Los particulares europeos tienen 440.000 millones expuestos a una posible burbuja de la IA

En el Banco Central Europeo (BCE) no hablan de burbuja en torno a la IA, pero ya deslizan el término y comienzan a imaginar un escenario de este tipo. Un grupo de economistas de la institución acaba de publicar un artículo midiendo la exposición de la zona euro al “boom de la IA” y describiendo los distintos canales de transmisión a la economía europea en caso de desplome de las cotizaciones. Calculan que solo los hogares de la zona euro tienen invertidos, a menudo sin saberlo, más de 440.000 millones de euros en la incierta batalla empresarial en torno a esta tecnología, pero la cifra total para el conjunto de los inversores europeos es mucho mayor.

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 Los economistas del BCE ya calibran los riesgos en torno a las elevadas cotizaciones de las Siete Magníficas y avisan del escaso margen de los gobiernos para amortiguar los efectos de un desplome de los mercados  

En el Banco Central Europeo (BCE) no hablan de burbuja en torno a la IA, pero ya deslizan el término y comienzan a imaginar un escenario de este tipo. Un grupo de economistas de la institución acaba de publicar un artículo midiendo la exposición de la zona euro al “boom de la IA” y describiendo los distintos canales de transmisión a la economía europea en caso de desplome de las cotizaciones. Calculan que solo los hogares de la zona euro tienen invertidos, a menudo sin saberlo, más de 440.000 millones de euros en la incierta batalla empresarial en torno a esta tecnología, pero la cifra total para el conjunto de los inversores europeos es mucho mayor.

El trabajo, publicado este lunes en el blog del BCE, se titula ‘El boom de la IA: ¿entusiasmo racional o la próxima burbuja puntocom?’. Lo firman los economistas Malin Andersson, Johannes Breckenfelder, Stefano Corradin, Kalin Nikolov y Maria Antonietta Viola, y entre prevenciones y signos de interrogación pone cifras al posible problema y lanza tres avisos.

Según sus cálculos, a los 440.000 millones invertidos por los hogares europeos en las Siete Magníficas se suman 260.000 millones procedentes de aseguradoras, 200.000 millones de fondos de pensiones y más de 60.000 millones de instituciones financieras. La zona euro suma en total cerca de un billón de euros metidos en la gran apuesta por la IA. De ese importe, la gran mayoría, alrededor de 840.000 millones, se canalizan a través de fondos de inversión.

La exposición corresponde a las Siete Magníficas, que son Amazon, Microsoft, Nvidia, Tesla, Alphabet, Meta y Apple. Son las grandes cotizadas y las que concentran de forma más evidente la carrera por la IA. En los próximos meses podrían sumarse otros dos competidores bursátiles, Anthropic y OpenAI, inmersos en planes para empezar a cotizar.

En cuanto a los avisos de los economistas, el primero es que “las revoluciones tecnológicas comportan ciclos de auge y caída de los precios de los activos que no dependen de que las valoraciones sean racionales o irracionales”. El segundo, que los hogares, aseguradoras y fondos de pensiones europeos tienen una “exposición significativa” a los mercados estadounidenses. El tercero, que una “corrección de la IA en Estados Unidos no sería un problema americano”, sino que se extendería a la zona euro en forma de deterioro del sentimiento económico, de las condiciones de financiación y del empleo.

Los autores esquivan la palabra burbuja al hablar de la IA, pero sí aluden al “rally fulgurante” de las cotizaciones y a unas valoraciones nunca vistas desde antes del estallido de las puntocom. Hay un “optimismo extremado” y también “preocupación” sobre una “corrección” en los mercados. 

Los autores hablan de “rally fulgurante”, “optimismo extremado” y “preocupacion” sobre una “corrección”

En realidad, la historia no es nueva. Como se encargan de recordar los autores, los grandes avances tecnológicos suelen ir acompañados de episodios de auge y caída en bolsa. Ocurrió con la construcción del ferrocarril en el siglo XIX, con las empresas eléctricas en los años veinte del siglo pasado o con la aparición de internet en los noventa. La visión de los inversores ante la IA, dicen, es racional, como en ocasiones anteriores: “Perciben que una cotizada puede ser el próximo Google sabiendo que el entorno es muy incierto y, en el peor de los casos, saben que pueden perder la inversión”. Eso sí, tienen mucho que ganar.

“Esto no significa que los precios actuales ya sean un techo”, aseguran los autores al hablar de las cotizaciones de los gigantes tecnológicos. “Si la IA demuestra ser lo suficientemente transformadora, las valoraciones podrían ser todavía mayor en el futuro”, continúan. “Es imposible saber en qué momento del camino nos hallamos”, añaden.

“Una corrección de los Siete Magníficos es una cuestión de estabilidad financiera para la zona euro”, dicen los economistas del BCE

De lo que sí están seguros es de que, de haber una corrección, hay canales de contagio a la zona euro. Las cotizadas “de la vieja economía” europea pueden quedar algo más a salvo, pero serán inevitables las ventas de acciones en Estados Unidos y puede que la catalogación de activos como problemáticos. “Una corrección de los Siete Magníficos es una cuestión de estabilidad financiera para la zona euro más que un asunto privado”, afirman.

El temor principal para los expertos del BCE es el de un golpe con efectos sobre la economía. “El escenario más grave no es la corrección bursátil por sí sola, sino una corrección que coincida con una inestabilidad más amplia del mercado que las autoridades no puedan calmar fácilmente”. A diferencia de las puntocom, concluyen, “el punto de partida actual deja un margen notablemente menor para recortar los tipos de interés o utilizar la política fiscal para amortiguar las consecuencias”.

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