Luna Roca, autora de ‘Renace’: «Nací con síndrome de abstinencia y aprendí a sobrevivir imaginando otra vida»

La escritora y conferenciante Luna Roca ha convertido su dura infancia, marcada por la droga y el abandono por parte de sus padres, en un poderoso relato de transformación personal en su libro ‘Renace: Las 9 Puertas. Bienvenido a tu Nueva Identidad’ . La autora reconstruye una vida marcada por la heroína en la España de los años 80, por la muerte de sus padres debido a esta lacra y décadas de dependencia emocional hasta llegar a un proceso profundo de autoconocimiento que terminó convirtiéndose en su método terapéutico.Recientemente acudió al encuentro ‘Cenas Adivina’, un singular evento creado por Silvia Moreno , una abogada y empresaria que ha creado este formato donde reúne cada semana a un experto y a una veintena de invitados para que compartan experiencias y conocimientos en una tertulia cercana y sin guiones preestablecidos, mientras disfrutan de una cena cuidada hasta el último detalle. Un entrañable punto de encuentro de talento, desarrollo personal y profesional para compartir hablando, escuchando, debatiendo… siempre desde el respeto y con máxima educación. La única norma es que no pueden hablar dos personas a la vez. Y así fue durante toda la jornada. Todos los invitados escucharon atónitos el relato de vida de Luna Roca. «Cuando nací me pasé seis meses sin parar de llorar por el síndrome de abstinencia severa debido a la adicción de mis padres », confesó al comienzo de su relato. «Mi historia empieza cuando una chica de un pueblo muy pequeño de Granada se escapa a los 17 años para cumplir su sueño de ser diseñadora de moda en Barcelona», relata Roca sobre su madre. Allí conoció a su padre, «un chico que soñaba con triunfar», pero al que la irrupción de la heroína en Europa cambió su destino, al igual que el de toda una generación. «Fue una relación de tres : ellos dos y la heroína», relató.Noticia relacionada general No No Cristina Gutiérrez, experta emocional «Parar la centrifugadora en la que vivimos es la clave para recuperar la ilusión» Laura Peraita«Mi madre, en un momento de lucidez y amor absoluto, llamó a mi abuela y le dijo que necesitaba ayuda: ‘No podemos cuidar de Luna’». Fue entonces cuando la autora pasó a criarse con sus abuelos maternos en un pequeño pueblo de Granada, rodeada de una realidad marcada también por la droga y la enfermedad mental. «Crecí en un infierno, pero encontré refugio en la calle y en la imaginación», explicó. Desde muy pequeña comenzó a desarrollar mecanismos de disociación para sobrevivir emocionalmente. «Me pasaba la vida en la calle, en el campo. Imaginaba que Harrison Ford era mi padre y Meryl Streep mi madre. Me monté mi propia película para poder sobrevivir a mi realidad».La autora confesó que pasó una infancia marcada por las «heridas de abandono, la humillación y la dependencia emocional», aunque durante años fue incapaz de reconocerlas. «La primera vez que fui a un psicólogo tenía 33 años y cuando me habló de que yo tenía heridas de infancia pensé: ‘¿Yo? ¡pero si he tenido una vida normal! No fui consciente de que las heridas del pasado estaban marcando mi vida’», puntualizó.Momento de sanar la heridaLa muerte prematura de sus padres marcó un antes y un después. Su madre falleció cuando ella tenía ocho años y su padre murió de sobredosis cuando Luna tenía 13. «Siempre digo que cuando alguien cercano muere se me abre como una compuerta en el pecho. Aquella noche supe que mi padre había muerto antes de llegar yo a casa».Puntualizó que durante años ella sobrevivió enlazando relaciones sentimentales sin descanso. «Desde los 13 hasta los 38 años no estuve ni un solo día sola», reconoció. Todo cambió tras una ruptura especialmente dolorosa y un ingreso hospitalario provocado por un episodio extremo de ansiedad. «Ahí se me cayó el velo. Fue en ese momento cuando me di cuenta de que mi herida era mi misión . Tenía que sanarla».Ese punto de inflexión dio origen al método que hoy desarrolla en ‘Renace: Las 9 Puertas’. «Tuve que inventarme mis propias muertes simbólicas para poder renacer con una nueva identidad», explicó. En el libro aborda conceptos como las memorias uterinas, los ancestros, las heridas emocionales o la dependencia afectiva a través de nueve etapas de transformación.Reconoce que una de las claves de su proceso fue reconciliarse con su historia familiar y escuchar todas las versiones de su pasado. «Tuve que bajar a mi abuela del pedestal y comprender que nadie es completamente bueno ni completamente malo. Aprendí a perdonar. Ahí empezó mi verdadera sanación».La autora también reflexionó sobre el peso de los linajes familiares y los patrones heredados. «Muchos repetimos historias inconscientemente por miedo a dejar de pertenecer a un grupo, a una estirpe. Pero llega un momento en el que tienes que ser valiente y elegir un destino diferente».La sombra de su padreEn su caso, esa transformación implicó romper con dinámicas de dependencia emocional que identificó como una repetición inconsciente de la figura paterna. «Todas mis parejas se parecían a mi padre. Ahí entendí que estaba buscando constantemente a alguien que siempre terminaba abandonándome».Hoy, Luna Roca asegura haber encontrado un equilibrio emocional y familiar completamente distinto al que conoció en su infancia. Vive en Madrid junto a su hija y mantiene una relación cercana y sana con su expareja y su entorno familiar. «Cuando iba a casa de mi ex y les veía hablar tranquilamente, me di cuenta de que tenía que aprender algo que nunca había visto, como es el hecho de sentarse a hablar sin gritar, dejarse querer y vivir en paz».Insistió en que el verdadero trabajo de sanación no consiste en quedarse atrapado en el dolor, sino en transformarlo. «Hay que honrar a los ancestros, sanar lo necesario y seguir caminando. Nuestra herida puede convertirse en nuestra misión si somos capaces de mirarla de frente».MÁS INFORMACIÓN noticia Si La regla del ‘5-4-3-2-1-0’, la fórmula para lograr una longevidad más saludable noticia Si «Si reaccionamos ante algo sin importancia de manera intensa, la razón está en el inconsciente» noticia Si «La gimnasia cerebral no está en hacer sudokus, sino en cómo vivimos»Con ‘Renace: Las 9 Puertas’, Luna Roca pone voz a una historia de supervivencia y resiliencia que conecta memoria, trauma y transformación personal. «No venimos a reinventar la rueda -matizó-. Somos solo una pequeña pieza dentro de un gran engranaje familiar y generacional . Mi misión era coger la antorcha y caminar por un tramo distinto». La escritora y conferenciante Luna Roca ha convertido su dura infancia, marcada por la droga y el abandono por parte de sus padres, en un poderoso relato de transformación personal en su libro ‘Renace: Las 9 Puertas. Bienvenido a tu Nueva Identidad’ . La autora reconstruye una vida marcada por la heroína en la España de los años 80, por la muerte de sus padres debido a esta lacra y décadas de dependencia emocional hasta llegar a un proceso profundo de autoconocimiento que terminó convirtiéndose en su método terapéutico.Recientemente acudió al encuentro ‘Cenas Adivina’, un singular evento creado por Silvia Moreno , una abogada y empresaria que ha creado este formato donde reúne cada semana a un experto y a una veintena de invitados para que compartan experiencias y conocimientos en una tertulia cercana y sin guiones preestablecidos, mientras disfrutan de una cena cuidada hasta el último detalle. Un entrañable punto de encuentro de talento, desarrollo personal y profesional para compartir hablando, escuchando, debatiendo… siempre desde el respeto y con máxima educación. La única norma es que no pueden hablar dos personas a la vez. Y así fue durante toda la jornada. Todos los invitados escucharon atónitos el relato de vida de Luna Roca. «Cuando nací me pasé seis meses sin parar de llorar por el síndrome de abstinencia severa debido a la adicción de mis padres », confesó al comienzo de su relato. «Mi historia empieza cuando una chica de un pueblo muy pequeño de Granada se escapa a los 17 años para cumplir su sueño de ser diseñadora de moda en Barcelona», relata Roca sobre su madre. Allí conoció a su padre, «un chico que soñaba con triunfar», pero al que la irrupción de la heroína en Europa cambió su destino, al igual que el de toda una generación. «Fue una relación de tres : ellos dos y la heroína», relató.Noticia relacionada general No No Cristina Gutiérrez, experta emocional «Parar la centrifugadora en la que vivimos es la clave para recuperar la ilusión» Laura Peraita«Mi madre, en un momento de lucidez y amor absoluto, llamó a mi abuela y le dijo que necesitaba ayuda: ‘No podemos cuidar de Luna’». Fue entonces cuando la autora pasó a criarse con sus abuelos maternos en un pequeño pueblo de Granada, rodeada de una realidad marcada también por la droga y la enfermedad mental. «Crecí en un infierno, pero encontré refugio en la calle y en la imaginación», explicó. Desde muy pequeña comenzó a desarrollar mecanismos de disociación para sobrevivir emocionalmente. «Me pasaba la vida en la calle, en el campo. Imaginaba que Harrison Ford era mi padre y Meryl Streep mi madre. Me monté mi propia película para poder sobrevivir a mi realidad».La autora confesó que pasó una infancia marcada por las «heridas de abandono, la humillación y la dependencia emocional», aunque durante años fue incapaz de reconocerlas. «La primera vez que fui a un psicólogo tenía 33 años y cuando me habló de que yo tenía heridas de infancia pensé: ‘¿Yo? ¡pero si he tenido una vida normal! No fui consciente de que las heridas del pasado estaban marcando mi vida’», puntualizó.Momento de sanar la heridaLa muerte prematura de sus padres marcó un antes y un después. Su madre falleció cuando ella tenía ocho años y su padre murió de sobredosis cuando Luna tenía 13. «Siempre digo que cuando alguien cercano muere se me abre como una compuerta en el pecho. Aquella noche supe que mi padre había muerto antes de llegar yo a casa».Puntualizó que durante años ella sobrevivió enlazando relaciones sentimentales sin descanso. «Desde los 13 hasta los 38 años no estuve ni un solo día sola», reconoció. Todo cambió tras una ruptura especialmente dolorosa y un ingreso hospitalario provocado por un episodio extremo de ansiedad. «Ahí se me cayó el velo. Fue en ese momento cuando me di cuenta de que mi herida era mi misión . Tenía que sanarla».Ese punto de inflexión dio origen al método que hoy desarrolla en ‘Renace: Las 9 Puertas’. «Tuve que inventarme mis propias muertes simbólicas para poder renacer con una nueva identidad», explicó. En el libro aborda conceptos como las memorias uterinas, los ancestros, las heridas emocionales o la dependencia afectiva a través de nueve etapas de transformación.Reconoce que una de las claves de su proceso fue reconciliarse con su historia familiar y escuchar todas las versiones de su pasado. «Tuve que bajar a mi abuela del pedestal y comprender que nadie es completamente bueno ni completamente malo. Aprendí a perdonar. Ahí empezó mi verdadera sanación».La autora también reflexionó sobre el peso de los linajes familiares y los patrones heredados. «Muchos repetimos historias inconscientemente por miedo a dejar de pertenecer a un grupo, a una estirpe. Pero llega un momento en el que tienes que ser valiente y elegir un destino diferente».La sombra de su padreEn su caso, esa transformación implicó romper con dinámicas de dependencia emocional que identificó como una repetición inconsciente de la figura paterna. «Todas mis parejas se parecían a mi padre. Ahí entendí que estaba buscando constantemente a alguien que siempre terminaba abandonándome».Hoy, Luna Roca asegura haber encontrado un equilibrio emocional y familiar completamente distinto al que conoció en su infancia. Vive en Madrid junto a su hija y mantiene una relación cercana y sana con su expareja y su entorno familiar. «Cuando iba a casa de mi ex y les veía hablar tranquilamente, me di cuenta de que tenía que aprender algo que nunca había visto, como es el hecho de sentarse a hablar sin gritar, dejarse querer y vivir en paz».Insistió en que el verdadero trabajo de sanación no consiste en quedarse atrapado en el dolor, sino en transformarlo. «Hay que honrar a los ancestros, sanar lo necesario y seguir caminando. Nuestra herida puede convertirse en nuestra misión si somos capaces de mirarla de frente».MÁS INFORMACIÓN noticia Si La regla del ‘5-4-3-2-1-0’, la fórmula para lograr una longevidad más saludable noticia Si «Si reaccionamos ante algo sin importancia de manera intensa, la razón está en el inconsciente» noticia Si «La gimnasia cerebral no está en hacer sudokus, sino en cómo vivimos»Con ‘Renace: Las 9 Puertas’, Luna Roca pone voz a una historia de supervivencia y resiliencia que conecta memoria, trauma y transformación personal. «No venimos a reinventar la rueda -matizó-. Somos solo una pequeña pieza dentro de un gran engranaje familiar y generacional . Mi misión era coger la antorcha y caminar por un tramo distinto».  

La escritora y conferenciante Luna Roca ha convertido su dura infancia, marcada por la droga y el abandono por parte de sus padres, en un poderoso relato de transformación personal en su libro ‘Renace: Las 9 Puertas. Bienvenido a tu Nueva Identidad’. La autora … reconstruye una vida marcada por la heroína en la España de los años 80, por la muerte de sus padres debido a esta lacra y décadas de dependencia emocional hasta llegar a un proceso profundo de autoconocimiento que terminó convirtiéndose en su método terapéutico.

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