‘La fortaleza’: perdonar al padre (★★★★✩)

La fortaleza (★★★★✩)

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 Lucía Carballal pasa por el Grec con una obra inspirada en ‘El castillo de Lindabridis’, de Calderón  

La fortaleza

★★★★✩

Dramaturgia y dirección: Lucía Carballal

Intérpretes: Mamen Camacho, Natalia Huarte, Eva Rufo

Lugar y fecha: Teatre Lliure (Gràcia) – Festival Grec (9/VII/2026)

La Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) nos tiene acostumbrados a jugar con las obras del siglo de oro, para, más allá de la fidelidad al original, ofrecer propuestas que dialogan entre el pasado y el presente. En esta ocasión es Lucía Carballal quien toma un texto de Pedro Calderón de la Barca, El castillo de Lindabridis, y le da la vuelta como a una media para convertirlo en su propia historia. Si bien La fortaleza dista mucho de la obra inspiradora, la habilidad de la dramaturga madrileña no deja al público in albis, que acaba la función conociendo el argumento, los entresijos y los problemas de Lindabridis con su padre y con su hermano.

El texto sobre las herencias queridas y las herencias rechazadas está trenzado con maestría

Pero La fortaleza va mucho más allá. A partir de un rey que fallece intestado, sus hijos, un príncipe y una princesa, deberán decidir quién se queda el reino. Esta premisa aparentemente tan feminista para la época no lo es tanto, pues ella, a instancias de su hermano, tendrá que buscarse un marido que dispute el reino con él. Y para ello volará en un castillo por el mundo a la búsqueda de ese esposo que, al final, no le solucionará nada. El sesgo de género que suele ser omnipresente en el teatro clásico, y que hoy lo cuestiona de base, es una de las cartas que la autora juega con especial destreza, pues en su presente ese sesgo continúa vigente.

Carballal convierte el castillo volador en los edificios que construía su progenitor, arquitecto reputado y padre ausente ya fallecido, en los que no faltaban una torre o unas saeteras. Esas fortalezas que construyó en Murcia, donde tenía su trabajo, son las que sirven a la autora para pasar cuentas con él, y acabar perdonándolo para sobrevivir, a través de tres actrices inmensas, vinculadas a la CNTC, que se suceden en el escenario y que transitan entre el pasado y el presente de una forma magistral. El texto sobre las herencias queridas y las herencias rechazadas está trenzado de tal modo, que logra que el público se sumerja en la historia con emoción.

La producción de la CNTC se estrenó hace más de dos años, pero no ha sido hasta ahora que ha podido recuperarse para presentarse en Barcelona, por deseo expreso del Festival Grec. Carballal también cosechó un buen éxito con la comedia Las Bárbaras, lo que demuestra el amplio registro que puede abordar la autora de este monumento que ha pasado volando por el Grec.

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