnica muy popular difundida por el psiquiatra Alejandro Martínez Rico , quien asegura que se trata de un recurso sencillo pero sumamente eficaz para inducir el sueño.En qué consisteEl propio especialista describe durante su entrevista en ‘El podcast de Endor (El Secreto de la Vida)’ su método indicando que «funciona mucho y no deja de ser un truco, que entendamos que es un truco pero muy efectivo». El procedimiento consiste en tumbarse, cerrar los párpados y realizar una secuencia corporal muy específica y consciente.Detallando el ejercicio, el psiquiatra explica: «Yo me tumbo en la cama y cierro los ojos. Aunque quede muy ridículo, muevo primero los ojos hacia arriba, luego hacia abajo, luego hago un giro con los ojos hacia la derecha, luego hacia la izquierda y repito este ciclo varias veces , y antes de que te des cuenta, es superprobable que te hayas quedado dormido».Respecto a la base de su eficacia, añade: «No tenemos un estudio científico que me diga es efectivo, porque es un truco práctico del día a día, pero que a muchísima gente le va muy bien porque hace que cambiemos el foco de atención. El sueño, mientras más lo busco, menos lo encuentro«.Además, destaca que con este truco «estoy haciendo un movimiento de EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), conectando ambos hemisferios del cerebro, lo cual me puede ayudar a dormir muchísimo mejor».«A muchísima gente le va muy bien porque hace que cambiemos el foco de atención»La validación de este método proviene directamente de la experiencia compartida por quienes lo han probado y comprueban sus beneficios en primera persona. Alejandro Martínez concluye señalando que «hay gente que me sigue parando por la calle: ‘oye, que hago tu truco y es superefectivo’», cuenta sobre esta técnica que sirve como remedio, entre otras cuestiones, a la sobreestimulación diaria.

El descanso nocturno es un pilar fundamental para la salud física y mental de cualquier persona, aunque conseguir un sueño reparador no siempre resulta una tarea sencilla.
A lo largo del año, son múltiples los factores que alteran la calidad del sueño, convirtiendo el momento de ir a la cama en un auténtico desafío para quienes sufren de insomnio o dificultades para desconectar.
Durante los meses estivales, por ejemplo, el calor sofocante y las altas temperaturas nocturnas dificultan enormemente la conciliación del sueño. El cuerpo humano necesita descender su temperatura interna para inducir el descanso, y las olas de calor veraniegas interfieren de manera directa en este proceso.
Noticia relacionada
Más allá de los factores ambientales, el ritmo de vida actual ejerce una presión constante sobre el organismo que repercute de forma negativa en las horas de descanso. Las jornadas laborales interminables, la hiperconectividad y el estrés acumulado durante el día mantienen al sistema nervioso en un estado de alerta continuo.
Ante esta realidad tan común, surgen alternativas prácticas y accesibles para calmar la mente y facilitar el descanso sin necesidad de recurrir a fármacos. Entre ellas destaca una técnica muy popular difundida por el psiquiatra Alejandro Martínez Rico, quien asegura que se trata de un recurso sencillo pero sumamente eficaz para inducir el sueño.
En qué consiste
El propio especialista describe durante su entrevista en ‘El podcast de Endor (El Secreto de la Vida)’ su método indicando que «funciona mucho y no deja de ser un truco, que entendamos que es un truco pero muy efectivo». El procedimiento consiste en tumbarse, cerrar los párpados y realizar una secuencia corporal muy específica y consciente.
Detallando el ejercicio, el psiquiatra explica: «Yo me tumbo en la cama y cierro los ojos. Aunque quede muy ridículo, muevo primero los ojos hacia arriba, luego hacia abajo, luego hago un giro con los ojos hacia la derecha, luego hacia la izquierda y repito este ciclo varias veces, y antes de que te des cuenta, es superprobable que te hayas quedado dormido».
Respecto a la base de su eficacia, añade: «No tenemos un estudio científico que me diga es efectivo, porque es un truco práctico del día a día, pero que a muchísima gente le va muy bien porque hace que cambiemos el foco de atención. El sueño, mientras más lo busco, menos lo encuentro«.
Además, destaca que con este truco «estoy haciendo un movimiento de EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), conectando ambos hemisferios del cerebro, lo cual me puede ayudar a dormir muchísimo mejor».
«A muchísima gente le va muy bien porque hace que cambiemos el foco de atención»
La validación de este método proviene directamente de la experiencia compartida por quienes lo han probado y comprueban sus beneficios en primera persona. Alejandro Martínez concluye señalando que «hay gente que me sigue parando por la calle: ‘oye, que hago tu truco y es superefectivo’», cuenta sobre esta técnica que sirve como remedio, entre otras cuestiones, a la sobreestimulación diaria.
RSS de noticias de bienestar

