Cuenta la leyenda que los hermanos Archuleta, una banda de cuatreros y ladrones de ganado que operaban en Nuevo México (Estados Unidos) en la década de 1880, escondían las reses robadas en una zona remota hoy conocida como ‘Ghost Ranch’ (Rancho fantasma). Al parecer, los rancheros locales bautizaron así el lugar para evitar que la gente curioseara y descubriera los tejemanejes de los forajidos. Este sitio emblemático, mundialmente conocido por haber sido el refugio y estudio de verano de la pintora estadounidense Georgia O’Keeffe, alberga desde hace veinte años un extraordinario yacimiento paleontológico con cuatro canteras en las que se han encontrado numerosos fósiles del Triásico.El último en darse a conocer es una extrañísima criatura llamada Labrujasuchus expectatus , algo así como el ‘Cocodrilo de la bruja’, en honor a cómo era conocido en español el lugar en el que fue descubierto (Rancho de las brujas). Vivió en la zona hace 212 millones de años y el nombre le sienta como anillo al dedo porque no puede haber animal más raro. Este antiguo pariente de los cocodrilos nunca habría pasado por un miembro de la familia: se desplazaba por el mundo sobre sus dos patas, con brazos diminutos y una boca desdentada que terminaba en un pico. Nada que ver con un cocodrilo actual. Labrujasuchus fue descubierto por investigadores del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, que viajan cada verano a Ghost Ranch en busca de fósiles. Dicen que los habitantes primordiales del lugar eran dignos «de un bar de Star Wars»: allí se encontraban los lagerpétidos, primos de los dinosaurios bípedos cuyos parientes surcarían los cielos como pterosaurios ; el peculiar Drepanosaurus , que habitaba en los árboles y tenía una sola garra parecida a la de un perezoso en sus manos y una más pequeña al final de su cola prensil; o el «mini tanque reptiliano acuático», Vancleavea , por nombrar algunos. Noticia relacionada general No No El asteroide que mató a los dinosaurios hizo que los hongos heredaran la Tierra José Manuel NievesEvolución convergenteEl ‘cocodrilo bruja’ irrumpió con fuerza en este mundo de reptiles extraños. Medía entre 2 y 3 metros de largo y pesaba aproximadamente entre 20 y 25 kilogramos. «Sin duda, no era el animal más grande de la época, pero tampoco el más pequeño», describe a este periódico Nathan S. Smith, del Instituto de Dinosaurios y coautor del estudio que este martes aparece publicado en la revista ‘Journal of Vertebrate Paleontology’ .El antiguo cocodrilo es el miembro más reciente identificado de Shuvosaurus, u n grupo de antiguos parientes de los cocodrilos con planes corporales que, sin embargo, se asemejan a los dinosaurios terópodos bípedos de brazos pequeños. «Vemos que muchas de las estrategias exitosas de los animales modernos y los dinosaurios no aviares surgen por primera vez en el Triásico, y los Shuvosaurus son un gran ejemplo de esa evolución convergente», afirma Alan Turner, paleontólogo de la Universidad de Stony Brook (Nueva York) y autor principal del artículo. «El bipedismo es sin duda una estrategia singular para los parientes de los cocodrilos, pero es una estrategia muy utilizada por los dinosaurios y, posteriormente, por las aves. Evidentemente, funcionó para estos animales«, añade. Los investigadores afirman que los habitantes primordiales del lugar eran dignos «de un bar de Star Wars»Materia vegetalLa vida del Labrujasuchus está todavía rodeada de misterio. «Realmente no sabemos de qué se alimentaba, pero un estudio del cráneo de su pariente cercano, Effigia , (también hallado en Ghost Ranch) sugiere que los Shuvosaurus tenían mandíbulas inferiores débiles y que posiblemente se especializaban en materia vegetal blanda. Sin embargo, la falta de dientes no impide que un animal sea carnívoro u omnívoro», señala Smith. Hace 212 millones de años, esta región de Nuevo México se encontraba cerca del ecuador y se caracterizaba por ríos sinuosos y llanuras aluviales. Era un entorno que alternaba repetidamente entre condiciones húmedas y secas, y que sufría numerosos incendios forestales de gran magnitud durante las épocas áridas.»¡Desenterrar un fósil que ha permanecido oculto durante cientos de millones de años es una de las partes más emocionantes de ser paleontólogo!», afirma el investigador. Algunos de los fósiles que posteriormente se describirían como Labrujasuchus «fueron descubiertos durante nuestros primeros trabajos en la cantera de Hayden, hace casi veinte años, por lo que apenas estábamos empezando a explorar todo lo que este asombroso yacimiento podía revelarnos sobre el Triásico y la historia de la Tierra».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Ann Dooms, la matemática que hace visible lo invisible y busca hacer justicia a una pintora olvidada noticia Si El asteroide que mató a los dinosaurios hizo que los hongos heredaran la TierraPara Smith, Ghost Ranch es «uno de los lugares más bellos del planeta», con una rica historia paleontológica que se remonta a más de cien años. «Ha sido un honor continuar con esta historia. Labrujasuchus nos demuestra que aún queda mucho por descubrir», afirma. «Solo tenemos una idea parcial de cómo era el Labrujasuchus y el papel que desempeñaba en su ecosistema. ¡Seguro que no será la última vez que oiga hablar de esta criatura tan extraña y hermosa!». Cuenta la leyenda que los hermanos Archuleta, una banda de cuatreros y ladrones de ganado que operaban en Nuevo México (Estados Unidos) en la década de 1880, escondían las reses robadas en una zona remota hoy conocida como ‘Ghost Ranch’ (Rancho fantasma). Al parecer, los rancheros locales bautizaron así el lugar para evitar que la gente curioseara y descubriera los tejemanejes de los forajidos. Este sitio emblemático, mundialmente conocido por haber sido el refugio y estudio de verano de la pintora estadounidense Georgia O’Keeffe, alberga desde hace veinte años un extraordinario yacimiento paleontológico con cuatro canteras en las que se han encontrado numerosos fósiles del Triásico.El último en darse a conocer es una extrañísima criatura llamada Labrujasuchus expectatus , algo así como el ‘Cocodrilo de la bruja’, en honor a cómo era conocido en español el lugar en el que fue descubierto (Rancho de las brujas). Vivió en la zona hace 212 millones de años y el nombre le sienta como anillo al dedo porque no puede haber animal más raro. Este antiguo pariente de los cocodrilos nunca habría pasado por un miembro de la familia: se desplazaba por el mundo sobre sus dos patas, con brazos diminutos y una boca desdentada que terminaba en un pico. Nada que ver con un cocodrilo actual. Labrujasuchus fue descubierto por investigadores del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, que viajan cada verano a Ghost Ranch en busca de fósiles. Dicen que los habitantes primordiales del lugar eran dignos «de un bar de Star Wars»: allí se encontraban los lagerpétidos, primos de los dinosaurios bípedos cuyos parientes surcarían los cielos como pterosaurios ; el peculiar Drepanosaurus , que habitaba en los árboles y tenía una sola garra parecida a la de un perezoso en sus manos y una más pequeña al final de su cola prensil; o el «mini tanque reptiliano acuático», Vancleavea , por nombrar algunos. Noticia relacionada general No No El asteroide que mató a los dinosaurios hizo que los hongos heredaran la Tierra José Manuel NievesEvolución convergenteEl ‘cocodrilo bruja’ irrumpió con fuerza en este mundo de reptiles extraños. Medía entre 2 y 3 metros de largo y pesaba aproximadamente entre 20 y 25 kilogramos. «Sin duda, no era el animal más grande de la época, pero tampoco el más pequeño», describe a este periódico Nathan S. Smith, del Instituto de Dinosaurios y coautor del estudio que este martes aparece publicado en la revista ‘Journal of Vertebrate Paleontology’ .El antiguo cocodrilo es el miembro más reciente identificado de Shuvosaurus, u n grupo de antiguos parientes de los cocodrilos con planes corporales que, sin embargo, se asemejan a los dinosaurios terópodos bípedos de brazos pequeños. «Vemos que muchas de las estrategias exitosas de los animales modernos y los dinosaurios no aviares surgen por primera vez en el Triásico, y los Shuvosaurus son un gran ejemplo de esa evolución convergente», afirma Alan Turner, paleontólogo de la Universidad de Stony Brook (Nueva York) y autor principal del artículo. «El bipedismo es sin duda una estrategia singular para los parientes de los cocodrilos, pero es una estrategia muy utilizada por los dinosaurios y, posteriormente, por las aves. Evidentemente, funcionó para estos animales«, añade. Los investigadores afirman que los habitantes primordiales del lugar eran dignos «de un bar de Star Wars»Materia vegetalLa vida del Labrujasuchus está todavía rodeada de misterio. «Realmente no sabemos de qué se alimentaba, pero un estudio del cráneo de su pariente cercano, Effigia , (también hallado en Ghost Ranch) sugiere que los Shuvosaurus tenían mandíbulas inferiores débiles y que posiblemente se especializaban en materia vegetal blanda. Sin embargo, la falta de dientes no impide que un animal sea carnívoro u omnívoro», señala Smith. Hace 212 millones de años, esta región de Nuevo México se encontraba cerca del ecuador y se caracterizaba por ríos sinuosos y llanuras aluviales. Era un entorno que alternaba repetidamente entre condiciones húmedas y secas, y que sufría numerosos incendios forestales de gran magnitud durante las épocas áridas.»¡Desenterrar un fósil que ha permanecido oculto durante cientos de millones de años es una de las partes más emocionantes de ser paleontólogo!», afirma el investigador. Algunos de los fósiles que posteriormente se describirían como Labrujasuchus «fueron descubiertos durante nuestros primeros trabajos en la cantera de Hayden, hace casi veinte años, por lo que apenas estábamos empezando a explorar todo lo que este asombroso yacimiento podía revelarnos sobre el Triásico y la historia de la Tierra».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Ann Dooms, la matemática que hace visible lo invisible y busca hacer justicia a una pintora olvidada noticia Si El asteroide que mató a los dinosaurios hizo que los hongos heredaran la TierraPara Smith, Ghost Ranch es «uno de los lugares más bellos del planeta», con una rica historia paleontológica que se remonta a más de cien años. «Ha sido un honor continuar con esta historia. Labrujasuchus nos demuestra que aún queda mucho por descubrir», afirma. «Solo tenemos una idea parcial de cómo era el Labrujasuchus y el papel que desempeñaba en su ecosistema. ¡Seguro que no será la última vez que oiga hablar de esta criatura tan extraña y hermosa!».
Cuenta la leyenda que los hermanos Archuleta, una banda de cuatreros y ladrones de ganado que operaban en Nuevo México (Estados Unidos) en la década de 1880, escondían las reses robadas en una zona remota hoy conocida como ‘Ghost Ranch’ (Rancho fantasma). Al parecer, los … rancheros locales bautizaron así el lugar para evitar que la gente curioseara y descubriera los tejemanejes de los forajidos. Este sitio emblemático, mundialmente conocido por haber sido el refugio y estudio de verano de la pintora estadounidense Georgia O’Keeffe, alberga desde hace veinte años un extraordinario yacimiento paleontológico con cuatro canteras en las que se han encontrado numerosos fósiles del Triásico.
El último en darse a conocer es una extrañísima criatura llamada Labrujasuchus expectatus, algo así como el ‘Cocodrilo de la bruja’, en honor a cómo era conocido en español el lugar en el que fue descubierto (Rancho de las brujas). Vivió en la zona hace 212 millones de años y el nombre le sienta como anillo al dedo porque no puede haber animal más raro. Este antiguo pariente de los cocodrilos nunca habría pasado por un miembro de la familia: se desplazaba por el mundo sobre sus dos patas, con brazos diminutos y una boca desdentada que terminaba en un pico. Nada que ver con un cocodrilo actual.
Labrujasuchus fue descubierto por investigadores del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, que viajan cada verano a Ghost Ranch en busca de fósiles. Dicen que los habitantes primordiales del lugar eran dignos «de un bar de Star Wars»: allí se encontraban los lagerpétidos, primos de los dinosaurios bípedos cuyos parientes surcarían los cielos como pterosaurios; el peculiar Drepanosaurus, que habitaba en los árboles y tenía una sola garra parecida a la de un perezoso en sus manos y una más pequeña al final de su cola prensil; o el «mini tanque reptiliano acuático», Vancleavea, por nombrar algunos.
Noticia relacionada
Evolución convergente
El ‘cocodrilo bruja’ irrumpió con fuerza en este mundo de reptiles extraños. Medía entre 2 y 3 metros de largo y pesaba aproximadamente entre 20 y 25 kilogramos. «Sin duda, no era el animal más grande de la época, pero tampoco el más pequeño», describe a este periódico Nathan S. Smith, del Instituto de Dinosaurios y coautor del estudio que este martes aparece publicado en la revista ‘Journal of Vertebrate Paleontology’.
El antiguo cocodrilo es el miembro más reciente identificado de Shuvosaurus, un grupo de antiguos parientes de los cocodrilos con planes corporales que, sin embargo, se asemejan a los dinosaurios terópodos bípedos de brazos pequeños. «Vemos que muchas de las estrategias exitosas de los animales modernos y los dinosaurios no aviares surgen por primera vez en el Triásico, y los Shuvosaurus son un gran ejemplo de esa evolución convergente», afirma Alan Turner, paleontólogo de la Universidad de Stony Brook (Nueva York) y autor principal del artículo. «El bipedismo es sin duda una estrategia singular para los parientes de los cocodrilos, pero es una estrategia muy utilizada por los dinosaurios y, posteriormente, por las aves. Evidentemente, funcionó para estos animales«, añade.
Los investigadores afirman que los habitantes primordiales del lugar eran dignos «de un bar de Star Wars»
Materia vegetal
La vida del Labrujasuchus está todavía rodeada de misterio. «Realmente no sabemos de qué se alimentaba, pero un estudio del cráneo de su pariente cercano, Effigia, (también hallado en Ghost Ranch) sugiere que los Shuvosaurus tenían mandíbulas inferiores débiles y que posiblemente se especializaban en materia vegetal blanda. Sin embargo, la falta de dientes no impide que un animal sea carnívoro u omnívoro», señala Smith. Hace 212 millones de años, esta región de Nuevo México se encontraba cerca del ecuador y se caracterizaba por ríos sinuosos y llanuras aluviales. Era un entorno que alternaba repetidamente entre condiciones húmedas y secas, y que sufría numerosos incendios forestales de gran magnitud durante las épocas áridas.
«¡Desenterrar un fósil que ha permanecido oculto durante cientos de millones de años es una de las partes más emocionantes de ser paleontólogo!», afirma el investigador. Algunos de los fósiles que posteriormente se describirían como Labrujasuchus «fueron descubiertos durante nuestros primeros trabajos en la cantera de Hayden, hace casi veinte años, por lo que apenas estábamos empezando a explorar todo lo que este asombroso yacimiento podía revelarnos sobre el Triásico y la historia de la Tierra».
Para Smith, Ghost Ranch es «uno de los lugares más bellos del planeta», con una rica historia paleontológica que se remonta a más de cien años. «Ha sido un honor continuar con esta historia. Labrujasuchus nos demuestra que aún queda mucho por descubrir», afirma. «Solo tenemos una idea parcial de cómo era el Labrujasuchus y el papel que desempeñaba en su ecosistema. ¡Seguro que no será la última vez que oiga hablar de esta criatura tan extraña y hermosa!».
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