Marisol, la reina del pop art que eclipsó a Warhol y huyó de la fama

En los años sesenta, los hombres no se sentían amenazados por mí. Pensaban que era linda y misteriosa, pero no se tomaban mi arte muy en serio”, recordaría años más tarde Marisol (París, 1930-Nueva York, 2016), una de las artistas más deslumbrantes de la escena del pop art desde antes de que su amigo Andy Warhol se hiciera con el trono. El futuro rey dijo de ella que era “la primera artista femenina con glamour” y la filmó en varias de sus películas underground. En una de ellas, se la ve inmóvil junto a su ensamblaje Women and Dog, tres mujeres y una niña, todas ellas con diferentes representaciones del rostro de la artista, paseando un perro hecho con una cabeza disecada.

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 El Centro Botín reúne un centenar de dibujos y una selección de esculturas de la artista que sedujo la escena neoyorquina  

En los años sesenta, los hombres no se sentían amenazados por mí. Pensaban que era linda y misteriosa, pero no se tomaban mi arte muy en serio”, recordaría años más tarde Marisol (París, 1930-Nueva York, 2016), una de las artistas más deslumbrantes de la escena del pop art desde antes de que su amigo Andy Warhol se hiciera con el trono. El futuro rey dijo de ella que era “la primera artista femenina con glamour” y la filmó en varias de sus películas underground. En una de ellas, se la ve inmóvil junto a su ensamblaje Women and Dog, tres mujeres y una niña, todas ellas con diferentes representaciones del rostro de la artista, paseando un perro hecho con una cabeza disecada.

En primer plano, 'Indian', una de las esculturas que se exponen en Santander  
En primer plano, ‘Indian’, una de las esculturas que se exponen en Santander  Vicente Paredes/Centro Botín

En ese momento, Marisol era ya tan popular que sus exposiciones formaban interminables colas a las puertas de la galería Stable Gallery y su trabajo había llamado la atención de Life , Glamour o The New York Times, había expuesto en el MoMA y no tardaría en hacerlo en la Bienal de Venecia y en la Documenta de Kassel, pero ella no se sentía cómoda ni con la fama ni con el hecho de que su “belleza latina” eclipsara su arte. Hizo las maletas, dejó la ciudad de los rascacielos y puso rumbo a un larguísimo viaje al sudeste asiático y la Polinesia. Un crítico de The New York Magazine había confirmado sus temores al asegurar que “la leyenda Marisol” dependía en gran medida de su “rostro elegante, de rasgos marcados (elegantemente españoles con un toque gitano), enmarcado por una brillante melena negra; su misteriosa reserva y su voz lejana y susurrante, sin tono alguno como la de un sonámbulo, pero con un ritmo atractivo gracias a un rico acento español”.

El Centro Botín expone un centenar de obras obre papel 
El Centro Botín expone un centenar de obras obre papel Vicente Paredes /Centro Botín

La artista escapó del mundo del arte, pero dibujó hasta el final: el alzhéimer no pudo con la memoria de la mano

No era la primera vez que Marisol escapaba del mundo del arte. En 1957, el gran Leo Castelli la incluyó en una exposición colectiva con Jasper Johns y Robert Rauschenberg y ese mismo año le presentó su primera exposición individual. Podría haber sido un trampolín inmediato, pero ella se marchó a Roma. “¿Cómo te puedes ir, cuando está todo por comenzar?”, le preguntó el galerista. 

Y ese es justamente el título, Marisol. Cuando todo está por comenza r, de la exposición con la que el Centro Botín de Santander reivindica hasta el 25 de octubre sobre todo su faceta como dibujante, una actividad que la acompañó hasta el final de sus días, cuando el alzhéimer “la privó de recuerdos, pero no pudo con la memoria de la mano”, señala la comisaria Laura Vallés Vilchez, que ha contado con abundante material inédito del Buffalo AKG Art Museum.

Triggerfish, un gigantesco pez ballesta con la cara de la artista 
Triggerfish, un gigantesco pez ballesta con la cara de la artista Vicente Paredes/Centro Botín

Marisol nació en París en 1930 en una familia venezolana destrozada por el suicidio de la madre cuando ella tenía 11 años. Se crió entre Caracas, Los Ángeles y Nueva York, y se dio a conocer gracias a esculturas de madera de vibrantes colores, como si fueran tótems tribales, de la familia Kennedy, Bob Hope o John Wayne. En Santander, en torno a su dibujos divertidos y políticos, en los que plasma sus ideas sobre cuestiones como el género y la identidad, se pueden ver algunas, como Indian, una escultura tradicionalmente situada a la entrada de estancos estadounidenses a la que puso su propio rostro, al igual que en Triggerfish, un gigantesco pez ballesta con su cara boqueante de los años setenta, cuando los océanos y el buceo ocupan un lugar importante en su vida e imagina en sus dibujos unos ecosistemas en los que humanos y seres marinos conviven en paz.

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