El Cirque du Soleil levantó este viernes por la mañana la nueva carpa para alojar su nuevo espectáculo, Kurios. Gabinete de curiosidades, que estará en l’Hospitalet de Llobregat del 3 de septiembre al 18 de octubre. En un mundo tecnológico y en un contexto como la magia del circo, se podría pensar que la una o la otra levantarían la gran lona donde se hará el espectáculo, pero la fuerza de este arte es humana, y fueron una cincuentena de personas las que empujando las 120 columnas metálicas pusieron la estructura a la altura adecuada.
El nuevo espectáculo de la compañía quebequesa se estrena el 3 de septiembre, hasta el 18 de octubre
El Cirque du Soleil levantó este viernes por la mañana la nueva carpa para alojar su nuevo espectáculo, Kurios. Gabinete de curiosidades, que estará en l’Hospitalet de Llobregat del 3 de septiembre al 18 de octubre. En un mundo tecnológico y en un contexto como la magia del circo, se podría pensar que la una o la otra levantarían la gran lona donde se hará el espectáculo, pero la fuerza de este arte es humana, y fueron una cincuentena de personas las que empujando las 120 columnas metálicas pusieron la estructura a la altura adecuada.
Con 52 metros de diámetro y una altura de 19 metros, soportada por cuatro torres metálicas que llegan a los 25 metros y más de 1.200 estacas que la mantienen anclada, la carpa tiene capacidad para 2.500 espectadores, donde los próximos días se instalará el escenario y los diferentes equipos necesarios en un montaje que dura una semana –ya hace un par de días que empezaron– con más de cien trabajadores. Son más de 2.000 toneladas de material que llegaron en 85 tráilers desde Alicante, en una gira española que después irá a Madrid. La directora de la gira de Kurios, Zöé Caldwell, explicó que en un par de días llegarán los artistas, que hace años que son los mismos, para empezar los ensayos generales de la producción.
Egoitz Gorbea, jefe adjunto de sonido del espectáculo, destacó que el levantamiento de la gran carpa “es el momento más importante del montaje porque cuando la tienes arriba los diferentes equipos pueden empezar a hacer su trabajo”. Hasta entonces, sin embargo, “todo el mundo hace de todo, ya sea clavar clavos o descargar camiones, como yo mismo he tenido que hacer”. Para el espectáculo, su equipo trabajará para instalar más de 74 altavoces –además de subwoofers por todo el perímetro– por donde sonarán hasta 162 pistas de sonido que incluyen efectos sonoros, la música en directo de siete intérpretes y las voces de algunos de los artistas. Aunque las condiciones acústicas de una carpa de circo son especialmente complejas, tanto por la disposición del público en 360 grados como por la altura y estructura de los interiores, Gorbea está convencido de que el público saldrá muy contento.

Más de 50 artistas dan vida a un espectáculo con estética ‘steampunk’ que reivindica la imaginación
No es la única carpa, ya que durante el tiempo que el espectáculo está en marcha se convierte casi en una pequeña aldea con más de 170 profesionales y otros espacios como la carpa de los artistas, la de merchandising, una cocina que sirve cada día más de 300 comidas o un servicio de lavandería para toda la ropa de los artistas, que se lava cada noche, además del trabajo de mantenimiento diario de los materiales de escenografía y atrezo.
Kurios, que se estrenó en el 2014 y ya se ha representado más de 3.500 veces por todo el mundo, se basa en un mundo retrofuturista –algunos lo llaman steampunk – del siglo XIX en el que un científico descubre las vidas extraordinarias que se esconden en su taller, convertido en un gabinete de curiosidades –los predecesores de los museos, también conocidos como wunderkammer – de donde van saliendo otros personajes que representan números extraordinarios que reivindican el poder de la imaginación. Es una creación de Michel Laprise, que entre otros había trabajado en la dirección artística de la gira MDNA de Madonna.

Participan en él hasta 50 artistas de 21 países que dan vida a personajes como el Sr. Microcosmos, Nico, el hombre acordeón, los robots Kurios o Klara, el telégrafo del invisible, quienes dan paso a los números de acrobacias, equilibrios, contorsiones, malabares, saltos aéreos o teatro de manos, entre la espectacularidad y la poesía característicos de la compañía, que además de la puesta en escena siempre ha destacado por el cuidado por la escenografía y el vestuario.
Será la última vez que el Cirque du Soleil actúe en este espacio de l’Hospitalet, ya que pasados diez años, el contrato con el Ayuntamiento ha expirado. Fondos municipales aseguran que están muy contentos del paso del circo, que ha contribuido a dar empuje a la ciudad, pero no podían comprometerse a alargarlo porque necesitan el espacio –un solar de 19.000 m2junto al hospital de Bellvitge– para construir equipamientos que se anunciarán pronto. De momento, el Cirque du Soleil está buscando y valorando nuevas ubicaciones posibles, pero no hay nada cerrado. La esperanza de la compañía es encontrar un lugar no muy lejos de Barcelona y conseguir un acuerdo de larga duración.

Según el acuerdo que habían firmado en el 2016, el circo tenía que llevar a la ciudad un total de cinco espectáculos, con periodicidad bienal, pero la grave crisis que pasó el circo, especialmente por la pandemia, lo impidieron, así que después de Luzia, Tótem y Alegría: In a new light, Kurios será el último que se hará en la ciudad que durante los últimos diez años ha sido su casa en el área metropolitana de Barcelona.
Cultura
