Los ‘Oscar’ de las matemáticas: así fue la gran gala de los premios, con filtración incluida

La ceremonia de apertura del Congreso Internacional de Matemáticos (ICM), el evento más relevante de las matemáticas que reúne, cada cuatro años, a miles de matemáticos de todos los campos de la disciplina, tiene mucho de gala de premios, una suerte de ‘Oscars’ de las matemáticas. La Unión Matemática Internacional (IMU) anuncia los nombres de quienes subirán a este particular podio de las matemáticas. Los mantiene en secreto con extremo celo: los propios premiados reciben la noticia bajo estricto embargo y no pueden compartirla con nadie durante meses. Pese a ello, días antes de esta edición del ICM, que tuvo lugar del 23 al 30 de julio en Filadelfia (EE UU), se filtraron los nombres de los nuevos ganadores de las Medallas Fields (conocidas como ‘los premios Nobel de las matemáticas’). Preguntado por ello en la rueda de prensa posterior, el presidente de la IMU, Hiraku Nakajima, fue tajante: «La ceremonia ha sido el único anuncio oficial. Mantuvimos los nombres en confidencialidad absoluta hasta hoy; solo circulamos los nombres, bajo estricto embargo, a los premiados y a algunos periodistas. Oímos los rumores, pero no conocemos su origen». Con todo, el público asistió expectante a la entrega, tanto quienes desconocían la filtración como quienes, conociéndola, esperaban verla confirmada.Tras anunciar las Medallas Fields 2026, que ya relató ABC en un artículo anterior, Nakajima pasó a revelar los galardonados con el resto de grandes premios concedidos por la IMU en la misma ceremonia. La Medalla Abacus —el galardón que reconoce las contribuciones matemáticas a las ciencias de la información— recayó en Shayan Oveis Gharan (Universidad de Washington, EE UU). El Premio Gauss —que distingue las contribuciones matemáticas con aplicaciones prácticas significativas fuera de la propia disciplina– lo obtuvo Yurii Nesterov (Universidad Católica de Lovaina, Bélgica). La Medalla Chern —un premio a toda una carrera, dotado con 500.000 dólares— fue para Graeme Segal (Universidad de Oxford, Reino Unido), de 84 años. Por último, Hannah Fry (Universidad de Cambridge, Reino Unido) fue galardonada con el Premio Leelavati a la divulgación de las matemáticas.Shayan Oveis Gharan, el algoritmo que decidió dejar de ser previsibleShayan Oveis Gharan, científico iraní y actualmente catedrático de la Universidad de Washington (EE UU), obtuvo la Medalla Abacus por su mejora del algoritmo de aproximación del llamado problema del viajante de comercio. El problema trata de encontrar, dado un conjunto de ciudades, la ruta más corta que pasa por todas ellas, solo una vez. Con solo unas pocas ciudades, el número de rutas posibles crece tanto que calcular la solución óptima, con los métodos que conocemos por el momento, resulta inabarcable incluso para los ordenadores más potentes. Por ello, se buscan estrategias para encontrar caminos lo suficientemente buenos: algoritmos de aproximación. El mejor conocido, hasta el trabajo de Oveis Gharan, era el de Nicos Christofides, propuesto en 1976.«Para diseñar algoritmos, se buscan soluciones capaces de ganarle a cualquier adversario: como si un competidor intentara sabotear nuestra estrategia para resolver el problema. Si el algoritmo sigue siempre la misma secuencia fija de pasos, a ese adversario le resulta fácil diseñar un caso que lo haga fallar. Frente a esto, nuestro enfoque consiste en introducir aleatoriedad, que hace el algoritmo impredecible, de modo que sea mucho más difícil de engañar», explicaba en la rueda de prensa posterior a la ceremonia de apertura del ICM2026.El premio también ha reconocido sus avances en el muestreo mediante cadenas de Markov: apoyándose en una técnica conocida como independencia espectral, demostró la llamada conjetura de Mihail-Vazirani y una versión de la conjetura de Mason. La Medalla Abacus premia las contribuciones matemáticas a las ciencias de la información y, como el Fields, solo se concede a matemáticos menores de 40 años. Se entrega con este nombre desde 2022, aunque el premio existe desde 1981: hasta 2018 se llamó Premio Nevanlinna, cuando la IMU decidió modificar el nombre, debido al pasado del matemático finlandés que lo inspiraba (Rolf Nevanlinna), colaborador del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial.Yurii Nesterov, el matemático cuyos algoritmos sostienen el GPS y la inteligencia artificialYurii Nesterov, matemático belga de origen soviético, ha obtenido el Premio Gauss por sus algoritmos de optimización que, décadas después de ser ideados, ayudan a que funcionen diversas tecnologías actuales: desde el GPS hasta sistemas de inteligencia artificial. «Mi trabajo se enmarca en el desarrollo de algoritmos de optimización eficientes. Hoy podemos encontrar muchísimos ejemplos de optimización en nuestro día a día, por ejemplo, los que emplean los navegadores GPS para elegir la ruta más corta en una red de transporte. Si para calcular esa ruta óptima se tardara, en vez de un par de segundos, dos horas, nadie lo usaría. El objetivo de mi investigación es reducir al máximo ese tiempo de cómputo», señalaba en la rueda de prensa.Al matemático le interesan los algoritmos con garantías demostrables de rendimiento, «no las heurísticas». Es decir, algoritmos cuyo buen funcionamiento puede demostrarse matemáticamente para cualquier caso posible, y no solo comprobarse de forma empírica.Nesterov trabaja actualmente en el que considera el gran reto de su campo: las redes neuronales. «El problema más difícil ahora mismo es construir algoritmos eficientes para las redes neuronales. Funcionan muy bien en muchos dominios, pero no hay una teoría que diga cuál es la complejidad del problema o cuáles son los métodos eficientes, de forma general. Entender eso es fundamental», afirma el matemático, catedrático emérito de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.El Premio Gauss, entregado desde 2006 conjuntamente por la IMU y la Sociedad Matemática Alemana (DMV), distingue trabajos matemáticos que hayan tenido un impacto significativo fuera de la propia disciplina, ya sea en la tecnología, en la industria o en la vida cotidiana. A diferencia de la Fields o la Abacus, no impone límite de edad, precisamente porque el alcance práctico de un resultado matemático puede tardar años, o décadas, en hacerse evidente.Graeme Segal, toda una vida entendiendo el espacio con herramientas matemáticasGraeme Segal, matemático australiano y catedrático de la Universidad de Oxford (Reino Unido), no acudió al ICM para recibir la Medalla Chern a toda su carrera en la investigación matemática. Sí concedió, días antes, una entrevista a la revista Plus, en la que resumía así su forma de entender la disciplina: «Creo firmemente que las matemáticas son una actividad comunitaria. Todo lo que he hecho ha surgido de la interacción con otras personas».Según la citación del jurado, el premio reconoce sus «intuiciones matemáticas visionarias, que han tenido una influencia duradera en un amplio abanico de campos», entre ellos la topología, la física matemática, la teoría de representaciones y la teoría de categorías. Formado en Cambridge y doctorado bajo la dirección de Michael Atiyah (Medalla Fields en 1966 y Premio Abel en 2004), Segal ha dedicado buena parte de su carrera a entender qué papel juega el concepto de espacio en la física fundamental, tendiendo puentes entre la geometría y la teoría cuántica de campos.La Medalla Chern, entregada desde 2010, reconoce una trayectoria completa, no resultados concretos. Está dotada con 500.000 dólares —es el premio más cuantioso, con mucha diferencia, de los que concede la IMU—, de los que la mitad va al propio premiado y la otra mitad se destina a financiar, a propuesta suya, proyectos de investigación, educación o divulgación matemática. Lleva el nombre de Shiing-Shen Chern (1911-2004), uno de los grandes geómetras del siglo XX.Hannah Fry, matemática bestseller y estrella de la BBCHannah Fry, catedrática de Divulgación Pública de las Matemáticas en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha recibido el premio Leelavati por su manera creativa de transmitir las matemáticas como una disciplina poderosa y divertida, y por su capacidad para acercarla, en particular, a niñas y jóvenes. Al igual que Segal, Fry no acudió a Filadelfia. La matemática es una de las divulgadoras científicas más reconocidas del Reino Unido. Desde enero de 2025 ocupa la primera cátedra de Divulgación Pública de las Matemáticas creada en la Universidad de Cambridge. Es autora de libros como The Mathematics of Love, The Indisputable Existence of Santa Claus y Hello World: How to Be Human in the Age of the Machine, y ha presentado documentales y podcasts para la BBC, entre ellos, The Curious Cases of Rutherford and Fry. El Premio Leelavati, patrocinado por la empresa india Infosys, reconoce la divulgación de las matemáticas en diversos formatos, desde libros, documentales, museos o actividades escolares. Se entrega desde 2010, cuando nació como galardón puntual en el ICM de Hyderabad (India) antes de convertirse en cita fija cada cuatro años, y toma su nombre de un tratado matemático del siglo XII escrito, según la leyenda, para consolar a Leelavati, la hija del matemático indio Bhaskara II tras la cancelación de su boda.Ágata Timón Es divulgadora de las matemáticas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Instituto de Ciencias Matemáticas, donde coordina de la Unidad de Cultura Matemática****Entre teoremas es una sección de matemáticas para todos los públicos impulsada por el Instituto de Ciencias Matemáticas (CSIC-UAM-UC3M-UCM) La ceremonia de apertura del Congreso Internacional de Matemáticos (ICM), el evento más relevante de las matemáticas que reúne, cada cuatro años, a miles de matemáticos de todos los campos de la disciplina, tiene mucho de gala de premios, una suerte de ‘Oscars’ de las matemáticas. La Unión Matemática Internacional (IMU) anuncia los nombres de quienes subirán a este particular podio de las matemáticas. Los mantiene en secreto con extremo celo: los propios premiados reciben la noticia bajo estricto embargo y no pueden compartirla con nadie durante meses. Pese a ello, días antes de esta edición del ICM, que tuvo lugar del 23 al 30 de julio en Filadelfia (EE UU), se filtraron los nombres de los nuevos ganadores de las Medallas Fields (conocidas como ‘los premios Nobel de las matemáticas’). Preguntado por ello en la rueda de prensa posterior, el presidente de la IMU, Hiraku Nakajima, fue tajante: «La ceremonia ha sido el único anuncio oficial. Mantuvimos los nombres en confidencialidad absoluta hasta hoy; solo circulamos los nombres, bajo estricto embargo, a los premiados y a algunos periodistas. Oímos los rumores, pero no conocemos su origen». Con todo, el público asistió expectante a la entrega, tanto quienes desconocían la filtración como quienes, conociéndola, esperaban verla confirmada.Tras anunciar las Medallas Fields 2026, que ya relató ABC en un artículo anterior, Nakajima pasó a revelar los galardonados con el resto de grandes premios concedidos por la IMU en la misma ceremonia. La Medalla Abacus —el galardón que reconoce las contribuciones matemáticas a las ciencias de la información— recayó en Shayan Oveis Gharan (Universidad de Washington, EE UU). El Premio Gauss —que distingue las contribuciones matemáticas con aplicaciones prácticas significativas fuera de la propia disciplina– lo obtuvo Yurii Nesterov (Universidad Católica de Lovaina, Bélgica). La Medalla Chern —un premio a toda una carrera, dotado con 500.000 dólares— fue para Graeme Segal (Universidad de Oxford, Reino Unido), de 84 años. Por último, Hannah Fry (Universidad de Cambridge, Reino Unido) fue galardonada con el Premio Leelavati a la divulgación de las matemáticas.Shayan Oveis Gharan, el algoritmo que decidió dejar de ser previsibleShayan Oveis Gharan, científico iraní y actualmente catedrático de la Universidad de Washington (EE UU), obtuvo la Medalla Abacus por su mejora del algoritmo de aproximación del llamado problema del viajante de comercio. El problema trata de encontrar, dado un conjunto de ciudades, la ruta más corta que pasa por todas ellas, solo una vez. Con solo unas pocas ciudades, el número de rutas posibles crece tanto que calcular la solución óptima, con los métodos que conocemos por el momento, resulta inabarcable incluso para los ordenadores más potentes. Por ello, se buscan estrategias para encontrar caminos lo suficientemente buenos: algoritmos de aproximación. El mejor conocido, hasta el trabajo de Oveis Gharan, era el de Nicos Christofides, propuesto en 1976.«Para diseñar algoritmos, se buscan soluciones capaces de ganarle a cualquier adversario: como si un competidor intentara sabotear nuestra estrategia para resolver el problema. Si el algoritmo sigue siempre la misma secuencia fija de pasos, a ese adversario le resulta fácil diseñar un caso que lo haga fallar. Frente a esto, nuestro enfoque consiste en introducir aleatoriedad, que hace el algoritmo impredecible, de modo que sea mucho más difícil de engañar», explicaba en la rueda de prensa posterior a la ceremonia de apertura del ICM2026.El premio también ha reconocido sus avances en el muestreo mediante cadenas de Markov: apoyándose en una técnica conocida como independencia espectral, demostró la llamada conjetura de Mihail-Vazirani y una versión de la conjetura de Mason. La Medalla Abacus premia las contribuciones matemáticas a las ciencias de la información y, como el Fields, solo se concede a matemáticos menores de 40 años. Se entrega con este nombre desde 2022, aunque el premio existe desde 1981: hasta 2018 se llamó Premio Nevanlinna, cuando la IMU decidió modificar el nombre, debido al pasado del matemático finlandés que lo inspiraba (Rolf Nevanlinna), colaborador del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial.Yurii Nesterov, el matemático cuyos algoritmos sostienen el GPS y la inteligencia artificialYurii Nesterov, matemático belga de origen soviético, ha obtenido el Premio Gauss por sus algoritmos de optimización que, décadas después de ser ideados, ayudan a que funcionen diversas tecnologías actuales: desde el GPS hasta sistemas de inteligencia artificial. «Mi trabajo se enmarca en el desarrollo de algoritmos de optimización eficientes. Hoy podemos encontrar muchísimos ejemplos de optimización en nuestro día a día, por ejemplo, los que emplean los navegadores GPS para elegir la ruta más corta en una red de transporte. Si para calcular esa ruta óptima se tardara, en vez de un par de segundos, dos horas, nadie lo usaría. El objetivo de mi investigación es reducir al máximo ese tiempo de cómputo», señalaba en la rueda de prensa.Al matemático le interesan los algoritmos con garantías demostrables de rendimiento, «no las heurísticas». Es decir, algoritmos cuyo buen funcionamiento puede demostrarse matemáticamente para cualquier caso posible, y no solo comprobarse de forma empírica.Nesterov trabaja actualmente en el que considera el gran reto de su campo: las redes neuronales. «El problema más difícil ahora mismo es construir algoritmos eficientes para las redes neuronales. Funcionan muy bien en muchos dominios, pero no hay una teoría que diga cuál es la complejidad del problema o cuáles son los métodos eficientes, de forma general. Entender eso es fundamental», afirma el matemático, catedrático emérito de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.El Premio Gauss, entregado desde 2006 conjuntamente por la IMU y la Sociedad Matemática Alemana (DMV), distingue trabajos matemáticos que hayan tenido un impacto significativo fuera de la propia disciplina, ya sea en la tecnología, en la industria o en la vida cotidiana. A diferencia de la Fields o la Abacus, no impone límite de edad, precisamente porque el alcance práctico de un resultado matemático puede tardar años, o décadas, en hacerse evidente.Graeme Segal, toda una vida entendiendo el espacio con herramientas matemáticasGraeme Segal, matemático australiano y catedrático de la Universidad de Oxford (Reino Unido), no acudió al ICM para recibir la Medalla Chern a toda su carrera en la investigación matemática. Sí concedió, días antes, una entrevista a la revista Plus, en la que resumía así su forma de entender la disciplina: «Creo firmemente que las matemáticas son una actividad comunitaria. Todo lo que he hecho ha surgido de la interacción con otras personas».Según la citación del jurado, el premio reconoce sus «intuiciones matemáticas visionarias, que han tenido una influencia duradera en un amplio abanico de campos», entre ellos la topología, la física matemática, la teoría de representaciones y la teoría de categorías. Formado en Cambridge y doctorado bajo la dirección de Michael Atiyah (Medalla Fields en 1966 y Premio Abel en 2004), Segal ha dedicado buena parte de su carrera a entender qué papel juega el concepto de espacio en la física fundamental, tendiendo puentes entre la geometría y la teoría cuántica de campos.La Medalla Chern, entregada desde 2010, reconoce una trayectoria completa, no resultados concretos. Está dotada con 500.000 dólares —es el premio más cuantioso, con mucha diferencia, de los que concede la IMU—, de los que la mitad va al propio premiado y la otra mitad se destina a financiar, a propuesta suya, proyectos de investigación, educación o divulgación matemática. Lleva el nombre de Shiing-Shen Chern (1911-2004), uno de los grandes geómetras del siglo XX.Hannah Fry, matemática bestseller y estrella de la BBCHannah Fry, catedrática de Divulgación Pública de las Matemáticas en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha recibido el premio Leelavati por su manera creativa de transmitir las matemáticas como una disciplina poderosa y divertida, y por su capacidad para acercarla, en particular, a niñas y jóvenes. Al igual que Segal, Fry no acudió a Filadelfia. La matemática es una de las divulgadoras científicas más reconocidas del Reino Unido. Desde enero de 2025 ocupa la primera cátedra de Divulgación Pública de las Matemáticas creada en la Universidad de Cambridge. Es autora de libros como The Mathematics of Love, The Indisputable Existence of Santa Claus y Hello World: How to Be Human in the Age of the Machine, y ha presentado documentales y podcasts para la BBC, entre ellos, The Curious Cases of Rutherford and Fry. El Premio Leelavati, patrocinado por la empresa india Infosys, reconoce la divulgación de las matemáticas en diversos formatos, desde libros, documentales, museos o actividades escolares. Se entrega desde 2010, cuando nació como galardón puntual en el ICM de Hyderabad (India) antes de convertirse en cita fija cada cuatro años, y toma su nombre de un tratado matemático del siglo XII escrito, según la leyenda, para consolar a Leelavati, la hija del matemático indio Bhaskara II tras la cancelación de su boda.Ágata Timón Es divulgadora de las matemáticas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Instituto de Ciencias Matemáticas, donde coordina de la Unidad de Cultura Matemática****Entre teoremas es una sección de matemáticas para todos los públicos impulsada por el Instituto de Ciencias Matemáticas (CSIC-UAM-UC3M-UCM)  

La ceremonia de apertura del Congreso Internacional de Matemáticos (ICM), el evento más relevante de las matemáticas que reúne, cada cuatro años, a miles de matemáticos de todos los campos de la disciplina, tiene mucho de gala de premios, una suerte de ‘Oscars’ de … las matemáticas. La Unión Matemática Internacional (IMU) anuncia los nombres de quienes subirán a este particular podio de las matemáticas. Los mantiene en secreto con extremo celo: los propios premiados reciben la noticia bajo estricto embargo y no pueden compartirla con nadie durante meses.

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