En la Colina Verde, donde se celebra el Festival de Bayreuth dedicado desde hace 150 años al compositor Richard Wagner, la orquesta queda encerrada bajo una tarima y el sonido solo sale por una rendija. Por ello los músicos, especializados en Wagner y provenientes de las mejores orquestas del mundo, están contentos de poder salir del foso y seguir una gira por España, que empieza en Barcelona, en el Palau de la Música Catalana, el 29 de agosto.
Katharina Wagner presenta en Barcelona la gira que visitará cinco ciudades españolas
En la Colina Verde, donde se celebra el Festival de Bayreuth dedicado desde hace 150 años al compositor Richard Wagner, la orquesta queda encerrada bajo una tarima y el sonido solo sale por una rendija. Por ello los músicos, especializados en Wagner y provenientes de las mejores orquestas del mundo, están contentos de poder salir del foso y seguir una gira por España, que empieza en Barcelona, en el Palau de la Música Catalana, el 29 de agosto.
La interpretación de fragmentos de la tetralogía El anillo la estará a cargo de 95 músicos bajo la dirección de Pablo Heras-Casado, vinculado desde hace unos años al festival de la ciudad bávara, y tres solistas: Catherine Foster, Klaus Florian Vogt y Nicholas Brownlee, “muy vinculados a Bayreuth”, como recuerda Oriol Aguilà, director artístico del Festival de Perelada, que es quien produce este concierto excepcional con el Palau y Bayreuth.
La interpretación estará a cargo de 95 músicos bajo la dirección de Pablo Heras-Casado, y tres solistas: Catherine Foster, Klaus Florian Vogt y Nicholas Brownlee
“La orquesta no puede hacer esta gira hasta finales de agosto o principios de septiembre, que es cuando ya ha acabado su festival y los músicos aún no se incorporan a sus orquestas”, explica en Barcelona la directora artística del Festival de Bayreuth, Katharina Wagner, bisnieta del compositor. “La orquesta tiene ganas de hacer esta gira, porque saben que aquí hay una gran tradición wagneriana”, añade.
La gira pasará por el Festival Internacional de Santander (31 de agosto), la Maestranza de Sevilla (2 de septiembre), el Teatro Real de Madrid (3 de septiembre) –donde solo quedan 40 entradas, explica su director artístico, Joan Matabosch– y el Palau de la Música de València (6 de septiembre), en la sala de conciertos que este año cumple 40 años. Precisamente los mismos que celebra el Festival de Perelada, y por ello hace cuatro años, en un entreacto en Bayreuth, Aguilà dijo a Katharina Wagner: “¿Por qué no volvéis aquí?”. Y ella le respondió: “Cuando queráis”. En el 2026 coinciden los dos aniversarios y es la fecha adecuada. “No ha podido ser en Perelada, porque no disfruta del auditorio, y por eso lo hacemos en el Palau”, aclara Aguilà.
Las dos ocasiones anteriores en Barcelona fueron en 1955, “pero entonces fue con la compañía de Bayreuth y la segunda fue en el 2012, con la ópera Lohengrin, las dos veces en el Liceu.
Ahora el escenario no es el Liceu porque, según Aguilà, “no es ningún secreto la relación que tenemos con todos los equipamientos y nos hacía mucha ilusión que se hiciera en el Palau. Además, el Liceu entonces estará en pausa técnica. En Peralada no existe la misma tradición wagneriana, pero nosotros consideramos que nuestro festival es una extensión de esta Catalunya ciudad que es Barcelona”.
Sobre el futuro del festival bávaro, Katharina Wagner manifiesta: “En Bayreuth no tenemos que luchar por la libertad artística, pero sí por el dinero. Hemos decidido tener dos nuevas producciones el año que viene, porque hemos visto que al público le interesan más que las reposiciones. Habrá un nuevo Lohengrin y un nuevo Parsifal ”. Y añade: “También hay mucho trabajo que hacer con los jóvenes y niños. Queremos extender el programa educativo para acercar la ópera, no solo Wagner, a las nuevas generaciones”.
El director del Palau, Joan Oller, también recordó las referencias wagnerianas del edificio de Domènech i Montaner, como las valkirias del escenario o el busto de Wagner que hay en la fachada, acompañado de los de Palestrina, Bach y Beethoven.
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