El tamaño importa: ¿por qué Barcino llegó a urbe?

Hasta la ciudad de Tarraco no se encuentran pueblos grandes: Blandae, Iluro, Bétulo, Bárcino, Subur y Tolobi. También son pequeños los ríos Bétulo, cerca del monte Júpiter y, en la playa de Bárcino, el Rubricatus”. Es la descripción que en el siglo I d.C. hace de la costa central catalana el geógrafo hispanorromano Pomponio Mela. Se refiere, respectivamente, a Blanes, Mataró, Badalona, Barcelona, Sitges y un lugar no plenamente identificado en el Penedès. Barcino es una más. Ha sido fundada entre los años 15 y 10 a.C. y tiene apenas 10 hectáreas de superficie. Conocemos perfectamente dónde estaba su muralla, diseñada por los ingenieros y agrimensores de las legiones IV, VI y X que llegaron a la zona y, autorizados por el emperador Augusto, dijeron: aquí. Es un octógono que rodea el monte Tàber, y organizado alrededor de una calle longitudinal (el decumanus ) y una transversal (el cardo maximus ). El tramo largo se recorre en ocho o diez minutos. “Era un cop de puny ”, la describe el arqueólogo Ferran Puig, que durante muchos años dirigió el Servei d’Arqueologia municipal de Barcelona. A pocos kilómetros, Bétulo mide 12 hectáreas; Caesar Augusta (Zaragoza), 44; Tarraco, 60; y allá a lo lejos, al final de todos los caminos, la gran Roma ocupa 1.400.

Seguir leyendo…

 La ciudad acabó convirtiéndose en lo que es hoy, muy por encima de todas las fundadas por los romanos a este lado del Mediterráneo, por pequeña  

Hasta la ciudad de Tarraco no se encuentran pueblos grandes: Blandae, Iluro, Bétulo, Bárcino, Subur y Tolobi. También son pequeños los ríos Bétulo, cerca del monte Júpiter y, en la playa de Bárcino, el Rubricatus”. Es la descripción que en el siglo I d.C. hace de la costa central catalana el geógrafo hispanorromano Pomponio Mela. Se refiere, respectivamente, a Blanes, Mataró, Badalona, Barcelona, Sitges y un lugar no plenamente identificado en el Penedès. Barcino es una más. Ha sido fundada entre los años 15 y 10 a.C. y tiene apenas 10 hectáreas de superficie. Conocemos perfectamente dónde estaba su muralla, diseñada por los ingenieros y agrimensores de las legiones IV, VI y X que llegaron a la zona y, autorizados por el emperador Augusto, dijeron: aquí. Es un octógono que rodea el monte Tàber, y organizado alrededor de una calle longitudinal (el decumanus ) y una transversal (el cardo maximus ). El tramo largo se recorre en ocho o diez minutos. “Era un cop de puny ”, la describe el arqueólogo Ferran Puig, que durante muchos años dirigió el Servei d’Arqueologia municipal de Barcelona. A pocos kilómetros, Bétulo mide 12 hectáreas; Caesar Augusta (Zaragoza), 44; Tarraco, 60; y allá a lo lejos, al final de todos los caminos, la gran Roma ocupa 1.400.

En los primeros siglos después de los romanos, la muralla de Barcino es casi inexpugnable

En este contexto, ¿cómo es posible que Barcelona fuera la que, con los siglos, acabara convirtiéndose en lo que es hoy, muy por encima de todas las fundadas por los romanos a este lado del Mediterráneo, hasta convertirse en la urbe actual? La clave fue el tamaño: por pequeña.

Comparaciones

Barcino es un ‘cop de puny’, con apenas diez hectáreas de superficie: está por debajo de la cercana Bétulo, de Tarraco, de Caesar Augusta y 140 veces por debajo de la capital imperial.

Las obras del AVE en La Sagrera descubrieron una villa romana 
Las obras del AVE en La Sagrera descubrieron una villa romana Jordi Play / Colaboradores

Paradójicamente, que tuviera sólo diez hectáreas fue clave. Bétulo funcionaba desde un siglo antes aproximadamente, y Barcino se crea para controlar el llano entre y alrededor del Llobregat y hasta el Besòs, y del mar a Collserola. Por eso con el desarrollo urbano posterior y las excavaciones arqueológicas aparecen decenas de villas por todas partes. Fueron el motor económico de Barcino. Su puerto se convirtió en la vía de exportación del preciado vino blanco; las ánforas en que lo cargaban han sido detectadas en Gran Bretaña o Germania. La propiedad de la tierra se fue concentrando en pocas manos.

De manera que cuando el imperio decae, Barcino es muy rica, pero sigue siendo pequeña. En su interior existen unas pocas grandes casas (se han localizado cuatro y restos de otra) y algunas industrias. Ante las amenazas bárbaras, y a diferencia de otras ciudades, puede ampliar sus murallas, dotarlas de 76 torres y hacerse prácticamente inexpugnable. Esa es una de las razones por las que el rey visigodo Ataúlfo elige Barcelona entre los años 410 y 415 para instalar su corte. Dura poco, porque es asesinado y aquella se traslada a Aquitania, pero cuando casi un siglo después, en el año 507, el reino visigodo pierde sus dominios en la Galia, Barcelona es de nuevo designada sede principal.

“Badalona es anterior y comparativamente era mucho más importante que Barcino, pero a partir de la segunda mitad del siglo II y principios del III ve reducido su desarrollo. Posiblemente el nacimiento de Barcino perjudica a Bétulo, porque comparten espacio geográfico e incluso clase dominante”, explica Clara Forn, doctora en arqueología clásica en el Museu de Badalona. “Barcino nace como colonia y por eso goza de beneficios fiscales frente a Bétulo, que no sabemos si tenía un estatus concreto, pero la economía de ambas ciudades se basa en la industria vinícola. Las dos ciudades tienen un desarrollo similar”.

Para el auge de Barcelona es clave otro concepto que, dos mil años después, es plenamente vigente. Barcino sirve para controlar el corredor mediterráneo. Tanto por tierra como por mar.

También hay constancia de que a fines del siglo III o inicios del IV, en Barcino cala el cristianismo. Primero, como culto privado de las clases populares, y después entre las élites. A inicios del VI, la vieja factoría romana de salazones queda bajo una iglesia y un camposanto.

Eduard Riu-Barrera, arqueólogo del Servei de Patrimoni i Arquitectura de la Generalitat, situa más tarde el periodo de diferenciación de Barcino respecto a las ciudades de su entorno: “En época visigoda, los centros de poder están en el sur de la península o en Francia. Tarragona es una sede metropolitana, y tiene arzobispado, y Barcino solo tiene obispado. Eso perdura hasta la conquista musulmana, pero serán clave algunas infraestructuras. El Rec Comtal, pero también la muralla, que durante la invasión musulmana será fundamental, porque la ciudad se convierte en el 801, con la conquista carolingia, en la frontera entre el califato de Córdoba y los condados francos, pero Tarragona queda en zona musulmana. Es un momento geopolíticamente clave. La muralla es el bastión de la frontera sur de Europa. Es como la Sagrada Familia, que dentro de 2.000 años seguirá siendo un gran activo de la ciudad”.

 Cultura

Te Puede Interesar