Entrenar se ha convertido en una de las rutinas más seguidas en los últimos años. Se podría decir que de un tiempo a esta parte, ir al gimnasio se ha puesto de moda. Y eso es lo que han aprovechado muchos para intentar enriquecerse y hacer negocio.Los ejemplos más claros, además de los entrenadores, son los nutricionistas y preparadores, quienes han conseguido llenar las casas de botes de suplementos. Desde los recuperadores hasta la creatina pasando por la proteína, el omega 3, la cúrcuma… y así podríamos seguir y no terminar nunca.Sin embargo, hay un compuesto que se ha convertido en indispensable para muchas de estas personas incluso por encima de todos ellos. Se trata de la cafeína, en torno a la cual hay muchas creencias sociales que llevan a confusión a aquellos que la toman sin saber muy bien cuáles son sus efectos reales.Lo primero que debemos tener claro es que nuestros músculos no van a crecer por sí solos por el simple hecho de tomar cafeína. Así lo explica un especialista como el doctor La Rosa. «La cafeína no construye músculo directamente, lo que hace, en general, es subir la calidad de tu entrenamiento».Aquí es donde está uno de los principales errores que cometen muchas personas: pensar que la cafeína hace crecer nuestros brazos o piernas. Por ello, se la toman incluso aunque estén largos periodos sin ir a entrenar creyendo que va a mantener su musculatura. Sin embargo, lo único que consigue es que los entrenamientos sean más productivos. Esos mejores entrenamientos son los que nos permiten crecer y fortalecer.«Entrenas mejor y ahí es donde ves un mejor desarrollo muscular» Sebastián La Rosa Experto en longevidad«Te sientes con más fuerza, aguantas más, la sesión dura la sientes menos pesada y cuando repites todo eso en el tiempo se convierte en un entrenamiento mejor. Ahí es donde ves un mejor desarrollo muscular». Este es un concepto muy diferente al que tiene la mayoría de la gente.Sin embargo, la cafeína no solo tiene cosas buenas, sino que también tiene sus cosas malas. No solo hace que entrenemos mejor, sino que también consigue que durmamos menos y, por lo tanto, descansemos peor. Por ello, uno de los principales puntos a analizar en el consumo de cafeína es cuándo debemos tomarla y, sobre todo, cuando.Principales inconvenientes de la cafeína«El problema de usar cafeína está evidentemente en el horario en el que vas a entrenar, en las cantidades totales, en si tomas café el resto del día o no… Porque la dosis realmente útil de cafeína para que mejore el entrenamiento está entre los 3 y los 6 miligramos por kilo de peso. Y se suele consumir unos 30 a 60 minutos antes de entrenar». Se sabe cuáles son sus efectos principales y también cuál es la cantidad idónea. Ahora solo falta saber si es conveniente que la incorporemos a nuestra rutina y a nuestra dieta. «Hay dos factores que tienes que tener en cuenta. Uno es que si entrenas tarde, no deberías usarla porque va a afectar claramente a tu calidad del sueño. Y es más importante la calidad del sueño que la cafeína, por lo que ahí no vas a poder compensarlo».Sin embargo, lo más importante es que la cafeína no debe ser sustitutivo de un buen descanso, el cual ejerce como reparador del cuerpo. Si no dormimos bien, el organismo no se recompone tras los esfuerzos y así ni crece, ni mejora ni tiene un mejor aspecto.El otro elemento importante es que la gente usa la cafeína para tapar un mal descanso crónico y para compensarlo. Alguien que no duerme o que duerme mal y poco de manera crónica toma cafeína porque le hace percibir que tiene más energía, pero claramente no es la solución y es pan para hoy y hambre para mañana. Entrenar se ha convertido en una de las rutinas más seguidas en los últimos años. Se podría decir que de un tiempo a esta parte, ir al gimnasio se ha puesto de moda. Y eso es lo que han aprovechado muchos para intentar enriquecerse y hacer negocio.Los ejemplos más claros, además de los entrenadores, son los nutricionistas y preparadores, quienes han conseguido llenar las casas de botes de suplementos. Desde los recuperadores hasta la creatina pasando por la proteína, el omega 3, la cúrcuma… y así podríamos seguir y no terminar nunca.Sin embargo, hay un compuesto que se ha convertido en indispensable para muchas de estas personas incluso por encima de todos ellos. Se trata de la cafeína, en torno a la cual hay muchas creencias sociales que llevan a confusión a aquellos que la toman sin saber muy bien cuáles son sus efectos reales.Lo primero que debemos tener claro es que nuestros músculos no van a crecer por sí solos por el simple hecho de tomar cafeína. Así lo explica un especialista como el doctor La Rosa. «La cafeína no construye músculo directamente, lo que hace, en general, es subir la calidad de tu entrenamiento».Aquí es donde está uno de los principales errores que cometen muchas personas: pensar que la cafeína hace crecer nuestros brazos o piernas. Por ello, se la toman incluso aunque estén largos periodos sin ir a entrenar creyendo que va a mantener su musculatura. Sin embargo, lo único que consigue es que los entrenamientos sean más productivos. Esos mejores entrenamientos son los que nos permiten crecer y fortalecer.«Entrenas mejor y ahí es donde ves un mejor desarrollo muscular» Sebastián La Rosa Experto en longevidad«Te sientes con más fuerza, aguantas más, la sesión dura la sientes menos pesada y cuando repites todo eso en el tiempo se convierte en un entrenamiento mejor. Ahí es donde ves un mejor desarrollo muscular». Este es un concepto muy diferente al que tiene la mayoría de la gente.Sin embargo, la cafeína no solo tiene cosas buenas, sino que también tiene sus cosas malas. No solo hace que entrenemos mejor, sino que también consigue que durmamos menos y, por lo tanto, descansemos peor. Por ello, uno de los principales puntos a analizar en el consumo de cafeína es cuándo debemos tomarla y, sobre todo, cuando.Principales inconvenientes de la cafeína«El problema de usar cafeína está evidentemente en el horario en el que vas a entrenar, en las cantidades totales, en si tomas café el resto del día o no… Porque la dosis realmente útil de cafeína para que mejore el entrenamiento está entre los 3 y los 6 miligramos por kilo de peso. Y se suele consumir unos 30 a 60 minutos antes de entrenar». Se sabe cuáles son sus efectos principales y también cuál es la cantidad idónea. Ahora solo falta saber si es conveniente que la incorporemos a nuestra rutina y a nuestra dieta. «Hay dos factores que tienes que tener en cuenta. Uno es que si entrenas tarde, no deberías usarla porque va a afectar claramente a tu calidad del sueño. Y es más importante la calidad del sueño que la cafeína, por lo que ahí no vas a poder compensarlo».Sin embargo, lo más importante es que la cafeína no debe ser sustitutivo de un buen descanso, el cual ejerce como reparador del cuerpo. Si no dormimos bien, el organismo no se recompone tras los esfuerzos y así ni crece, ni mejora ni tiene un mejor aspecto.El otro elemento importante es que la gente usa la cafeína para tapar un mal descanso crónico y para compensarlo. Alguien que no duerme o que duerme mal y poco de manera crónica toma cafeína porque le hace percibir que tiene más energía, pero claramente no es la solución y es pan para hoy y hambre para mañana.
Entrenar se ha convertido en una de las rutinas más seguidas en los últimos años. Se podría decir que de un tiempo a esta parte, ir al gimnasio se ha puesto de moda. Y eso es lo que han aprovechado muchos para intentar enriquecerse y hacer negocio.
Los ejemplos más claros, además de los entrenadores, son los nutricionistas y preparadores, quienes han conseguido llenar las casas de botes de suplementos. Desde los recuperadores hasta la creatina pasando por la proteína, el omega 3, la cúrcuma… y así podríamos seguir y no terminar nunca.
Sin embargo, hay un compuesto que se ha convertido en indispensable para muchas de estas personas incluso por encima de todos ellos. Se trata de la cafeína, en torno a la cual hay muchas creencias sociales que llevan a confusión a aquellos que la toman sin saber muy bien cuáles son sus efectos reales.
Lo primero que debemos tener claro es que nuestros músculos no van a crecer por sí solos por el simple hecho de tomar cafeína. Así lo explica un especialista como el doctor La Rosa. «La cafeína no construye músculo directamente, lo que hace, en general, es subir la calidad de tu entrenamiento».
Aquí es donde está uno de los principales errores que cometen muchas personas: pensar que la cafeína hace crecer nuestros brazos o piernas. Por ello, se la toman incluso aunque estén largos periodos sin ir a entrenar creyendo que va a mantener su musculatura. Sin embargo, lo único que consigue es que los entrenamientos sean más productivos. Esos mejores entrenamientos son los que nos permiten crecer y fortalecer.
«Entrenas mejor y ahí es donde ves un mejor desarrollo muscular»
Sebastián La Rosa
Experto en longevidad
«Te sientes con más fuerza, aguantas más, la sesión dura la sientes menos pesada y cuando repites todo eso en el tiempo se convierte en un entrenamiento mejor. Ahí es donde ves un mejor desarrollo muscular». Este es un concepto muy diferente al que tiene la mayoría de la gente.
Sin embargo, la cafeína no solo tiene cosas buenas, sino que también tiene sus cosas malas. No solo hace que entrenemos mejor, sino que también consigue que durmamos menos y, por lo tanto, descansemos peor. Por ello, uno de los principales puntos a analizar en el consumo de cafeína es cuándo debemos tomarla y, sobre todo, cuando.
Principales inconvenientes de la cafeína
«El problema de usar cafeína está evidentemente en el horario en el que vas a entrenar, en las cantidades totales, en si tomas café el resto del día o no… Porque la dosis realmente útil de cafeína para que mejore el entrenamiento está entre los 3 y los 6 miligramos por kilo de peso. Y se suele consumir unos 30 a 60 minutos antes de entrenar».
Se sabe cuáles son sus efectos principales y también cuál es la cantidad idónea. Ahora solo falta saber si es conveniente que la incorporemos a nuestra rutina y a nuestra dieta. «Hay dos factores que tienes que tener en cuenta. Uno es que si entrenas tarde, no deberías usarla porque va a afectar claramente a tu calidad del sueño. Y es más importante la calidad del sueño que la cafeína, por lo que ahí no vas a poder compensarlo».
Sin embargo, lo más importante es que la cafeína no debe ser sustitutivo de un buen descanso, el cual ejerce como reparador del cuerpo. Si no dormimos bien, el organismo no se recompone tras los esfuerzos y así ni crece, ni mejora ni tiene un mejor aspecto.
El otro elemento importante es que la gente usa la cafeína para tapar un mal descanso crónico y para compensarlo. Alguien que no duerme o que duerme mal y poco de manera crónica toma cafeína porque le hace percibir que tiene más energía, pero claramente no es la solución y es pan para hoy y hambre para mañana.
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