Tatuajes solares, esprays que broncean y otras locuras que ponen en riesgo nuestra piel

Cuando llega el buen tiempo, y la mayor época de radiación solar, muchos empiezan a preocuparse por lucir bronceados . Durante décadas esto fue un símbolo de belleza y bienestar y cada vez existe una mayor concienciación sobre los riesgos que acarrea tomar el sol y la necesidad de hacerlo de manera prudente para conseguir el perfecto equilibrio entre estética y salud. Además, los expertos notan que, en la práctica, siguen cometiéndose muchos errores.«Hemos mejorado el discurso, aunque no siempre la práctica», comenta en declaraciones a ABC, Cristina Eguren , fundadora de Cínica Eguren y vicecoordinadora del Gedet (Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Confirma que «hoy en día mucha más gente sabe que quemarse no es broncearse, sino dañar la piel», pero todavía sigue siendo muy habitual protegerse mal. «No se trata solo de ponerse crema, sino de modificar hábitos», incide.Investigaciones en la materia, como la de la British Journal of Dermatology en 2020 que apuntaba que hasta un 80% de los signos de envejecimiento cutáneo son atribuibles a la exposición solar acumulada, han contribuido a este cambio de chip, pero hay muchos errores con el cuidado de nuestra piel que siguen muy normalizados. Además, parte de los problemas surgen de modas virales, que a menudo aparecen sin ningún rigor científico que alerte de las consecuencias de una mala exposición al sol. Los dermatólogos confirman que redes sociales como TikTok o Instagram están promocionando tendencias peligrosas.Noticia relacionada general No No Gemma Parramon, psiquiatra «Lo hormonal se ha convertido en un cajón donde cabe cualquier cosa» Anna CabezaEntre ellas destacan los ‘sun tattoos’ (conocido también como ‘sunbun art’). Se trata de diseños creados con plantillas o pegatinas (usadas como bloqueadores de radiación) para dar un bronceado con una forma específica. «Para conseguir esos dibujos hay que dejar que unas zonas reciban una dosis alta de radiación ultravioleta, que se quemen y se pigmenten», alerta Trinidad Montero, dermatóloga del Hospital Virgen de las Nieves de Granada y miembro del Gedet.Vistosos son, pues, casos de gente que se broncea, por ejemplo, con un collar colgado para que su forma aparezca en el cuerpo tras horas de sol. Otros optan por ‘dibujar’ con la crema esa forma que se quiere tatuar y algunos lo hacen incluso aplicando el SPF con pinceles o con plantillas creadas adrede para tal ‘tatuaje’.Líneas marcadas, esprays nasales…En una misma línea, nunca mejor dicho, están las ‘tan lines’, que es algo tan básico (y ‘aesthetic’ para algunos) como conseguir marcar las líneas del sujetador del bikini o traje de baño. Sí, las mismas que durante décadas hemos tratado de evitar a toda costa. En los últimos tiempos algunos han decidido lucirlas a propósito, entendiendo que el contraste de colores de la piel pueda ser atractivo y querer decir que uno ha estado mucho tiempo de vacaciones, al sol. Montero alerta, de nuevo, de estar ante un bronceado intencionado que implica sumar mucha exposición solar y acumulaciones que al final acabarán relacionadas con «manchas, arrugas, pérdida de elasticidad y también con cáncer de piel».Caso aparte merecen los esprays nasales de bronceado , que parecen inocuos y que se venden por Internet, a menudo con sabores a chicle o melocotón para acabar de parecer amables. Lo cierto es que son un riesgo para la salud, especialmente porque muchos de ellos contienen melatonan, una sustancia sintética no autorizada que tiene efectos adversos que pueden ir desde las náuseas, cefaleas o vómitos a la hipertensión o incluso a cambios en lunares. Aunque todavía no existen muchos estudios que confirmen que estos aerosoles pueden causar melanoma desde Gedet, sí recuerdan que existen casos clínicos y «señales de alarma suficientes como para ser muy prudentes».«Nos preocupa la búsqueda de un bronceado intensivo y rápido porque parte de una idea equivocada: que ponerse moreno deprisa es un objetivo inocente» Cristina Eguren DermatólogaAdemás, el mercado tiene otros productos cosméticos para enganchar a los fans del sol como son los aceleradores de bronceado, que aseguran efectos rápidos pero que, a la práctica, no hacen más que alentar a las exposiciones solares excesivas. Se venden, por ejemplo, pastillas con esta finalidad aunque muchas dan efectos secundarios como náuseas o incluso problemas hepáticos. Y, por si esto fuera poco, algunos defienden lo que está bautizado como callo solar   (o algunos lo conocen por el bronceado del guerrero), que no deja de ser la exposición al sol sin protección para crear una supuesta ‘tolerancia’ o capa protectora en la piel. «Que la piel se ponga más morena no significa que esté protegida de forma segura», incide Montero, que va más allá y deja claro que «el bronceado no es salud, es señal de daño». Eguren opina igual y cree que la concienciación ha aumentado pero «todavía es muy irregular» porque, por ejemplo, la gente se protege muy bien durante vacaciones, pero luego se expone mal o usa un fotoprotector de manera errónea el resto del año.Los otros errores solaresLa fundadora de la clínica Eguren confirma que a día de hoy se ve mucho menos « culto al ‘moreno extremo’ que hace dos o tres décadas» pero que siguen habiendo errores «muy normalizados» a corregir. Sin olvidar que el sol tiene muchos beneficios (por ejemplo, para mejorar el estado de ánimo, regular ritmos circadianos y sintetizar la vitamina D) y que por ello «es un error demonizarlo», la experta apunta a otros muchos fallos corregibles:Pensar que si no te quemas no hay daño Usar protector solar como única herramienta de protección y olvidar la importancia de la sombra, la ropa, el gorro o las gafas Exponerse durante horas pensando que al ser una SPF 50 se está más que protegido No proteger zonas ‘olvidadas’, como el cuero cabelludo, el escote, las orejas o el dorso de las manos Creer que en la sombra, con nubes o dentro del agua no hace falta protección Buscar el moreno rápido en los primeros días de playaPrecisamente, la búsqueda de un bronceado rápido y vistoso es la tendencia que destaca más Eguren porque se parte de una idea equivocada, la de que el moreno es solo «un objetivo estético inocente». «No lo es. El bronceado es una respuesta defensiva de la piel frente al daño», avisa. Tampoco se olvida del callo solar porque lo que muchos creen que solo es «preparar la piel» con exposiciones iniciales fuertes «multiplica el riesgo de quemadura y de daño acumulado».MÁS INFORMACIÓN noticia Si La ‘regla del minuto’, el simple ejercicio del método Kaizen con el que puedes cambiar tu vida noticia Si Camino 10.000 pasos, duermo ocho horas y como orgánico: ¿por qué me siento frustrado? noticia Si Alfredo Rodríguez-Muñoz: «En España tenemos un problema de salud pública por dormir mal»«El problema aparece cuando confundimos sol con exceso de sol », comenta, incidiendo en que precisamente allí es cuando entran sus «contras»: quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro, empeoramiento de algunas dermatosis y, lo peor, más riesgo de cáncer cutáneo. Por todo ello, ella lo tiene claro: «Sol sí, pero con cabeza».  Cuando llega el buen tiempo, y la mayor época de radiación solar, muchos empiezan a preocuparse por lucir bronceados . Durante décadas esto fue un símbolo de belleza y bienestar y cada vez existe una mayor concienciación sobre los riesgos que acarrea tomar el sol y la necesidad de hacerlo de manera prudente para conseguir el perfecto equilibrio entre estética y salud. Además, los expertos notan que, en la práctica, siguen cometiéndose muchos errores.«Hemos mejorado el discurso, aunque no siempre la práctica», comenta en declaraciones a ABC, Cristina Eguren , fundadora de Cínica Eguren y vicecoordinadora del Gedet (Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Confirma que «hoy en día mucha más gente sabe que quemarse no es broncearse, sino dañar la piel», pero todavía sigue siendo muy habitual protegerse mal. «No se trata solo de ponerse crema, sino de modificar hábitos», incide.Investigaciones en la materia, como la de la British Journal of Dermatology en 2020 que apuntaba que hasta un 80% de los signos de envejecimiento cutáneo son atribuibles a la exposición solar acumulada, han contribuido a este cambio de chip, pero hay muchos errores con el cuidado de nuestra piel que siguen muy normalizados. Además, parte de los problemas surgen de modas virales, que a menudo aparecen sin ningún rigor científico que alerte de las consecuencias de una mala exposición al sol. Los dermatólogos confirman que redes sociales como TikTok o Instagram están promocionando tendencias peligrosas.Noticia relacionada general No No Gemma Parramon, psiquiatra «Lo hormonal se ha convertido en un cajón donde cabe cualquier cosa» Anna CabezaEntre ellas destacan los ‘sun tattoos’ (conocido también como ‘sunbun art’). Se trata de diseños creados con plantillas o pegatinas (usadas como bloqueadores de radiación) para dar un bronceado con una forma específica. «Para conseguir esos dibujos hay que dejar que unas zonas reciban una dosis alta de radiación ultravioleta, que se quemen y se pigmenten», alerta Trinidad Montero, dermatóloga del Hospital Virgen de las Nieves de Granada y miembro del Gedet.Vistosos son, pues, casos de gente que se broncea, por ejemplo, con un collar colgado para que su forma aparezca en el cuerpo tras horas de sol. Otros optan por ‘dibujar’ con la crema esa forma que se quiere tatuar y algunos lo hacen incluso aplicando el SPF con pinceles o con plantillas creadas adrede para tal ‘tatuaje’.Líneas marcadas, esprays nasales…En una misma línea, nunca mejor dicho, están las ‘tan lines’, que es algo tan básico (y ‘aesthetic’ para algunos) como conseguir marcar las líneas del sujetador del bikini o traje de baño. Sí, las mismas que durante décadas hemos tratado de evitar a toda costa. En los últimos tiempos algunos han decidido lucirlas a propósito, entendiendo que el contraste de colores de la piel pueda ser atractivo y querer decir que uno ha estado mucho tiempo de vacaciones, al sol. Montero alerta, de nuevo, de estar ante un bronceado intencionado que implica sumar mucha exposición solar y acumulaciones que al final acabarán relacionadas con «manchas, arrugas, pérdida de elasticidad y también con cáncer de piel».Caso aparte merecen los esprays nasales de bronceado , que parecen inocuos y que se venden por Internet, a menudo con sabores a chicle o melocotón para acabar de parecer amables. Lo cierto es que son un riesgo para la salud, especialmente porque muchos de ellos contienen melatonan, una sustancia sintética no autorizada que tiene efectos adversos que pueden ir desde las náuseas, cefaleas o vómitos a la hipertensión o incluso a cambios en lunares. Aunque todavía no existen muchos estudios que confirmen que estos aerosoles pueden causar melanoma desde Gedet, sí recuerdan que existen casos clínicos y «señales de alarma suficientes como para ser muy prudentes».«Nos preocupa la búsqueda de un bronceado intensivo y rápido porque parte de una idea equivocada: que ponerse moreno deprisa es un objetivo inocente» Cristina Eguren DermatólogaAdemás, el mercado tiene otros productos cosméticos para enganchar a los fans del sol como son los aceleradores de bronceado, que aseguran efectos rápidos pero que, a la práctica, no hacen más que alentar a las exposiciones solares excesivas. Se venden, por ejemplo, pastillas con esta finalidad aunque muchas dan efectos secundarios como náuseas o incluso problemas hepáticos. Y, por si esto fuera poco, algunos defienden lo que está bautizado como callo solar   (o algunos lo conocen por el bronceado del guerrero), que no deja de ser la exposición al sol sin protección para crear una supuesta ‘tolerancia’ o capa protectora en la piel. «Que la piel se ponga más morena no significa que esté protegida de forma segura», incide Montero, que va más allá y deja claro que «el bronceado no es salud, es señal de daño». Eguren opina igual y cree que la concienciación ha aumentado pero «todavía es muy irregular» porque, por ejemplo, la gente se protege muy bien durante vacaciones, pero luego se expone mal o usa un fotoprotector de manera errónea el resto del año.Los otros errores solaresLa fundadora de la clínica Eguren confirma que a día de hoy se ve mucho menos « culto al ‘moreno extremo’ que hace dos o tres décadas» pero que siguen habiendo errores «muy normalizados» a corregir. Sin olvidar que el sol tiene muchos beneficios (por ejemplo, para mejorar el estado de ánimo, regular ritmos circadianos y sintetizar la vitamina D) y que por ello «es un error demonizarlo», la experta apunta a otros muchos fallos corregibles:Pensar que si no te quemas no hay daño Usar protector solar como única herramienta de protección y olvidar la importancia de la sombra, la ropa, el gorro o las gafas Exponerse durante horas pensando que al ser una SPF 50 se está más que protegido No proteger zonas ‘olvidadas’, como el cuero cabelludo, el escote, las orejas o el dorso de las manos Creer que en la sombra, con nubes o dentro del agua no hace falta protección Buscar el moreno rápido en los primeros días de playaPrecisamente, la búsqueda de un bronceado rápido y vistoso es la tendencia que destaca más Eguren porque se parte de una idea equivocada, la de que el moreno es solo «un objetivo estético inocente». «No lo es. El bronceado es una respuesta defensiva de la piel frente al daño», avisa. Tampoco se olvida del callo solar porque lo que muchos creen que solo es «preparar la piel» con exposiciones iniciales fuertes «multiplica el riesgo de quemadura y de daño acumulado».MÁS INFORMACIÓN noticia Si La ‘regla del minuto’, el simple ejercicio del método Kaizen con el que puedes cambiar tu vida noticia Si Camino 10.000 pasos, duermo ocho horas y como orgánico: ¿por qué me siento frustrado? noticia Si Alfredo Rodríguez-Muñoz: «En España tenemos un problema de salud pública por dormir mal»«El problema aparece cuando confundimos sol con exceso de sol », comenta, incidiendo en que precisamente allí es cuando entran sus «contras»: quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro, empeoramiento de algunas dermatosis y, lo peor, más riesgo de cáncer cutáneo. Por todo ello, ella lo tiene claro: «Sol sí, pero con cabeza».   

Cuando llega el buen tiempo, y la mayor época de radiación solar, muchos empiezan a preocuparse por lucir bronceados. Durante décadas esto fue un símbolo de belleza y bienestar y cada vez existe una mayor concienciación sobre los riesgos que acarrea tomar el sol … y la necesidad de hacerlo de manera prudente para conseguir el perfecto equilibrio entre estética y salud. Además, los expertos notan que, en la práctica, siguen cometiéndose muchos errores.

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