Esta semana el edificio del Banco de España en Barcelona ha sido noticia al conocerse la adquisición por la Generalitat de una parte –aproximadamente la mitad– del inmueble que preside una de las esquinas más destacadas de la ciudad, la de la plaza Catalunya con el Portal de l’Àngel. El Govern, que pagará 58,4 millones de euros, quiere trasladar a este predio diferentes unidades departamentales diseminadas en la actualidad por distintos edificios en régimen de alquiler. Pero, según ha podido saber La Vanguardia , no es esta la única operación que se está cocinando en el edificio diseñado por el arquitecto Juan de Zavala e inaugurado en 1955. El propio Banco de España y el Ayuntamiento, a través de Barcelona Activa y la Fundación BIT Habitat formalizarán en los próximos meses la alianza que permitirá crear en este céntrico enclave un nuevo polo de actividad económica vinculado a la fintech , es decir a las empresas que utilizan la innovación tecnológica para ofrecer productos y servicios financieros.
El edificio de la plaza Catalunya acogerá un polo de actividad económica ‘fintech’
Esta semana el edificio del Banco de España en Barcelona ha sido noticia al conocerse la adquisición por la Generalitat de una parte –aproximadamente la mitad– del inmueble que preside una de las esquinas más destacadas de la ciudad, la de la plaza Catalunya con el Portal de l’Àngel. El Govern, que pagará 58,4 millones de euros, quiere trasladar a este predio diferentes unidades departamentales diseminadas en la actualidad por distintos edificios en régimen de alquiler. Pero, según ha podido saber La Vanguardia , no es esta la única operación que se está cocinando en el edificio diseñado por el arquitecto Juan de Zavala e inaugurado en 1955. El propio Banco de España y el Ayuntamiento, a través de Barcelona Activa y la Fundación BIT Habitat formalizarán en los próximos meses la alianza que permitirá crear en este céntrico enclave un nuevo polo de actividad económica vinculado a la fintech , es decir a las empresas que utilizan la innovación tecnológica para ofrecer productos y servicios financieros.
El proyecto compartido por el Banco de España y el Ayuntamiento nada tiene que ver con la operación de compra efectuada por la Generalitat. Es el fruto de unas conversaciones que se iniciaron hace casi tres años y que han incluido recientes contactos entre el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el actual gobernador del banco central, José Luis Escrivá. Fuentes municipales han confirmado que esta colaboración dará vida a diversas plantas del edificio de la plaza Catalunya. Responde a la apuesta que el Ayuntamiento está realizando a través de la agencia Barcelona Activa para potenciar los sectores económicos estratégicos identificados en el Pla Impulsa, que se propone diversificar la economía de la ciudad y su tejido productivo, generar ocupación de calidad y posicionar a la ciudad como lugar de interés para la captación de inversiones y talento.
Las mismas fuentes apuntan que Barcelona dispone ya de un ecosistema lo suficientemente maduro como para afrontar este tipo de alianzas y aspirar a objetivos más ambiciosos hasta convertirse en un centro de referencia europea en su ámbito de actuación. En este sentido se enmarca la voluntad de ambas partes de buscar otros partners para el proyecto, en la línea de potenciar la colaboración público-privada que está explotando el gobierno municipal a través de la creación de diversos polos de actividad económica especializados.
El futuro equipamiento fintech está pensado para atraer innovación a la ciudad. En su funcionamiento tendrán un papel fundamental los llamados sandboxes , espacios de experimentación que funcionan como zonas de pruebas controladas en las que las empresas ensayan nuevos productos o modelos de negocio por un período determinado, bajo la supervisión del organismo regulador, en este caso el Banco de España, y eximidas temporalmente del cumplimiento de ciertas normativas generales. En este modelo de funcionamiento, el Ayuntamiento se reserva una gobernanza soft , básicamente de acompañamiento de las empresas y emprendedores que se acojan al proyecto.

El objetivo de las partes implicadas en esta aventura es que cuando abra las puertas este polo de actividad lo haga al 100% de ocupación y al máximo rendimiento. Ello supone que el proyecto echará a andar antes de instalarse en las dependencias del Banco de España. Esto no será posible antes del 2030, año marcado en primeras instancia para completar la rehabilitación del enorme edificio (27.600 m2repartidos en diez plantas y tres subterráneos). Todavía no se conoce el espacio que ocupará este nuevo polo de actividad económica que sus promotores confían que sea un espacio muy vivo y dinámico y que contribuya a dar un cambio de rumbo al centro-centro de Barcelona, demasiado volcado en la actualidad hacia el turismo.
El proyecto es independiente de la compra de parte del céntrico inmueble por la Generalitat
Esta operación se enmarca en la estrategia del Ayuntamiento plasmada en el Pla Impulsa que pretende impulsar sectores estratégicos de la economía local y apostar por la colaboración público-privada. Se trata de un cambio de modelo por parte de Barcelona Activa: de las incubadoras de empresas 100% públicas a nuevos equipamientos especializados que promueven el talento, la emprendeduría y la innovación de la mano de partners privados.
El edificio del Banco de España en la plaza Catalunya, por sus dimensiones y su centralidad, siempre ha dado pie a todo tipo de propuestas, la mayoría de más que discutible seriedad, sobre sus posibles usos. Desde hace décadas la progresiva pérdida de actividad de esta sede ha alimentado el debate sobre su futuro, un debate en el que nunca ha participado el principal interesado, el propio Banco de España. Se ha especulado con su adquisición para convertirse en un superhotel (siguiendo los paseos de otros bancos de la ciudad), se ha especulado que podría haber sido sede de la Agencia Tributaria Catalana, de la Bolsa de Barcelona (eran otros tiempos) e incluso de una supuesta delegación periférica del museo del Prado. Y en diversas ocasiones y con mayor insistencia más de uno ha pensado en él como sede de la Biblioteca Central o Provincial.
Hasta ahora se han definido seis polos, cuatro de ellos ya activos y otros dos que están completando la planificación y que serán plena realidad a corto y medio plazo.
En mayo del 2025 inició su camino el Barcelona XRLAB en Palo Alto (Poblenou), dedicado a las industrias creativas y que tiene como partners privados a Lavinia, Magma Cultura y Artsmediatech.
En octubre del mismo año nació Barcelona Circular (BAC) en el superviviente de los antiguos polígonos industriales de Barcelona, el del Besòs, en el barrio del Bon Pastor. Está especializado en la economía circular y en la digitalización industrial (750 empresas y unos 12.000 trabajadores). En este caso los socios privados son la Universidad de Mondragón y TeamLabs.
El tercer polo de actividad económica de reciente creación que sigue este nuevo modelo impulsado por Barcelona Activa es el especializado en talento. Inaugurado el pasado mes de marzo tiene su sede en Nou Barrris. En este proyecto los aliados del Ayuntamiento de Barcelona, además de la Generalitat de Cataluinya, son la Fundación Telefónica y la Fundación ONCE.
Como otros proyectos impulsados por Barcelona Activa, este contará con ‘partners’ privados
El cuarto equipamiento que funciona a pleno rendimiento es el polo Lidera, con sede en el edificio MediaTIC del distrito tecnológico 22@, en el Poblenou. Está especializado en el liderazgo, crecimiento profesional y emprendeduría femenina y agrupa a diversas entidades de este ámbito de la ciudad. Entre sus objetivos figura la ruptura del techo de cristal en el mundo empresarial.
A estos cuatro polos ya consolidados habrá que sumar otros dos. Por un lado, a finales de este año o comienzos del 2027, el Barcelona Innovació i Cures (BIC), también en el 22@, un equipamiento con participación de Consorici d’Educació de Barcelona y el hospital del Mar que afrontará el reto del envejecimiento de la población y la profesionalización de un sector altamente feminizado y que cada vez tiene más relevancia en el bienestar de la ciudadanía. Y, finalmente, el Barcelona Urban Tech Hub (BUTH), en colaboración con el Institut d’Arquitectura Avançada de Catalunya (IAAC), previsto para el 2028 en la nave rehabilitada de la antigua fábrica de hielo La Sibèria, en la calle Àvila del Poblenou. De este proyecto se espera que ayude a consolidar a Barcelona como referente internacional en innovación urbana.
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