Rusia intensifica el bombardeo en Kiev

Tras el espectacular ataque de los drones ucranianos contra Moscú, la llamada «guerra de las ciudades» sigue su escalada y los UAV a reacción rusos siembran de nuevo el terror en la capital de Ucrania Leer Tras el espectacular ataque de los drones ucranianos contra Moscú, la llamada «guerra de las ciudades» sigue su escalada y los UAV a reacción rusos siembran de nuevo el terror en la capital de Ucrania Leer  

La llamada «guerra de las ciudades» en la que se encuentran enfrascados Rusia y Ucrania continuó este miércoles su escalada con una espectacular arremetida de los aviones no tripulados (UAV) del primer país contra Kiev, después de que Moscú sufriera el último domingo uno de los asaltos aéreos más significativos desde el 2022.

El ministerio de Defensa ruso ya había amenazado horas después de la acometida ucraniana con «intensificar» su acoso aéreo contra Kiev, que lleva semanas siendo golpeada casi a diario por los UAV y cohetes de su antagonista.

Las mismas imágenes de enormes columnas de humo que se elevaban al cielo desde la principal ciudad rusa -un suceso en el que el propio alcalde de esa metrópoli, Sergei Sobyanin, dijo que habían participado cientos de drones- se reprodujeron durante esta jornada en Kiev, donde los UAV a reacción se cebaron con gasolineras, complejos comerciales y las calles más céntricas de la villa.

Los aparatos rusos también dañaron una compañía farmacéutica, unos almacenes y un centro de datos, algo que podría implicar restricciones en los servicios de internet, según advirtió la empresa afectada.

El alcalde de Kiev,Vitalil Klitschko, indicó a media tarde que a esa hora se habían contabilizado al menos dos muertos y varias decenas de heridos.

Los vídeos grabados por los propios transeúntes permiten ver como los aparatos no tripulados y los cohetes rusos generaron enormes bolas de fuego en los distritos del núcleo urbano, generando el pánico de los transeúntes. Una de las grabaciones, realizadas en las inmediaciones de una universidad capitalina, permite ver claramente como un misil surca el cielo para impactar a pocos cientos de metros del recinto lectivo.

Otro de los edificios alcanzados fue la sede del Instituto Diprosvyaz, un centro dedicado a la investigación en comunicaciones. Un vídeo del lugar tras el ataque de un «Geranio-5» -los temidos UAV con reactores cuya velocidad supera las capacidades de la mayoría de los medios de la defensa aérea local- deja ver la fachada devastada y varias dependencias siendo consumidas por las llamas.

Los primeros asaltos aéreos se centraron en torno a la estación de tren más importante de Kiev. La compañía de ferrocarriles pidió a los miles de pasajeros que pasan por ahí a diario que no se acercaran a las instalaciones. «Es peligroso estar incluso cerca de las vías del tren», alertó el director de esa compañía, Oleksandr Pertsovsky, en las redes sociales.

«El enemigo ha atacado Kiev de forma masiva. Las estaciones de ferrocarril de la capital aún no han sufrido daños. Ahora mismo la capital está paralizada. Pedimos a los pasajeros que permanezcan en los refugios. Si no logran llegar a su tren debido a las alarmas aéreas, les cambiaremos el billete», añadió la firma en otro comunicado emitido a las 12:00 del mediodía.

Uno de los impactos generó un gran incendio en el conocido Mercado Ferroviario, construido en 1973 y un ejemplo de la arquitectura modernista de la metrópoli. También sufrieron las explosiones varios edificios y negocios de los alrededores.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se refirió a esta violenta acometida en su canal de Telegram y explicó que el país adversario utilizó «un gran número de drones, muchos de ellos a reacción».

«Rusia continúa atacando infraestructuras civiles: farmacias, gasolineras, ferrocarriles, comunicaciones y centros comerciales. También se registraron ataques contra ciudades y comunidades en ocho regiones», precisó antes de volver a pedir más sanciones contra Moscú y sus aliados.

La ofensiva aérea rusa se produce después de que Kiev lanzara hasta 1.000 drones contra el territorio del país vecino durante el fin de semana, coincidiendo con las elecciones parlamentarias que celebraba esa nación y que como era previsible ganó el partido del presidente Vladimir Putin por una amplia mayoría, ya que el régimen habían eliminado a gran parte de los opositores más significados.

El Ministerio de Defensa ruso anunció el domingo que sus fuerzas había derribado un total de 1.110 drones ucranianos en su territorio, así como sobre la península ucraniana anexionada de Crimea y las aguas del Mar Negro.

El titular de la municipalidad en Moscú, el citado Sobyanin, reconoció que la urbe había enfrentado un «ataque sin precedentes». La primera respuesta rusa se centró el lunes en las localidades ucranianas de Zaporiya y Dnipro -donde causó varias muertes- antes de continuar durante toda la madrugada del martes al miércoles en la capital, Kiev.

Un conocido experto ucraniano, Anatoliy Khrapchinsky, reconoció que los rusos están «aprendiendo a sortear las defensas aéreas de Ucrania» aprovechando la carestía que tiene este país de cohetes para interceptar misiles balísticos y medios adecuados para contrarrestar la acción de los Geranios de última generación, cuya velocidad sólo puede ser contrarrestada por la exigua flota aérea de cazas local o proyectiles con un coste desmesurado.

«El enemigo aprovecha activamente las malas condiciones meteorológicas, por ejemplo, colocando los Geranios entre las nubes para que no puedan ser detectados de forma visual y nos faltan suficientes radares», indicó en declaraciones a un medio ucraniano.

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