Meta, el grupo tecnológico fundado por Mark Zuckerberg, se enfrenta esta semana al juicio más transcendental de su historia, que busca determinar el impacto sobre la salud de los niños de sus plataformas de redes sociales, Facebook e Instagram. Los responsables de Meta comparecerán este martes ante un tribunal federal de Oakland (California), donde la compañía ha sido demandada por varios estados que reclaman una indemnización superior a 1,4 billones de dólares (unos 1,2 billones de euros) y exigen cambios en la forma de operar de Facebook e Instagram.
La compañía se juega indemnizaciones por más de 1,4 billones de dólares. Los demandantes reclaman cambios en Facebook e Instagram
Meta, el grupo tecnológico fundado por Mark Zuckerberg, se enfrenta esta semana al juicio más transcendental de su historia, que busca determinar el impacto sobre la salud de los niños de sus plataformas de redes sociales, Facebook e Instagram. Los responsables de Meta comparecerán este martes ante un tribunal federal de Oakland (California), donde la compañía ha sido demandada por varios estados que reclaman una indemnización superior a 1.400 billones de dólares (unos 1.200 billones de euros) y exigen cambios en la forma de operar de Facebook e Instagram.
La compensación reclamada por una veintena larga de estados es prácticamente similar al valor bursátil de toda la compañía. Para dar cuenta de la importancia del juicio, si el grupo fuera condenado, estaría prácticamente abocado a la bancarrota. No obstante, los expertos legales creen que los magistrados suavizarían la cuantía de la indemnización para evitar la desaparición de una de las mayores empresas del mundo.
La compañía acumula denuncias en todo el mundo por su comportamiento agresivo con sus plataformas sociales, por la falta de moderación de contenidos, desinformación, estrategias para enganchar usuarios, y recopilación de datos sin consentimiento.
En este primer juicio, cuatro estados acusan al grupo tecnológico, una de las siete mayores compañías del mundo, de contribuir a la crisis de salud mental entre niños y jóvenes al diseñar, a sabiendas y deliberadamente, funciones en sus plataformas que generan adicción en los niños. Los denunciantes también culpan al gigante de las redes sociales de recopilar datos de menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres, lo que supone una violación de una ley federal.
Cuatro estados inician el macrojuicio
“Meta ha utilizado tecnologías poderosas y sin precedentes para atraer, involucrar y, en última instancia, atrapar a jóvenes y adolescentes. Su motivación es el lucro y busca maximizar sus ganancias financieras”, afirma la demanda recogida por AP.
Los fiscales estatales sostienen que la compañía mintió al público sobre los riesgos de las plataformas para la salud mental de los adolescentes.
El juicio que comienza este martes tiene lugar después de que la mitad de estados del país presentaran una demanda contra los supuestos abusos de Meta, una de las compañías tecnológicas más controvertidas por sus prácticas para fomentar la adicción, la falta de control de su contenido y la permisividad con mensajes de odio y divisivos.
Los fiscales estatales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, controlados por los demócratas, protagonizarán este primer juicio que marcará el futuro de la red social. Se espera que los juicios para dilucidar las demandas de los otros estados se celebren en los próximos meses.
Meta ha rechazado las acusaciones. Y trata de que se desestimen las pruebas presentadas. Ha presentado argumentos para tratar de demostrar su compromiso con la salud mental de los jóvenes. “Hemos escuchado a los padres, colaborado con expertos y las fuerzas del orden, y realizado una investigación exhaustiva para comprender los problemas más importantes”, aseguró la empresa a través de un comunicado.
Condena en Nuevo México
El juicio se celebra apenas 10 días después de uno de los mayores reveses judiciales sufridos por la compañía tecnológica. Un tribunal estatal de Nuevo México condenó a Meta a pagar 567 millones de dólares a un fondo de salud mental para jóvenes y le obligó a modificar el funcionamiento de sus redes sociales al considerar que son responsables de perjudicar el bienestar de los menores y no protegerlos frente a la explotación sexual en sus plataformas.
La cruzada contra los abusos de las redes sociales se está librando en Estados Unidos desde los estados, porque el Gobierno federal que preside Donald Trump es un gran defensor de las compañías tecnológicas. Suele alabar a sus directivos y los agasaja con frecuencia con encuentros reservados en la Casa Blanca. Como prueba de ello, los grandes ejecutivos tecnológicos, como Mark Zuckerberg, Elon Musk (Tesla), Sundar Pichai (Alphabet), Satya Nadella (Microsoft) o Tim Cook (Apple), entre otros, fueron invitados de lujo de la ceremonia de posesión de Trump para su segundo mandato.
Adicción y desprotección
El caso que se iniciará esta semana en California es el último de una oleada de procesos judiciales contra las grandes tecnológicas por su abuso de mercado, problemas de competencia y, sobre todo, por el descontrol de las plataformas de redes sociales en el diseño de sus sistemas, que están contribuyendo a una epidemia de salud mental entre los jóvenes y adolescentes.
Meta ya perdió dos casos por daños a niños y adolescentes este año. El último se produjo a principios de este año en Los Ángeles, cuando un tribunal estatal decidió conceder una indemnización por daños y perjuicios de seis millones de dólares a una joven que aseguró que se enganchó y se convirtió en adicta a Meta y YouTube a las redes sociales cuando era niña.
La compañía reportó una inusual caída en sus ganancias del trimestre pasado, pese a que disparó su facturación. Los analistas pusieron el foco en el aumento de gastos legales por los juicios pendientes por una cuantía de 2.400 millones de dólares. Entre abril y junio, Meta ganó 15.848 millones de dólares, un 14% menos pese a facturar 60.801 millones, un 28% más.
“En nuestra demanda alegamos, y estamos preparados para probar en el juicio, que están engañando a los consumidores sobre los peligros de Facebook e Instagram”, declaró la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, en una entrevista con el medio NPR. “Están anteponiendo las ganancias a la salud de una generación de jóvenes”.
Los jueces de California, donde la compañía tiene su sede, han decidido recopilar las denuncias de los estados en una especie de demanda colectiva en un proceso inusual que sienta un precedente conocido como litigio multidistrital. Agrupa miles de demandas para evitar la duplicación de procesos como la recopilación de pruebas y fijar un criterio único.
Los fiscales estatales argumentan que Meta diseñó y puso en marcha funciones para captar la atención de los usuarios y prolongar su tiempo en las redes sociales. Para ello, denuncian los funcionarios, la compañía incorporó el botón Me gusta, la función de desplazamiento infinito y algoritmos de recomendación que “fomentan el uso compulsivo”, según la demanda recogida por NPR.
Prácticas beneficiosas
Los fiscales recuerdan que la compañía obtuvo pingües beneficios por esta estrategia, puesto que la principal fuente de ingresos de la compañía procede de la publicidad.
Los funcionarios estatales también acusan a Meta de priorizar la interacción con los usuarios jóvenes por encima de su seguridad. Y señalan que Facebook e Instagram contenían sistemas que favorecían la adicción e interrumpían la educación y el sueño de los más jóvenes. Además, incluían filtros visuales que fomentaban trastornos alimenticios y dismorfia corporal. Todo ello, recuerda la demanda, pese a que Meta aseguraba que se esforzaba para priorizar el bienestar de los usuarios jóvenes.
“Los fiscales generales no presentan pruebas que evidencien que alguien en sus estados haya sido engañado, afirman que funciones inofensivas como tener una cuenta adicional de Instagram perjudicaron de alguna manera a sus residentes e intentan penalizar a Meta por problemas que afectan a todo el sector, como la verificación de edad”, aseguró un portavoz de Meta a NPR. “Respaldamos nuestro historial de crear sólidas protecciones para los adolescentes y esperamos presentar nuestro caso ante los tribunales”, agregó.
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