La década del fútbol de Michele Kang

Michele Kang tenía un plan… y su destino otro. La empresaria coreano-estadounidense hizo fortuna con la venta de su firma Cognosante, una tecnológica de la sanidad, y hoy se embarca en crear un imperio del fútbol femenino. Sus clubes en EE.UU., Francia e Inglaterra son solo el inicio. Y algo impensable si se mira su carrera.

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 La exdirectiva de origen surcoreano se ha convertido en una referencia del fútbol femenino con la compra del Olympique de Lyon y del London City Lionesses, y con su apuesta por impulsar el negocio: solo está poniendo las bases en su gran plan.  

Michele Kang tenía un plan… y su destino otro. La empresaria coreano-estadounidense hizo fortuna con la venta de su firma Cognosante, una tecnológica de la sanidad, y hoy se embarca en crear un imperio del fútbol femenino. Sus clubes en EE.UU., Francia e Inglaterra son solo el inicio. Y algo impensable si se mira su carrera.

Kang nació en Seúl en 1959, en una sociedad muy tradicional, donde la aspiración como mujer era un buen marido. Criada entre dictaduras, su padre, profesor, había hecho un intercambio en EE.UU. y tenía la mente más abierta. Su madre, también profesora, tuvo luego carrera política defendiendo los derechos de las mujeres. Si se proponía un sueño, podía cumplirlo, fuera mujer u hombre, le decían a ella y a sus hermanas. Quería ser cantante de ópera, profesora o basquetbolista, pero tras el colegio empezó empresariales. Única mujer en su promoción, resultó ser la mejor. Se le hacía pequeño. Tras el primer año quiso irse a EE.UU., pero sus padres no la querían lejos. Debió tirar de ingenio y oportunidad. En Corea, y en su universidad, crecían las protestas contra la dictadura. Les dijo que si se quedaba se sumaría, arriesgando su vida. Les pidió el dinero que tenían reservado para su boda para irse a EE.UU. y al final cedieron. Desde que aterrizó en América tenía una meta: dirigir una gran empresa. El dinero solo alcanzaba para un año, así que tuvo varios empleos para costearlo todo.

Michele Kang, por Gusi Bejer
Michele Kang, por Gusi BejerLV

Se graduó en Economía en Chicago, con un master en Yale. Tras eso desplegó un plan cumplido sin fisuras. La primera década la iba a dedicar a consultoría, “lo más fácil para entender cómo funciona un negocio, todos los aspectos”, explica. Lo hizo en EY. La segunda década iba destinada a la gran empresa, para aprender a liderar y mandar. Destaca su paso por Northrop Grumman, firma aeroespacial y de defensa. La pusieron al mando de las tecnologías de la salud, donde multiplicó ingresos con la digitalización de la sanidad pública. La tercera década era para saltar al poder, ser consejera delegada. Lo hizo con su propia empresa: en el 2008 fundó Cognosante, de soluciones tecnológicas en salud. Ya bregada en el sector, vio que faltaba conectar mejor los hospitales y los expedientes médicos. En una era de digitalización, dio en el clavo y la vendió en el 2024 por 1.000 millones.

La empresaria busca comprar más equipos femeninos: asegura que será un negocio muy rentable

Superado un cáncer por medio, ahora está en la cuarta década, la que quería destinar a filantropía y lo social. El destino tenía otro plan: el fútbol femenino. “Fue un accidente”, reconoce. Acudió a una recepción en Washington en el 2019 después de que EE.UU. ganara el mundial. Allí descubrió que existía una liga, o que la ciudad tenía un equipo. Los directivos del Washington Spirit la tentaron para que entrara en el club, falto de perfiles femeninos. Entró como minoritaria, y en el 2022 lo compró por 35 millones. Luego vino el Olympique de Lyon femenino, el más laureado de Europa, y el London City Lionesses. ¿Qué ha visto alguien que no sabía ni quién era Messi? Oportunidades. “Mi misión es demostrar que el deporte femenino es un buen negocio. Quiero profesionalizarlo, que se tome en serio”, dice. Reitera que es un mundo por explotar, de futuro rentable, como las startups de Silicon Valley. Con varios equipos, une empresa y deporte aplicando economías de escala y captando más patrocinios. Aunque destaca por contratar al mejor talento y mimar el producto, no todo es talonario. Invierte en campos de entrenamiento, investigación, IA… La idea es comprar equipos en cada continente y engordar su holding Kynisca, el primero del fútbol femenino, bautizado por la princesa espartana de las primeras glorias olímpicas.

En otro salto, acaba de comprar el Olympique de Lyon masculino, en crisis, a precio de derribo. También participa en Eagle Football Group, propietaria del Botafogo brasileño y un club belga, ambos masculinos. Entre inversiones y donaciones, supera los 200 millones desplegados. Pero el Barça la recela: le arrebata responsables y cracks como Alexia Putellas, nueva estrella de su London City Lionesses. Kang dice que disfruta, pero si el fin de semana juegan sus tres equipos, no le quedan uñas por morder.

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