No era gay, ni por supuesto policía, pero el nombre de Victor Willis ha acabado ligado a estas dos imágenes por su papel como fundador de Village People, banda que lideró hasta su fallecimiento este miércoles a los 74, según anunció la propia banda, a causa de una enfermedad “breve pero agresiva”. El autor de la exitosa YMCA pasó del éxito masivo a caer en el mundo de las drogas a comienzos de los años 80, de donde resurgió décadas después para regresar a la banda que le hizo famoso y seguir actuando hasta el presente. Una de sus últimas actuaciones fue el pasado mayo en la India, donde actuó como único miembro original de la banda ante el secretario de estado de EE.UU., Marco Rubio.
El veterano artista triunfó a finales de los 70 y vivió sus últimos años entre la polémica de cantar para Trump
No era gay, ni por supuesto policía, pero el nombre de Victor Willis ha acabado ligado a estas dos imágenes por su papel como fundador de Village People, banda que lideró hasta su fallecimiento este miércoles a los 74, según anunció la propia banda, a causa de una enfermedad “breve pero agresiva”. El autor de la exitosa YMCA pasó del éxito masivo a caer en el mundo de las drogas a comienzos de los años 80, de donde resurgió décadas después para regresar a la banda que le hizo famoso y seguir actuando hasta el presente. Una de sus últimas actuaciones fue el pasado mayo en la India, donde actuó como único miembro original de la banda ante el secretario de estado de EE.UU., Marco Rubio.
Nacido en Texas en 1951, Willis comenzó a cantar de niño en una iglesia baptista para formar en el insituto su primera banda, The Ballads, que llegó a tocar teloneando a The Temptations. De allí dio el salto a Broadway donde, mientras actuaba en el musical The Wiz, conoció al francés Jacques Morali, productor y compositor de música disco, creador de The Ritchie Family. “He soñado que cantabas en un disco que yo producía y tenía mucho éxito”, le dijo el productor a Willis. “Tengo cuatro canciones y no puedo pagarte mucho, pero si aceptas te convertiré en una estrella”.
Willis aceptó, y comenzó una carrera que llevó a la banda a vender más de 100 millones de copias de sus discos, con sus temas convertidos en bandas sonoras de fiestas petarderas y, especialmente, de cualquier celebración vinculada al movimiento gay.
Esa era la idea original de Morali, homosexual, que en 1977 llevó a Willis a grabar aquellos cuatro temas de los que hablaba en su primer disco, Village people: San Francisco (You’ve got me), In Hollywood (Everyone’s a star), Fire Island y la propia Village people. El rápido éxito obligó a los socios a buscar los componentes de una banda que todavía no existía con un anuncio en los diarios: “Se buscan perfiles de macho, deben saber bailar y tener bigote”. Con Willis haciendo de policía, Morali vistió a los nuevos reclutas con arquetipos gays con Felipe Rose haciendo de indio, David Holo de electricista, Alex Briley de militar, Glenn Hughes de motero y Randy Jones de vaquero.
Con esta formación publicaron dos álbumes, Macho man y ‘Cruisin’, que incluía la conocida YMCA, tema que a pesar de los pesares Willis siempre negó que tuviera vínculo alguno con el movimiento gay., y llegó a amenazar con demandar a cualquiera que dijera tal cosa. A la contra del mundo, Willis negaba que YMCA fuera una recomendación para acudir a los hoteles y gimnasios de este nombre, donde encontrarían buena compañía en las duchas comunitarias. Por el contrario, Willis afirmó que se refería a hacer amistad, sin ninguna referencia gay al respecto.

Sea como fuere, y a pesar de las quejas de la Young Men’s Christian Associacion (Asociación Cristiana de Jóvenes, YMCA por sus siglas en inglés) el éxito de la banda prosiguió en 1979 con Go west, que años después versionarían los Pet Shop Boys. Aquel mismo año apareció In the navy, canción utilizada por la Marina de EE.UU. En una campaña de reclutamiento, a cambio de lo cual permitió a la banda grabar el videoclip del tema en un barco de guerra con apoyo de soldados reales.
Willis, que también se vistió en ocasiones de marinero, abandonó Village People primero en 1980 y, definitivamente, en 1982 para emprender una carrera en solitario que acabó en completo fracaso. Fue entonces cuando inició una adicción a las drogas que mantuvo hasta bien entrados los años 2000, cuando pasó de policía a preso, acusado de posesión de drogas. El juez le mandó a una clínica de desintoxicación, donde consiguió dejar atrás esta larga etapa.
En aquella época Willis también se encontraba en litigios contra la discográfica propietaria de los derechos de Village People para recuperar sus canciones, cosa que logró finalmente en el 2012. De ahí que, cuando Trump decidió utilizar YMCA y Macho man en su campaña electoral del 2020, Willis se embolsara una buena suma mientras decía no tener nada encontra de que el presidente utilizara el tema, a pesar de que en un principio mostró su rechazo por la actitud de Trump en las protestas de ‘Black lives matter’.
La puntilla fue la actuación de los propios Village People en un mitin de Trump en el 2024, poco antes de que accediera de nuevo a la Casa Blanca. Willis argumentó que lo hacía porque su música no tenía color, y que él personalmente había votado por Kamala Harris, pero eso no evitó la polémica de un personaje que convirtió el doble sentido en su forma de vida.
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