El reglamento MiCA deja sin licencia a la mayoría de las empresas cripto

El Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA) amenaza con expulsar a la mayoría de proveedores de servicios de criptomonedas que antes de su entrada en vigor en diciembre del 2024 operaban bajo la normativa de cada estado miembro de la Unión Europea (UE). Desde entonces, solo una de cada cinco empresas ha conseguido autorización para seguir activa.

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 Solo uno de cada cinco proveedores de servicios de criptomonedas que operaba bajo normativa nacional había obtenido autorización cuando finalizó en julio el periodo transitorio  

El Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA) amenaza con expulsar a la mayoría de proveedores de servicios de criptomonedas que antes de su entrada en vigor en diciembre del 2024 operaban bajo la normativa de cada estado miembro de la Unión Europea (UE). Desde entonces, solo una de cada cinco empresas ha conseguido autorización para seguir activa.

Esta es la principal conclusión de un reciente informe de la consultora TRM, donde se indica que de las 1.343 plataformas que había antes de la normativa solo 281 habían obtenido la licencia correspondiente cuando el pasado 1 de julio concluyó el periodo transitorio del reglamento. No obstante, fuera de plazo la lograron 42 empresas más, según los registros de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, en sus siglas en inglés) y la cifra podría ir en aumento, ya que el proceso de autorización sigue abierto. 

Los proveedores de servicios de criptoactivos que no hayan conseguido la licencia “deben ahora cesar sus operaciones, reestructurarse o trasladar a sus clientes a una empresa autorizada”, aclara la consultora. El reglamento europeo establecía un plazo transitorio desde su entrada en vigor, hace año y medio, para que las entidades registradas en cada estado miembro pudieran adaptarse a los nuevos requerimientos. Con su finalización, “las normas pasan a ser plenamente exigibles”, avisan desde la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Según datos del supervisor español, de las 77 solicitudes que había recibido hasta julio, se habían autorizado 20 entidades y 16 solicitudes seguían en trámite. La nueva regulación eleva las exigencias de capital y gobierno corporativo, exige una mayor transparencia, obliga a mantener los fondos de los clientes separados de los recursos propios de estas plataformas, además de establece políticas y procedimientos para evitar el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y otros delitos.

El sector sostiene que los requisitos son muy exigentes 

El informe “constata la dureza del procedimiento”, sostiene el director de Innovación en el Instituto de Estudios Financieros (IEF), Eloi Noya. En este sentido, argumenta que la mayoría de operadores que aspiraban a conseguir la licencia MiCA eran startups, con equipos reducidos (de entre 20 y 200 personas). “Sin embargo, los requisitos que se les impone son típicos de una entidad financiera”. Estos implican, prosigue, tener un departamento de cumplimiento normativo, numerosos controles, segregación de cuentas y actividades, así como empleados dedicados a determinadas funciones, como controlar el blanqueo de capitales, los riesgos y la admisión de clientes. En definitiva, adaptarse a MiCA para estas entidades conlleva tener una estructura que encarece su cuenta de gastos. 

“Hemos pasado por el mismo escrutinio que un banco, con un equipo del tamaño de una habitación”, explica en declaraciones a EFE Carlos Rodríguez, director ejecutivo y cofundador de AhoraCrypto, uno de los proveedores que consiguió la licencia in extremis, ya fuera de plazo. ”MiCA se ha contado muchas veces como una barrera que dejaba fuera a las pequeñas compañías. Nosotros hemos demostrado que se puede pasar sin un balance de miles de millones detrás, pero exige construir el producto y el cumplimiento a la vez desde el primer día, no como un añadido posterior”, presume. 

Antes de la entrada en vigor de este reglamento europeo, cada estado miembro gestionaba su propio régimen de registro o licencias de criptomonedas. Como consecuencia, un registro obtenido en la jurisdicción más permisiva “confería la misma legitimidad” que una autorización en el país con un marco jurídico más estricto,  por lo que “las empresas elegían en consecuencia”, señalan desde la consultora TRM. 

Entre las entidades que no han conseguido pasar el filtro de MiCA destaca Binance, la plataforma de intercambio de criptomonedas más grande del mundo. La entidad, que sigue esperando la autorización preceptiva, dejó de operar en la UE tras vencer el periodo transitorio de adaptación de MiCA. 

 Economía

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