Estados Unidos, uno de los países organizadores del Mundial de Fútbol que arranca la semana que viene, ha advertido formalmente a los países de la Unión Europea de que está dispuesto a tomar “medidas unilaterales” si no restringe los viajes desde los países africanos afectados por el nuevo brote de ébola, República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, así como Sudán del Sur. Tras una reunión virtual con sus homólogos europeos para coordinar la respuesta de la UE ante la nueva amenaza sanitaria, el ministro chipriota de Sanidad, Neophytos Charalambides, ha rechazado las presiones, recordando que las principales instituciones de salud internacionales desaconsejan las restricciones de viaje.
El aviso llega en vísperas del comienzo del Mundial de Fútbol que se disputará en EE UU, México y Canadá. La UE replica que Europa tiene su propio mecanismo y mantiene sus medidas preventivas
Estados Unidos, uno de los países organizadores del Mundial de Fútbol que arranca la semana que viene, ha amenazado a los países de la Unión Europea con que está dispuesto a tomar “medidas unilaterales” si no se suspenden los vuelos europeos con los países africanos afectados por el nuevo brote de ébola, República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, según han confirmado a EL PAÍS tres fuentes diplomáticas europeas y una cuarta institucional.
La advertencia, realizada a través de una démarche, una comunicación oficial diplomática, llega cuando los ministros de Sanidad de la UE han sido convocados este viernes a una reunión informal por videoconferencia para discutir la situación por el “reciente brote de ébola en África Central”. Durante la cita virtual, en la que por España participa el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, se debatirán “nuevas medidas de preparación y coordinación entre los Estados miembros”, según ha adelantado la presidencia chipriota de turno del Consejo de la UE. Aunque la advertencia estadounidense no figura en la agenda, no se descarta que el tema surja durante la reunión, según las fuentes consultadas.
La Comisión Europea asevera que ya se está trabajando intensamente y de manera coordinada junto con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Agencia de Seguridad Aérea de la UE (EASA) para evitar que el brote llegue a territorio comunitario, especialmente con los tres Estados miembros que tienen vuelos directos con los países afectados — Bélgica, Francia y Países Bajos— así como, fuera de la UE, con Reino Unido.
“Nos tomamos muy en serio la necesidad de detener la transmisión de esta devastadora enfermedad lo antes posible. Los representantes de los Estados miembros en el Comité de Seguridad Sanitaria ya han debatido el tema del control de los viajeros y las restricciones de viaje, y la Comisión y todos los Estados miembros han coincidido en la necesidad de adoptar un enfoque coordinado a escala de la UE y de seguir colaborando para responder con rapidez al brote”, asevera una portavoz de la Comisión en una respuesta a una pregunta de este periódico al respecto.
En este sentido, Bruselas subraya que la principal medida recomendada por las autoridades sanitarias internacionales, realizar controles de salida en las regiones afectadas, ya se está ejecutando, y recuerda que, por el momento, los expertos han indicado que “no se necesitan medidas adicionales a la entrada” en la UE. La Organización Mundial de la Salud (OMS), apunta, también ha desaconsejado el cierre de las fronteras internacionales, ya que el brote de ébola no cumple los criterios de una emergencia pandémica.
El ECDC “está colaborando con la Comisión para reforzar su presencia sobre el terreno en la República Democrática del Congo, a través del Grupo de Trabajo de la UE sobre Salud, con el fin de garantizar un control sanitario a la salida eficaz y de alta calidad”, asevera la Comisión, que recuerda también que, como ha reiterado el ECDC en su última evaluación, esta misma semana, la posibilidad de una infección con el virus del ébola para personas que viven en la UE sigue siendo “muy bajo”.
Pese a todo, el ébola seguirá ocupando la agenda de los máximos responsables europeos en el futuro inmediato. A instancias de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el asunto también va a ser tratado a nivel de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en su próxima cumbre, los días 18 y 19 de junio en Bruselas. El objetivo, según Roma, es lograr una “mayor coordinación de la vigilancia fronteriza mediante normas comunes para la gestión de las llegadas directas e indirectas procedentes de zonas afectadas”, en línea con las inquietudes expresadas por Washington. Unos días antes, durante la reunión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO) el 16 de junio en Luxemburgo, se buscará “definir las prioridades operativas” frente al brote, de acuerdo con la petición italiana, tras la cual se encuentra también la cita virtual de este viernes.
Además de estas reuniones a nivel de ministros, la presidencia chipriota de la UE ha puesto, como “medida de precaución”, en “modo vigilancia” el Dispositivo de Respuesta Política Integrada a las Crisis (Dispositivo RPIC). El RPIC es un mecanismo que permite que, en momentos de crisis, la presidencia del Consejo pueda reunir a los principales actores —representantes de las instituciones de la UE y de los Estados miembros afectados— para “garantizar la coordinación y colmar lagunas” en la respuesta europea. Según explica el propio Consejo, la principal herramienta de que se dispone es una “mesa redonda informal” encabezada por la presidencia del Consejo —durante este semestre, Chipre— y a la que asisten representantes de la Comisión Europea, del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), del gabinete del presidente del Consejo Europeo, de los organismos pertinentes de la UE y de los Estados miembros, así como expertos en la materia”.
El dispositivo no está todavía formalmente activado, como sí se hizo durante el brote de hantavirus a bordo del crucero neerlandés Hondius que acabó desembarcando pasajeros en las islas Canarias. El RPIC está actualmente en “modo de vigilancia”, lo que permite facilitar más aún el intercambio de información en torno al brote de ébola, según la presidencia chipriota.
Uganda confirmó el jueves un nuevo caso de ébola, aumentando a 16 el número de contagios, incluido un fallecido, desde que el 15 de mayo se declarara el brote en la vecina RDC. En este país, mientras tanto, la cifra de fallecidos por este virus para el que por el momento no existe ni vacuna ni tratamiento asciende ya a 62, además de 363 casos confirmados, informa Efe.
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